Centros de datos en Virginia están promoviendo con rapidez la demanda eléctrica y aumentando la exposición de Dominion Energy al mercado mayorista. Los costos de combustible de su filial Virginia Electric and Power Company han crecido con fuerza durante los últimos cinco años mientras el sistema necesita más electricidad.
De acuerdo con documentos regulatorios citados en la información disponible, Virginia Electric proyecta un gasto en combustible de 4.350 millones de dólares hasta finales de junio de 2027. La cifra representa un incremento del 88 % frente a los 2.310 millones registrados en 2021.
Así, el costo promedio pasaría de 2,59 centavos por kilovatio-hora en 2021 a unos 3,95 centavos, el cambio coincide con la expansión de la infraestructura digital en Virginia, considerado el mayor mercado mundial de centros de datos.
Dominion aumenta sus compras de electricidad en PJM
Además, el crecimiento de la demanda eléctrica obliga a Virginia Electric a recurrir con mayor frecuencia al mercado mayorista gestionado por PJM Interconnection, la empresa espera obtener allí alrededor del 23 % de su suministro energético frente al 14 % registrado en 2021.
Esta mayor dependencia tiene implicaciones económicas, según las estimaciones de Dominion incluidas en la documentación, comprar electricidad en el mercado mayorista puede costar alrededor de 6,28 centavos por kilovatio-hora. En contraste, el combustible nuclear tendría un costo promedio inferior a un centavo por kilovatio-hora.
Por ello, disponer de más capacidad propia de generación puede reducir la exposición de la compañía a las variaciones del mercado eléctrico.
Scott Gaskill, vicepresidente de asuntos regulatorios de Virginia Electric, explicó esta relación en un testimonio presentado ante los reguladores estatales el 28 de julio:
Cada megavatio-hora generado por recursos propios de la empresa reduce la necesidad de comprar energía en el mercado de PJM.
Scott Gaskill
Centros de datos aumentan la demanda eléctrica en Virginia
Por otra parte, la expansión de los centros de datos está creando un desafío para la planificación del sistema eléctrico. Estas instalaciones necesitan grandes cantidades de energía para mantener servidores, sistemas de refrigeración y equipos digitales en funcionamiento continuo.
El fenómeno ha ganado aún más importancia con el crecimiento de la inteligencia artificial, cuya infraestructura informática requiere centros de procesamiento de gran escala.
En Virginia, esa nueva carga coincide con un mercado mayorista que puede registrar fuertes variaciones, el personal de la Comisión Estatal de Corporaciones de Virginia ha advertido que los precios al contado pueden alcanzar varios miles de dólares por megavatio-hora durante episodios de calor extremo o periodos prolongados de frío.
Asimismo, el aumento del consumo obliga a debatir quién debe asumir los costos necesarios para ampliar y abastecer el sistema eléctrico.
Las facturas eléctricas entran en el debate
Mientras tanto, la evolución de los costos podría llegar directamente a los consumidores. Virginia Electric presta servicio a aproximadamente 2,7 millones de hogares y empresas en el estado.
Los documentos regulatorios indican que el incremento de los costos de combustible podría llevar una factura mensual promedio de 173 a 195 dólares, lo que equivale a un aumento cercano al 13 %.
Sin embargo, existe una alternativa financiera, si Dominion puede emitir bonos para distribuir durante varios años la recuperación de parte de esos gastos, el incremento inmediato de la factura podría limitarse aproximadamente al 5 %.
Este escenario ha alimentado el debate sobre el impacto de los centros de datos en las tarifas residenciales. Reguladores, representantes de consumidores y legisladores cuestionan si una parte excesiva de los costos derivados del crecimiento de la demanda termina distribuida entre los usuarios domésticos.
Dominion y representantes de la industria de centros de datos sostienen una posición diferente, argumentan que estas instalaciones pagan los costos asociados a su consumo y rechazan que sean responsables de los recientes incrementos de las facturas residenciales.
Más generación propia para reducir la exposición al mercado
Ante este panorama, aumentar la capacidad de generación eléctrica aparece como una pieza central para Dominion. Una mayor producción propia permitiría reducir las compras en PJM y limitar la exposición a episodios de precios elevados.
La propuesta de fusión entre NextEra Energy y Dominion, valorada en 66.800 millones de dólares según la información disponible, también entra en esta estrategia. Se espera que la operación facilite una mayor expansión de centrales eléctricas y proyectos de energías renovables.
La operación también tiene una dimensión política, la gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, anunció que participaría en la revisión regulatoria para buscar compromisos relacionados con la asequibilidad de las tarifas, la protección del empleo y las inversiones en energía limpia.
Además, Dominion apuesta por su proyecto de energía eólica marina en Virginia, valorado en 11.700 millones de dólares. La compañía estima que la instalación podría generar alrededor de 5.000 millones de dólares en ahorros de combustible para sus clientes durante sus primeros diez años de funcionamiento.
De este modo, el crecimiento de los centros de datos en Virginia está llevando la discusión más allá de la infraestructura digital. El aumento de la demanda eléctrica obliga a Dominion a equilibrar generación propia, compras en el mercado mayorista e inversiones en nueva capacidad mientras reguladores y consumidores observan de cerca el efecto sobre las tarifas.
Fuente: MarketScreener
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