La solución modular StimFORCE permitirá realizar estimulación offshore desde un buque para apoyar nuevos pozos y mejorar la recuperación de yacimientos maduros del UKCS.
BP ha contratado a Baker Hughes para apoyar el desarrollo de nuevos pozos y la optimización de la producción en sus activos del Mar del Norte británico, incorporando una solución de estimulación offshore basada en equipos modulares instalados en un buque.
El acuerdo permitirá a Baker Hughes prestar servicios de estimulación en el sector británico del Mar del Norte para dos objetivos diferentes pero relacionados: completar nuevos pozos y recuperar producción adicional de yacimientos que ya se encuentran en etapas maduras de explotación. El valor económico y la duración del contrato no fueron divulgados.
La tecnología seleccionada es StimFORCE, un sistema modular de estimulación diseñado para operaciones offshore. Su despliegue desde un buque aporta flexibilidad para programar las campañas y evita que cada intervención tenga que depender exclusivamente de la infraestructura permanente de una plataforma.
Un buque lleva la estimulación hasta el pozo
Baker Hughes desplegará una solución de estimulación basada en un buque equipado con el paquete modular StimFORCE. La empresa explica que estos sistemas combinan las capacidades de una embarcación especializada con módulos de bombeo que pueden configurarse para distintos programas de tratamiento offshore.
El sistema puede incorporar equipos de mezcla y bombeo de alta presión, control automatizado de fluidos, válvulas de alivio programables, adquisición de datos y monitorización del tratamiento. Baker Hughes también destaca la redundancia de equipos y la posibilidad de realizar determinadas operaciones con monitorización remota.
Desde el punto de vista operativo, esto permite separar la capacidad de estimulación de la infraestructura permanente del campo.
El buque se convierte así en una unidad móvil de intervención, capaz de desplazarse hacia distintos activos y ejecutar tratamientos durante una campaña planificada.
“Inyectar presión” a un pozo es modificar su productividad
Su objetivo es modificar las condiciones de flujo entre el reservorio y el pozo para facilitar el movimiento de hidrocarburos hacia la superficie. Dependiendo de las características del yacimiento y del programa de terminación o intervención, los tratamientos pueden incluir operaciones de acidificación, fracturamiento u otras técnicas destinadas a mejorar la conectividad hidráulica.
Baker Hughes mantiene una cartera de tecnologías de producción que incluye sistemas de acidificación matricial, fracturamiento, control de arena, remediación del pozo y soluciones de optimización de producción.
La importancia de esta etapa aumenta en campos maduros porque la producción de un pozo no permanece constante durante toda su vida.
Con el tiempo pueden aparecer restricciones de flujo, daño de formación, depósitos, cambios en las condiciones de presión o pérdida de productividad. Una intervención adecuada puede recuperar parte de esa capacidad sin necesidad de desarrollar un nuevo yacimiento desde cero.
El Mar del Norte entra en una etapa de optimización
La cartera de BP en el UKCS incluye activos como Clair y Clair Ridge, al oeste de Shetland, el área de Glen Lyon y Greater Schiehallion, además del Eastern Trough Area Project, que incluye campos como Seagull y Mungo. Son activos con características diferentes y distintas etapas de desarrollo.
Un pozo nuevo puede requerir estimulación como parte de su terminación y puesta en producción, mientras que un pozo maduro puede necesitar una intervención destinada a recuperar productividad.
Aquí aparece un concepto fundamental para la ingeniería de producción:
el valor de un campo no depende únicamente de cuánto petróleo contiene, sino de cuánto puede recuperarse de manera técnica y económicamente viable. La estimulación constituye precisamente una de las herramientas para aumentar ese factor de recuperación.
BP: Una estrategia para extender la vida productiva
El contrato entre BP y Baker Hughes llega en un momento en que la producción del Mar del Norte británico depende cada vez más de combinar nuevos desarrollos con la optimización de activos existentes.
En este escenario, cada barril adicional recuperado de una infraestructura ya instalada puede tener un valor diferente al de un barril procedente de un proyecto completamente nuevo. La estimulación puede actuar entonces como una herramienta para incrementar el aprovechamiento de esa infraestructura durante más tiempo.
No significa que todos los campos maduros puedan recuperar grandes volúmenes adicionales. La respuesta depende de las características geológicas, presión, permeabilidad, estado del pozo, restricciones de superficie y economía de la intervención.
FUENTE y FOTO: https://www.offshore-energy.biz/