El Proyecto eólico Willatook busca avanzar en Victoria con un diseño actualizado que reduce el número de aerogeneradores y modifica las dimensiones de las máquinas. La propuesta responde a las restricciones ambientales que han condicionado el desarrollo de la instalación durante los últimos años.
En concreto, los desarrolladores plantean pasar de un máximo de 59 a 52 turbinas eólicas, también proponen cambiar la ubicación de algunas unidades para alejarlas de humedales y otras zonas consideradas sensibles para la fauna.
El complejo mantendría una capacidad eólica prevista de 350 MW, además, contempla un sistema de almacenamiento con baterías de 200 MW y 400 MWh.
La reducción del número de aerogeneradores forma parte de una revisión más amplia de la configuración del proyecto. Las modificaciones también afectan al rotor, la altura de las turbinas y la superficie ocupada durante su desarrollo.
Según la propuesta, el diámetro máximo del rotor disminuiría de 190 a 175 metros, al mismo tiempo, la distancia mínima entre la punta de las palas y el suelo aumentaría de 40 a 60 metros.
Asimismo, la altura máxima de la punta de las turbinas pasaría de 250 a 254 metros, esto supone que Willatook tendría menos aerogeneradores y rotores más pequeños aunque algunas de sus dimensiones verticales podrían aumentar.
Los desarrolladores también plantean reducir la longitud de las pistas de acceso y las zanjas destinadas al cableado eléctrico subterráneo. A ello se suman ajustes en los límites de la instalación y una reducción de la superficie afectada.
Principalmente, los cambios buscan disminuir la posible interacción de las turbinas eólicas con la fauna de la zona. Una de las especies que concentra mayor atención es el murciélago de ala doblada del sur, conocido en Australia como Southern Bent-wing Bat.
De acuerdo con Wind Prospect, el diseño revisado disminuye el posible riesgo de interacción ecológica frente a la configuración presentada anteriormente.
Para ello, la estrategia contempla varias medidas, entre ellas figuran la separación respecto a determinados hábitats, una mayor distancia entre las palas y el suelo, controles durante la operación y seguimiento después de la construcción.
Posteriormente, los resultados de ese monitoreo permitirían aplicar medidas de gestión adaptativa cuando fueran necesarias.
Además, el Brolga forma parte de las preocupaciones ambientales relacionadas con el desarrollo. La presencia de estas especies ha influido durante años en las condiciones impuestas al proyecto y en el debate sobre su construcción.
La instalación proyectada cerca de Orford, en el suroeste de Victoria, mantendría una potencia eólica de 350 MW pese a la reducción del número máximo de turbinas.
El plan también incluye una batería con 200 MW de potencia y 400 MWh de capacidad de almacenamiento. De esta manera, la generación de energía eólica estaría acompañada por infraestructura destinada a almacenar electricidad.
Asimismo, el Proyecto eólico Willatook fue seleccionado en una licitación del Capacity Investment Scheme del Gobierno federal australiano. Esta circunstancia aporta un respaldo relevante mientras sus responsables continúan trabajando en los permisos y requisitos necesarios para desarrollar la instalación.
Wind Prospect está detrás del desarrollo del proyecto mientras Engie Australia participa en su avance y cuenta con una opción para adquirirlo.
Previamente, el Gobierno de Victoria aprobó el proyecto en 2023 sujeto a una serie de condiciones destinadas a gestionar sus posibles efectos sobre el Brolga y el murciélago de ala doblada del sur.
Entre esas disposiciones figuraban mayores distancias de protección y una ventana de cinco meses durante la cual no se permitirían trabajos de construcción.
Sin embargo, las condiciones provocaron objeciones de los responsables del proyecto y del Clean Energy Council. Ambas partes consideraron que algunas de las exigencias dificultaban su ejecución en los términos planteados.
Más adelante, el Gobierno de Victoria publicó en mayo de 2025 nuevas directrices para orientar a los proyectos de energía renovable en la gestión de posibles impactos sobre especies como murciélagos y brolgas.
En este contexto, el diseño actualizado de Willatook incorpora estudios ambientales adicionales y nuevas medidas destinadas a disminuir su impacto potencial sobre la vida silvestre.
Actualmente, los desarrolladores cuentan con aprobación a nivel federal dentro del marco de protección ambiental australiano. No obstante, todavía deben avanzar en el proceso de planificación estatal relacionado con las modificaciones propuestas.
Por tanto, la revisión del diseño será determinante para establecer bajo qué configuración podrá desarrollarse finalmente la instalación.
El calendario también dependerá del avance de estas autorizaciones, Engie Australia ha señalado que espera alcanzar el cierre financiero del proyecto en 2027 y completar su desarrollo en 2029.
Así, Willatook afronta su siguiente etapa con una propuesta que conserva los 350 MW de energía eólica mientras reduce el número de aerogeneradores. La nueva configuración también eleva la separación de las palas respecto al suelo y disminuye el diámetro de los rotores con el objetivo de compatibilizar la generación eléctrica con las restricciones ambientales de la zona.

ScottishPower logró reciclar o reutilizar el 99,9% de los materiales de las 26 turbinas originales del parque eólico Hagshaw Hill, el primero de tipo comercial en Escocia. Los equipos funcionaban desde 1995 y fueron retirados después de unos 30 años para modernizar la instalación. Del material recuperado, el 79,5% fue destinado al reciclaje y otro 20,4% pudo reutilizarse.
Las antiguas turbinas dieron paso a 14 unidades más grandes y eficientes mientras sus componentes encontraron nuevos usos. Las palas, por ejemplo, están siendo convertidas por Plaswire en un polímero que puede emplearse en postes, sistemas de drenaje y otros productos para la construcción. El proceso también involucró al menos a 10 empresas de la cadena de suministro y buena parte de ellas estaban ubicadas cerca del parque.
Petronas incorporará inteligencia artificial a su plataforma myPROdata para facilitar la evaluación de proyectos de petróleo y gas en Malasia. Mediante un acuerdo entre Malaysia Petroleum Management e Iraya Energies, la herramienta combinará información geológica, geofísica y de ingeniería. La IA podrá relacionar distintas fuentes de datos y ayudar a los inversionistas a detectar oportunidades con mayor rapidez.
La petrolera busca atraer entre 50.000 y 60.000 millones de ringgits malayos al año en inversiones de exploración y producción. También pretende reducir de 100 a 50 meses el periodo entre el descubrimiento de hidrocarburos y la primera extracción. La plataforma apoyará tareas que van desde localizar áreas con potencial hasta estudiar recursos, opciones de desarrollo y viabilidad comercial.
Santos acordó pagar unos US$189 millones para adquirir a TotalEnergies una participación adicional de 3,3% en Papua LNG, proyecto de gas natural licuado ubicado en Papúa Nueva Guinea. La operación elevaría la participación de la compañía australiana hasta 21% después de la reinversión estatal. Además, aumentaría cerca de 19% el volumen de GNL que le corresponde hasta situarlo alrededor de 1,2 millones de toneladas anuales.
El movimiento coincide con otro cambio importante dentro de Papua LNG: ExxonMobil asumirá la operación del proyecto tras un acuerdo con TotalEnergies. Santos espera que la experiencia de ExxonMobil en el país y su gestión de PNG LNG permitan compartir infraestructura y mejorar las operaciones. La adquisición todavía necesita autorizaciones regulatorias y depende de la decisión final de inversión de Papua LNG prevista para el cuarto trimestre de 2026.
Optigrid consiguió su primer gran contrato de almacenamiento con Vena Energy para gestionar y optimizar la batería Bellambi Heights de 408 MW y dos horas de duración prevista para 2027. La empresa australiana, que hasta ahora trabajaba principalmente con sistemas menores de 5 MW, alcanza así 1 GW de activos operativos o contratados en su plataforma. Además, prepara la entrada en servicio de otra batería de gran escala este mes.
El acuerdo llega mientras Australia instala más baterías industriales y domésticas, aumentando la competencia dentro del Mercado Nacional de Electricidad. Según Optigrid, esta expansión ha contribuido a reducir los precios y los márgenes que obtienen los grandes sistemas de almacenamiento. El crecimiento también está poniendo bajo mayor atención las reglas utilizadas para ofertar electricidad, por lo que el regulador australiano analiza prácticas como los cambios de ofertas cerca del momento de despacho.