La demanda de petróleo y gas de China afronta un escenario más débil en 2026 debido a los elevados precios del crudo, la menor actividad económica y una sustitución acelerada de combustibles tradicionales por fuentes alternativas de energía.
De acuerdo con analistas de BMI, unidad de Fitch Solutions, las perspectivas para el mercado energético chino se han deteriorado durante el año. La evolución de las importaciones de crudo y el consumo interno refleja las presiones que están afectando tanto a las refinerías como a los principales combustibles.
Las importaciones de crudo de China siguen bajo presión
En primer lugar, BMI considera que las importaciones chinas de petróleo podrían permanecer contenidas mientras los precios internacionales continúen elevados y persistan las restricciones al tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz.
Los analistas mantienen para 2026 una previsión promedio de 86 dólares por barril para el Brent Dated y de 83 dólares por barril para los futuros del Brent. Para 2027 proyectan un precio de 71 dólares por barril en ambos casos.
Según el escenario planteado por BMI, una eventual normalización del tránsito marítimo permitiría recuperar progresivamente las exportaciones y la producción regional de crudo. La firma vincula esta perspectiva a su hipótesis de un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán durante el tercer trimestre de 2026.
Por otra parte, las estadísticas aduaneras citadas por BMI mostraron un fuerte repunte de las importaciones chinas de crudo durante julio. Los volúmenes alcanzaron 8,63 millones de barriles diarios, un incremento mensual del 22,2 %.
BMI atribuyó parte de esa recuperación a una mejora temporal del tránsito de petroleros y a menores precios del petróleo. Sin embargo, los analistas advierten que el posterior deterioro de las condiciones geopolíticas volvió a afectar los flujos de crudo.
Gasolina y diésel registran una caída del consumo
Mientras tanto, los resultados provisionales de Sinopec citados por BMI reflejan un entorno más complejo para el mercado chino durante el primer semestre de 2026.
Los analistas indicaron que los precios elevados y volátiles del crudo afectaron la demanda energética. Según los datos incluidos en el informe, el Brent permaneció durante el segundo trimestre más de un 29 % por encima de los niveles registrados un año antes.
A esta presión se sumó una mayor sustitución por fuentes alternativas de energía. Como resultado, el consumo de combustibles refinados disminuyó un 8,6 % interanual.
El diésel presentó la mayor contracción, con una caída del 11,5 %, mientras el consumo de gasolina descendió un 7,9 % frente al mismo periodo del año anterior.
En contraste, el combustible para aviación registró un crecimiento interanual del 1,3 %. BMI relacionó este comportamiento con los viajes vacacionales y la recuperación del tráfico aéreo internacional.
La demanda de petróleo y gas pierde impulso en China
Así mismo, la debilidad no se limita al mercado petrolero. De acuerdo con BMI, el crecimiento del consumo de gas natural de China se desaceleró de manera considerable.
La demanda aumentó apenas un 1,6 % interanual durante el periodo analizado. Para los analistas, este comportamiento muestra que la moderación del consumo se extiende a diferentes segmentos del mercado energético chino.
La combinación de precios elevados, menor dinamismo económico y sustitución energética configura de esta forma un escenario más exigente para el petróleo y el gas durante 2026.
PetroChina reduce el procesamiento de crudo
Por su parte, PetroChina también registró menores volúmenes durante el primer semestre del año, según los datos recogidos por BMI.
El volumen de crudo procesado disminuyó un 5,1 % interanual hasta 655 millones de barriles. A la vez, la producción de combustibles refinados cayó un 8,8 % hasta 54,35 millones de toneladas, frente a 59,57 millones de toneladas durante el mismo periodo de 2025.
Pese a esta reducción, la participación de PetroChina en el mercado nacional de productos refinados aumentó 0,2 puntos porcentuales interanuales. BMI considera que este comportamiento apunta a una consolidación dentro de un mercado chino de combustibles que actualmente registra menores volúmenes.
De esta manera, la evolución de Sinopec y PetroChina coincide con el debilitamiento observado en la demanda de petróleo y gas de China. Los próximos meses estarán condicionados, según las proyecciones de BMI, por la evolución del precio del Brent, las importaciones de crudo y el ritmo de sustitución de combustibles tradicionales dentro del mercado energético chino.
Fuente: Rigzone
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