El Gobierno de Alemania considera que no necesita intervenir en el mercado para acelerar el almacenamiento de gas antes del próximo invierno. El Ministerio de Economía estima que las reservas disponibles, junto con las importaciones por gasoductos y terminales de gas natural licuado (GNL), permitirán atender la demanda prevista.
Actualmente, la situación plantea una diferencia importante entre disponibilidad física y presión económica. Berlín reconoce que los elevados precios internacionales pueden aumentar la volatilidad del mercado del gas. Sin embargo, considera que ese escenario no equivale por sí mismo a una escasez física de suministro.
Almacenamiento de gas en Alemania entre 60% y 70%
De acuerdo con la evaluación del Ministerio de Economía, comenzar el invierno con los depósitos de gas entre un 60% y un 70% de su capacidad sería suficiente para cubrir el consumo esperado si se mantienen disponibles otras vías de importación.
La previsión cobra relevancia porque las reservas se encuentran muy por debajo de los niveles observados en años recientes. Al 1 de septiembre, los depósitos subterráneos de gas de Alemania estaban al 53% de su capacidad, según datos de la asociación del sector INES.
Ese porcentaje representa el nivel más bajo registrado para esa fecha en 15 años. Además, el menor colchón de almacenamiento aumenta la atención sobre la evolución de las temperaturas y las importaciones durante los próximos meses.
Las terminales de GNL amplían las opciones de suministro
Por otra parte, Alemania afronta el próximo invierno con una infraestructura de suministro distinta a la disponible durante la crisis energética de 2022. El país puede recurrir actualmente a terminales de GNL además de las importaciones mediante gasoductos.
Esta diversificación permite reducir la dependencia directa de los depósitos subterráneos. El suministro puede proceder de Noruega, países vecinos y cargamentos de GNL que lleguen al mercado europeo.
Así mismo, el Gobierno mantiene bajo vigilancia variables como el nivel de las reservas, la disponibilidad de GNL, las importaciones, la infraestructura y la evolución de la demanda. Un invierno especialmente frío o nuevas interrupciones en el suministro podrían modificar la evaluación.
Los altos precios reducen el incentivo para almacenar gas
Mientras tanto, el comportamiento del mercado está dificultando el llenado de los depósitos. Las empresas energéticas y los operadores suelen comprar e inyectar gas durante el verano para utilizarlo cuando aumenta el consumo durante el invierno.
Sin embargo, el incremento de los precios asociado a la guerra en Irán ha reducido el atractivo económico de esta estrategia. Para algunos operadores puede resultar más rentable vender el gas directamente que mantenerlo almacenado durante varios meses.
El Ministerio de Economía advierte por ello de un posible escenario de precios elevados y mayor volatilidad. Berlín insiste en diferenciar esa presión comercial de una falta física de gas disponible para los consumidores.
Berlín mantiene preparada la opción de intervenir
Por ahora, el Gobierno alemán considera que una intervención anticipada podría alterar el funcionamiento normal del mercado. Una compra estatal destinada a llenar rápidamente los depósitos podría elevar la demanda y ejercer una presión adicional sobre los precios.
Además, las autoridades consideran que la preparación para el invierno sigue siendo principalmente responsabilidad de proveedores y operadores, encargados de asegurar los volúmenes necesarios para sus clientes.
No obstante, la posición puede cambiar si empeora la seguridad del suministro. El Ministerio de Economía mantiene preparados mecanismos que podrían activarse si las reservas, las importaciones o la disponibilidad de GNL evolucionan de forma desfavorable.
De este modo, Alemania entra en la etapa previa al invierno con unas reservas de gas excepcionalmente bajas pero con más vías de importación que durante la crisis de 2022. El equilibrio dependerá ahora del clima, los flujos internacionales de gas y la evolución de los precios.
Fuente: Pipeline & Gas Journal
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