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Tecnología localiza obstrucciones en ductos offshore con precisión de ±30 metros

PipeScan localizó obstrucciones en ductos offshore mediante pulsos de presión, incluyendo una restricción identificada con una precisión aproximada de ±30 metros.
Obstrucciones en ductos offshore localizadas con tecnología PipeScan

Las obstrucciones en ductos offshore pueden convertirse en un problema crítico cuando afectan el transporte de petróleo, gas o fluidos multifásicos y su ubicación exacta no puede determinarse desde el exterior. PipeSense llevó su tecnología PipeScan por primera vez a operaciones costa afuera y logró localizar restricciones en dos sistemas de tuberías mediante pulsos de presión y análisis de ondas, incluyendo un caso en el que identificó la posición de una obstrucción con una precisión aproximada de ±30 metros bajo condiciones de campo.

El despliegue se realizó en Angola junto con un operador multinacional de Oil & Gas y comprendió dos escenarios diferentes: un gasoducto de 20 pulgadas y una tubería offshore de 16 pulgadas destinada al transporte de crudo y flujo multifásico. Esta última se encontraba inundada con agua de mar durante las pruebas.

Más allá del resultado puntual, la experiencia introduce una alternativa para uno de los desafíos de la integridad de ductos: determinar dónde se encuentra una restricción antes de decidir cómo intervenirla. Una localización más precisa puede reducir incertidumbre cuando existen pigs atascados, acumulaciones de hidratos, residuos u otras condiciones capaces de limitar el flujo.

Obstrucciones en ductos offshore pueden localizarse mediante ondas de presión

PipeScan trabaja a partir de un principio diferente al seguimiento físico de una herramienta dentro de la tubería. El sistema induce pulsos de presión controlados y registra cómo esas perturbaciones se desplazan a través del fluido.

Cuando una onda encuentra un cambio significativo dentro del sistema —como una obstrucción— parte de su energía puede reflejarse. La adquisición de presión a alta velocidad permite registrar esas respuestas y analizar sus características.

La distancia hasta la anomalía puede entonces estimarse utilizando el comportamiento temporal de las señales y las propiedades del sistema.

El concepto puede compararse, con sus respectivas diferencias físicas, con el principio utilizado por otras técnicas basadas en ondas: se genera una señal conocida, se observa su interacción con una discontinuidad y se interpreta la respuesta para obtener información sobre su ubicación.

En una tubería offshore, sin embargo, el análisis debe considerar variables que pueden modificar la propagación de las ondas, entre ellas las propiedades del fluido, presión, configuración de la línea, longitud y condiciones operacionales. Por ello, el procesamiento de datos constituye una parte fundamental del diagnóstico.

Una obstrucción apareció a 11 kilómetros del punto de lanzamiento

El primer escenario involucró un gasoducto de 20 pulgadas. PipeSense realizó múltiples pruebas mediante pulsos de presión para obtener señales repetibles y determinar la ubicación de una restricción. El análisis situó la obstrucción aproximadamente 11 kilómetros aguas abajo de la instalación de lanzamiento del operador.

La repetición de las pruebas es importante en este tipo de diagnóstico. Una única variación de presión puede estar influenciada por diferentes condiciones del sistema; obtener respuestas consistentes permite aumentar la confianza en que la señal observada corresponde realmente a una característica física de la tubería.

El resultado también muestra el alcance potencial de la técnica. Once kilómetros representan una distancia considerable cuando el objetivo es localizar una condición interna desde puntos accesibles de una infraestructura offshore.

Conocer esa distancia antes de iniciar una intervención permite al operador reducir el área donde deberá concentrar posteriores actividades de diagnóstico o recuperación.

PipeScan alcanzó una precisión aproximada de ±30 metros

El segundo proyecto presentó condiciones distintas y produjo el resultado técnicamente más destacado del despliegue. PipeSense instaló instrumentación en ambos extremos de una tubería offshore de 16 pulgadas utilizada para crudo y flujo multifásico, que durante el trabajo se encontraba inundada con agua de mar.

Se realizaron liberaciones controladas de presión desde ambos puntos. Estas generaron firmas de reflexión repetibles que permitieron identificar una obstrucción aproximadamente 700 metros desde el launcher. Bajo las condiciones encontradas en campo, la ubicación calculada alcanzó una precisión aproximada de ±30 metros.

La instrumentación desde ambos extremos proporciona información adicional para comparar las respuestas obtenidas y restringir la posible ubicación de la anomalía. En lugar de conocer únicamente que existe una restricción dentro de kilómetros de tubería, el operador puede disponer de una zona considerablemente más limitada sobre la cual planificar las siguientes acciones.

Ese nivel de precisión no significa necesariamente que el sistema determine por sí solo la naturaleza exacta del objeto encontrado. Localizar una obstrucción y caracterizar qué la produce son problemas diferentes. Sin embargo, establecer dónde se encuentra constituye una información esencial antes de seleccionar una estrategia de intervención.

¿Por qué una obstrucción representa un problema para la integridad del ducto?

Las restricciones internas pueden tener distintos orígenes. Un pig puede detenerse durante una operación de limpieza o inspección, mientras que las condiciones que dificultan el pigging en tuberías offshore pueden incrementar considerablemente la complejidad de las operaciones de integridad; los hidratos pueden formar tapones bajo determinadas combinaciones de presión, temperatura y composición del fluido; también pueden existir acumulaciones de residuos u otros materiales capaces de reducir parcial o totalmente la sección disponible.

Las consecuencias dependen de la naturaleza y severidad de la condición.Una restricción puede reducir capacidad de transporte, modificar perfiles de presión, afectar la estabilidad operacional o impedir la ejecución de determinadas actividades de mantenimiento e inspección. Cuando el flujo queda completamente bloqueado, recuperar la línea puede convertirse en una operación técnicamente compleja.

En instalaciones offshore y subsea aparece además un problema adicional: el acceso. Intervenir kilómetros de tubería bajo el mar es considerablemente diferente de trabajar sobre una instalación terrestre. Por eso, conocer con mayor precisión dónde se encuentra una anomalía puede tener implicaciones directas sobre planificación, recursos, tiempo de intervención y exposición operacional.

La tecnología amplía las herramientas para integridad de pipelines

El valor del despliegue no reside únicamente en los ±30 metros obtenidos en uno de los casos. También está en demostrar que la combinación de pulsos de presión inducidos, adquisición de datos a alta velocidad y análisis dinámico de reflexión de ondas puede trasladarse a ambientes offshore con diferentes condiciones de servicio.

PipeSense plantea esta capacidad como una herramienta adicional dentro de las estrategias de integridad de ductos, particularmente para localizar stuck pigs, tapones de hidratos, residuos y otras restricciones de flujo.

La palabra adicional resulta importante. La tecnología no sustituye automáticamente otros métodos de inspección, monitoreo o evaluación de integridad. Por el contrario, la combinación de diferentes tecnologías de inspección y monitoreo permite ampliar la información disponible sobre la condición de los ductos. Su utilidad dependerá del problema que necesite resolverse, las características de la tubería, las condiciones del fluido y la información disponible.

En este caso, su función principal es reducir una incertidumbre muy concreta: dónde se encuentra la obstrucción. Esa información puede posteriormente combinarse con datos operacionales, antecedentes de la línea y otras técnicas para definir las siguientes etapas.

Del monitoreo terrestre a las tuberías offshore de Angola

El proyecto representa además un cambio de entorno para PipeSense. Durante los últimos tres años, la compañía había acumulado aplicaciones y desarrollos principalmente asociados con operadores terrestres de energía y servicios públicos. En 2026 también amplió su actividad hacia minería en Sudamérica, presentó un sistema de seguimiento de pigs con su correspondiente dashboard y trabajó en detección avanzada de fugas para aplicaciones y redes de CO₂.

El despliegue realizado en Angola traslada ahora parte de esas capacidades hacia infraestructura offshore y subsea. Para los operadores, este tipo de evolución tecnológica resulta especialmente relevante porque los sistemas submarinos combinan criticidad operacional, dificultades de acceso y elevados costos de intervención. Una tecnología capaz de proporcionar información adicional sin depender exclusivamente de herramientas especializadas de seguimiento puede ampliar las opciones disponibles antes de ejecutar trabajos más invasivos.

La precisión deberá demostrar su valor en nuevas condiciones offshore

Los resultados obtenidos en estos dos proyectos muestran que PipeScan puede identificar reflexiones asociadas con restricciones y utilizarlas para estimar su posición dentro de tuberías offshore. Sin embargo, el siguiente desafío será demostrar qué tan reproducible resulta ese desempeño frente a otras configuraciones de línea, fluidos, longitudes, diámetros y condiciones operacionales.

La experiencia de Angola proporciona una primera referencia: una restricción localizada aproximadamente 11 kilómetros aguas abajo en un gasoducto de 20 pulgadas y otra situada a unos 700 metros en una tubería de 16 pulgadas, en este último caso con una precisión aproximada de ±30 metros.

Para la gestión de obstrucciones en ductos offshore, esa capacidad puede resultar particularmente útil cuando la pregunta inicial no es todavía cómo retirar el bloqueo, sino algo mucho más elemental y decisivo: en qué punto exacto de kilómetros de infraestructura submarina se encuentra. La respuesta a esa pregunta puede transformar la manera en que se planifica todo lo que viene después.

Fuente: Pipeline & Gas Journal.

Escrito por
Autor Verificado

Ingeniero Mecánico con más de 30 años de experiencia en inspección y gestión. Actualmente, es Director de Operaciones de INSPENET.