Como consecuencia del conflicto geopolítico en Oriente Medio, la energética polaca Orlen ha activado licitaciones al contado para adquirir crudo alternativo y evitar desabastecimientos en sus refinerías de Polonia, Lituania y la República Checa. En este sentido, la compañía ha concentrado sus órdenes de compra en variedades procedentes del Mar del Norte como Johan Sverdrup, Grane y Johan Castberg.
La reorganización urgente de suministros en Europa Oriental
El grupo industrial ha extendido sus solicitudes comerciales hacia otras latitudes para diversificar su cesta de materias primas. Por este motivo, la firma busca captar cargamentos de la mezcla estadounidense WTI Midland y del crudo kazajo CPC.
Efectivamente, la interrupción del flujo saudí representa un contratiempo crítico para la infraestructura energética de Europa central. De acuerdo con los datos de rastreo marítimo, el puerto polaco de Gdansk y la terminal lituana de Butinge procesaron este año alrededor del 59% del total de las importaciones europeas de petróleo saudí, con promedios diarios de 160.000 y 63.000 barriles, respectivamente.
No obstante, los recientes ataques de milicias contra infraestructuras en Arabia Saudí han paralizado rutas logísticas esenciales, incluido el oleoducto Este-Oeste. Como resultado directo, al menos cuatro fletamentos de buques cisterna programados entre la terminal de Sidi Kerir y Gdansk sufrieron cancelaciones durante la primera quincena de septiembre.
La vulnerabilidad de la red de suministro de petróleo saudí
Dicha coyuntura evidencia los desafíos de la transición operativa iniciada por Orlen tras reducir su dependencia histórica del petróleo ruso. A este respecto, Saudi Aramco se había consolidado como el mayor proveedor del grupo polaco al cubrir aproximadamente el 40% de sus necesidades de procesamiento.
Así mismo, la empresa ha procurado afianzar alianzas con otros actores globales para amortiguar la volatilidad geopolítica. Por ende, el acuerdo firmado recientemente con la noruega Equinor garantizará hasta el 25% de la capacidad de refinación de la corporación.
Finalmente, la dirección de Orlen ha aclarado que la refinación en sus instalaciones opera dentro de los márgenes normales. En consecuencia, los directivos sostienen que la compra activa de cargamentos al contado forma parte de las operaciones habituales de optimización para garantizar la seguridad energética regional.
Fuente y foto: Orlen