Tabla de Contenidos
- AFPM analiza una transición energética con mayor disciplina
- Diésel renovable y gas renovable muestran mejores resultados
- El SAF continúa condicionado por la regulación
- Las futuras inversiones deberán superar filtros más estrictos
- La IA eleva la presión sobre la demanda eléctrica
- La mano de obra especializada se suma a los cuellos de botella
- Incentivos iguales no garantizan capacidad de ejecución
AFPM repasó en su Cumbre 2026 los resultados de las principales apuestas de la transición energética durante los últimos cinco años, el encuentro también abordó cómo la inteligencia artificial y los centros de datos empiezan a condicionar las inversiones del sector.
AFPM analiza una transición energética con mayor disciplina
Durante la Cumbre AFPM 2026, especialistas en refinación y petroquímica analizaron qué tecnologías cumplieron las expectativas planteadas desde 2021 y cuáles tuvieron dificultades para convertirse en proyectos comerciales. Daniel Orr, de Worley Consulting, y Meaghan McCaffrey, de 1898 & Co., participaron en un panel dedicado a las lecciones de cinco años de inversiones en energía limpia.
Según la evaluación presentada, la energía limpia concentró cerca del 65 % de la inversión del sector energético en 2025, frente al 35 % destinado a los combustibles fósiles, la distribución muestra la influencia de los incentivos fiscales, las políticas ambientales y los programas de reducción de emisiones, los resultados, sin embargo, variaron según la tecnología y la capacidad de llevar cada proyecto a la práctica.
Diésel renovable y gas renovable muestran mejores resultados
El diésel renovable y el gas natural renovable figuraron entre las tecnologías que más se acercaron a las expectativas iniciales, ambos pudieron aprovechar infraestructura existente, como oleoductos, terminales y sistemas de almacenamiento. Esa ventaja facilitó su llegada al mercado y el acceso a determinados programas de incentivos.
La captura de carbono también avanzó, aunque más despacio de lo previsto, la obtención de permisos y la infraestructura necesaria para transportar el carbono capturado frenaron varios proyectos, el hidrógeno tuvo un desempeño más limitado. Numerosos proyectos en Estados Unidos se retrasaron o fueron cancelados, al igual que distintas propuestas de amoníaco azul y verde, McCaffrey señaló que, de unos 80 proyectos de amoníaco a los que dio seguimiento, solo una pequeña parte llegó a construirse.
El SAF continúa condicionado por la regulación
El combustible de aviación sustentable, conocido como SAF, quedó en una posición intermedia dentro de la evaluación, existe demanda y las refinerías tienen capacidad técnica para producirlo, aun así, Estados Unidos carece de un mecanismo que impulse esa demanda con un alcance comparable al que favoreció el desarrollo del diésel renovable.
Durante el panel se resaltó que la Obligación de Volumen Renovable contribuyó a crear condiciones comerciales favorables para otros combustibles renovables, el SAF todavía no cuenta con un equivalente de ese alcance. Esa diferencia regulatoria persiste pese a la elevada actividad del transporte aéreo estadounidense durante el verano de 2026.
Las futuras inversiones deberán superar filtros más estrictos
Las experiencias de estos cinco años llevaron a los especialistas a insistir en dos condiciones para los nuevos proyectos como una demanda regional verificable y mayor disciplina financiera, la decisión final de inversión, conocida como FID, también será determinante. Se busca evitar que la incertidumbre alargue indefinidamente la aprobación de proyectos que ya han requerido recursos técnicos y financieros.
Para ello, los riesgos deberán evaluarse antes de llevar una propuesta al consejo de administración, Orr propuso abordar desde las primeras etapas los estudios logísticos, las evaluaciones de riesgos y los acuerdos de suministro de materias primas y compra de la producción. Como referencia, indicó que estos trabajos podrían comenzar entre seis y ocho semanas después del inicio del proyecto, los fundamentos técnicos y económicos deberán ser condiciones para avanzar, con un peso real en las decisiones de inversión.
La IA eleva la presión sobre la demanda eléctrica
La inteligencia artificial surgió en el panel como uno de los factores capaces de volver a cambiar el panorama energético, el crecimiento de los centros de datos ha llevado la disponibilidad de electricidad a las primeras conversaciones entre desarrolladores y clientes.
Para un proyecto industrial, esto supone ampliar la evaluación más allá de los costos de construcción, la demanda y las materias primas, contar con energía suficiente puede definir desde el comienzo si la inversión es viable. También cobran importancia la trayectoria de los fabricantes de equipos originales y su posición en la cadena de suministro.
Los plazos de entrega de transformadores, compresores y otros equipos críticos pueden alterar el calendario completo de una instalación.
La mano de obra especializada se suma a los cuellos de botella
Las dificultades de ejecución también alcanzan a la disponibilidad de personal, la construcción simultánea de centros de datos, instalaciones de refinación y complejos petroquímicos está intensificando la competencia por trabajadores especializados, las cuadrillas pueden tener que desplazarse entre proyectos digitales e industriales tradicionales, lo que añade presión sobre los costos, la planificación y los plazos de ejecución. Por eso, la gestión de la cadena de suministro deberá contemplar tanto los equipos como el personal técnico necesario para desarrollar las obras.
Incentivos iguales no garantizan capacidad de ejecución
Los especialistas también señalaron la diversidad de empresas atraídas por los créditos fiscales, grandes multinacionales y compañías mucho más pequeñas llegaron a competir por los mismos incentivos, pese a tener capacidades financieras, técnicas y logísticas muy distintas, esta situación refuerza la necesidad de revisar los fundamentos económicos de cada inversión, sus contratos de suministro, el mercado regional al que se dirige y la experiencia de sus desarrolladores. Después de cinco años de inversiones aceleradas, el sector parece entrar en una etapa más selectiva. La transición energética sigue avanzando, mientras la rentabilidad, el acceso a la energía, la cadena de suministro y la capacidad de construcción adquieren mayor peso en las decisiones.
Fuente: Hydrocarbon Processing
Foto: Shutterstock