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Primer cargamento de Pikka lleva 450.000 barriles desde Alaska

El primer cargamento de Pikka salió de Alaska con 450.000 barriles de crudo mientras Santos y Repsol avanzan hacia una producción de 80.000 bpd.
Primer cargamento de Pikka con 450.000 barriles de petróleo desde Alaska

El primer cargamento de Pikka ya salió de Alaska con 450.000 barriles de crudo, marcando un nuevo hito para el desarrollo operado por Santos junto con Repsol en el North Slope. El volumen fue cargado en el tanquero Polar Resolution desde la terminal marítima de Valdez y será transportado hacia refinerías de la costa oeste de Estados Unidos, según la información divulgada este 11 de agosto.

La operación comercial llega después de que el proyecto Pikka Phase 1 alcanzara first oil en mayo de 2026, adelantándose al cronograma inicialmente previsto. Desde entonces, el proyecto ha comenzado a incrementar progresivamente sus volúmenes mientras avanza hacia una producción de meseta estimada en aproximadamente 80.000 barriles diarios (bpd).

Actualmente, Pikka produce alrededor de 23.000 bpd, de acuerdo con Santos. El desarrollo representa uno de los principales proyectos petroleros nuevos de Alaska y permitirá incorporar aproximadamente 400 millones de barriles de reservas brutas probadas más probables (2P) a producción.

Primer cargamento de Pikka abre la etapa comercial del proyecto

La salida de los primeros 450.000 barriles introduce una nueva etapa para Pikka Phase 1. Tras iniciar producción, el proyecto comienza ahora a movilizar crudo desde Alaska hacia el mercado estadounidense.

El cargamento fue transferido al Polar Resolution en Valdez, punto de salida del sistema petrolero que conecta la producción del North Slope con la costa sur de Alaska. Su destino serán refinerías de la costa oeste de Estados Unidos.

El acontecimiento permite diferenciar dos hitos del proyecto. El primero ocurrió en mayo, cuando Pikka comenzó a producir petróleo. El segundo se materializa ahora con la carga de un volumen comercial para su transporte hacia refinerías.

Santos espera alcanzar la producción de meseta de Phase 1 durante el tercer trimestre de 2026. El objetivo de aproximadamente 80.000 bpd supondría más que triplicar el nivel actual de 23.000 bpd a medida que continúe la puesta en servicio de los pozos y las instalaciones asociadas.

Pikka Phase 1 apunta a una producción de 80.000 bpd

Pikka combina una importante base de recursos con infraestructura diseñada para desarrollar el yacimiento de manera progresiva. Phase 1 contempla 45 pozos desde un único well pad. Cuando Santos y Repsol anunciaron first oil en mayo, 28 de esos pozos ya habían sido perforados. El proyecto incluye además instalaciones de procesamiento, suministro y tratamiento de agua de mar, infraestructura de exportación y un centro de operaciones remotas.

Repsol informó entonces que Pikka Phase 1 había comenzado a producir antes del calendario inicialmente previsto y situó su capacidad de meseta en aproximadamente 80.000 bpd. La compañía estimó que ese volumen equivaldría a cerca del 19 % de la producción petrolera de Alaska al alcanzar el nivel previsto.

La magnitud del desarrollo también queda reflejada en sus recursos. Phase 1 está diseñada para llevar a producción aproximadamente 400 millones de barriles brutos de reservas 2P. Santos posee una participación de 51 % y actúa como operador, mientras Repsol mantiene el 49 % restante.

Santos y Repsol preparan el potencial de una segunda fase

La infraestructura construida para Phase 1 también podría convertirse en la base para una expansión posterior de Pikka.

Una eventual Phase 2 aprovecharía activos ya desarrollados durante la primera etapa, entre ellos carreteras, el oleoducto de exportación, sistemas de suministro de agua de mar, campamentos e instalaciones de procesamiento. Esta estrategia permitiría incorporar nuevos volúmenes utilizando parte de la infraestructura existente.

Según las estimaciones divulgadas por Repsol y recogidas en la información sectorial disponible, una segunda fase podría añadir alrededor de 40.000 bpd brutos adicionales.Sin embargo, esa expansión todavía no ha alcanzado una decisión final de inversión. Las compañías continúan evaluando el desarrollo y una eventual FID podría producirse en 2027. Por tanto, los 40.000 bpd adicionales deben entenderse como potencial de una futura expansión y no como capacidad actualmente aprobada.

Pikka avanza de la ejecución hacia la operación

El primer cargamento representa también un cambio de prioridades para Santos. Después de varios años concentrados en construcción, perforación y puesta en marcha, Pikka comienza a transitar hacia una etapa en la que producción, costos y confiabilidad operacional adquirirán mayor peso.

El CEO de Santos, Kevin Gallagher, señaló que la compañía está pasando de la ejecución del proyecto hacia un modelo operacional disciplinado y de bajo costo, mientras continúa buscando mejoras técnicas durante el programa de perforación. La entrada en producción de Pikka también ha llevado a Santos a situar su previsión de producción anual de 2026 entre 99 millones y 105 millones de boe.

Para el proyecto, el siguiente objetivo será alcanzar progresivamente los aproximadamente 80.000 bpd previstos para Phase 1 durante el tercer trimestre. Con 450.000 barriles ya cargados desde Valdez, Pikka supera así otro punto crítico de su desarrollo: después de transformar recursos del North Slope en producción, Santos y Repsol comienzan ahora a trasladar esos barriles hacia el mercado estadounidense.

Fuentes: Upstream