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En los últimos días, el transporte de materias primas a través del estrecho de Ormuz ha registrado un descenso hacia cifras de un solo dígito diario. Según los datos de seguimiento naval recopilados por Reuters, apenas 14 embarcaciones de carga cruzaron esta vía estratégica durante el fin de semana. La cifra contrasta con el promedio habitual registrado en periodos de 10 días. Así mismo, la salida de buques desde el golfo Pérsico se redujo a cuatro unidades, entre las que figura un único petrolero de categoría Suezmax cargado con crudo y condensados.
La drástica reducción del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz
El resto de las embarcaciones registradas correspondió a 10 cargueros enfocados en la importación de productos a granel, mercancía seca y metales. No obstante, las mediciones operativas excluyen a las naves que han apagado intencionadamente sus sistemas de posicionamiento global. Dicha maniobra táctica responde a la necesidad de prevenir ataques armados o evitar la localización por parte de fuerzas hostiles en la zona de conflicto.
La vulnerabilidad de las rutas de exportación de Oriente Medio ha aumentado tras la interrupción operativa del oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí. Dicha canalización permitía trasladar el crudo hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo, esquivando el paso obligado por el estrecho de Ormuz. Las autoridades saudíes confirmaron que la paralización representa una medida preventiva motivada por un ataque con drones perpetrado desde territorio iraquí, en zonas geográficamente próximas a la frontera con Irán.
Debido a este escenario, los exportadores de energía y las empresas armadoras han incrementado las medidas de seguridad marítima. El recrudecimiento de las agresiones directas contra buques tanque se suma a las reiteradas amenazas de las milicias hutíes en el mar Rojo. Dichas acciones bélicas dirigidas contra la logística energética de la región han bloqueado las alternativas terrestres y marítimas más eficientes para el traslado de hidrocarburos.
Por consiguiente, el incremento de las tensiones geopolíticas y la restricción del volumen de crudo en circulación provocaron una reacción inmediata en los mercados financieros internacionales. Durante las primeras horas de la jornada bursátil en Asia, la cotización del barril de petróleo Brent ascendió hasta alcanzar los 108 dólares. De manera simultánea, el indicador estadounidense West Texas Intermediate (WTI) registró un aumento sustancial hasta situarse en los 103 dólares por barril.
En este contexto, la combinación del bloqueo parcial del estrecho de Ormuz y la inoperatividad de las rutas terrestres alternativas sitúa a la industria petrolera global ante un periodo de severa volatilidad. El monitoreo constante de los envíos energéticos determinará la estabilidad de los precios del crudo, del gas y de los derivados durante las próximas semanas.
Fuente: OilPrice