Los precios de la gasolina en Estados Unidos registraron una nueva caída semanal y completaron seis semanas consecutivas de descensos, una tendencia que ha llevado el valor promedio nacional a situarse en 3,85 dólares por galón. El retroceso representa una reducción cercana al 15 % respecto al máximo alcanzado en mayo y ofrece un respiro a millones de conductores en plena temporada de viajes.
Según datos de GasBuddy, el precio medio nacional disminuyó 14,1 centavos por galón durante la última semana. La reducción se observó en gran parte del país, con descensos destacados de 25 centavos en Colorado, 22 centavos en Arizona y 21 centavos en Ohio.
La diplomacia con Irán contribuye a moderar el mercado
Parte de la reciente estabilidad en los precios de la gasolina está vinculada a la disminución de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. La expectativa de que el flujo energético a través del estrecho de Ormuz continúe operando ha reducido la presión sobre los mercados internacionales del petróleo.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de crudo y cualquier alteración en su funcionamiento suele tener efectos inmediatos sobre los precios de la energía. Durante los últimos días algunos petroleros continuaron transitando por la zona, una señal que ayudó a contener la volatilidad.
Un alivio para los consumidores y para la inflación
La caída de los precios del combustible podría traducirse en un alivio adicional para la inflación estadounidense. Los costos energéticos tienen una influencia directa sobre el transporte de mercancías y los gastos de movilidad de hogares y empresas.
Así mismo, el descenso llega en un momento políticamente sensible para la administración del presidente Donald Trump y para los legisladores republicanos, quienes enfrentan críticas por el elevado costo de vida y buscan mantener sus mayorías en las próximas elecciones legislativas.
Analistas del mercado consideran que la moderación de los precios energéticos podría contribuir a mejorar las perspectivas económicas de corto plazo si las condiciones de suministro permanecen estables.
Persisten los riesgos para el suministro energético
Pese a la tendencia bajista, el panorama aún presenta factores de incertidumbre, expertos del sector advierten que cualquier deterioro en las relaciones entre Washington y Teherán podría alterar nuevamente el equilibrio del mercado.
Además, las interrupciones operativas en refinerías estadounidenses continúan siendo una preocupación, la refinería de Port Arthur de TotalEnergies, ubicada en Texas y con capacidad para procesar 238.000 barriles diarios, suspendió operaciones temporalmente tras un apagón provocado por la caída de un rayo.
Por otra parte, un incendio registrado en la refinería Galveston Bay de Marathon Petroleum en Texas City volvió a poner de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura energética frente a incidentes imprevistos. Esta instalación posee una capacidad cercana a los 631.000 barriles diarios.
La temporada de huracanes podría cambiar la tendencia
Los especialistas también observan con atención el inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, los fenómenos meteorológicos extremos pueden afectar plataformas, terminales y refinerías ubicadas en la costa del Golfo de México, una región crucial para el abastecimiento de combustibles en Estados Unidos.
Mientras el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz se mantenga operativo y las refinerías recuperen plenamente su capacidad, los consumidores podrían seguir beneficiándose de precios más bajos en las gasolineras. Sin embargo, cualquier interrupción significativa en la cadena de suministro energética podría modificar rápidamente la trayectoria observada durante las últimas semanas.
Fuente: Reuters
Foto: Shutterstock