Durante una entrevista realizada en el marco de la conferencia API, representantes de Penspen destacaron el papel que está desempeñando la evaluación probabilística en la evolución de los programas de integridad de ductos.
Camilo Torres, gerente técnico de la compañía, y Ronald Díaz Ortega, ingeniero de integridad de productos, explicaron cómo el uso de análisis avanzados y simulaciones estadísticas permite a los operadores optimizar la planificación de inspecciones, reducir excavaciones innecesarias y priorizar las reparaciones con base en el riesgo.
Penspen: Del análisis determinista a una gestión basada en riesgo
Camilo Torres explicó que Penspen es una empresa especializada en el aseguramiento de la integridad de ductos mediante metodologías de análisis avanzadas que permiten transformar los datos de inspección en información útil para la toma de decisiones.
Según el especialista, uno de los principales desafíos que enfrentan actualmente los operadores es el creciente volumen de actividades de mantenimiento pendientes, ocasionado por limitaciones presupuestarias, dificultades logísticas y la complejidad operativa que implica intervenir un ducto en servicio.
Frente a este escenario, la metodología basada en la probabilidad de excedencia permite comprender el comportamiento futuro de las anomalías detectadas, proyectar su evolución y estimar el riesgo de falla, facilitando así la priorización de reparaciones y la programación más eficiente de futuras inspecciones en línea.
Simulación de Monte Carlo para mejorar la confiabilidad de los modelos
Por su parte, Ronald Díaz Ortega explicó que las simulaciones de Monte Carlo constituyen una herramienta fundamental dentro de estos modelos probabilísticos. Sin embargo, señaló que la confiabilidad de los resultados depende directamente de la correcta selección de las distribuciones estadísticas utilizadas como datos de entrada.
El especialista indicó que estas distribuciones se validan utilizando tanto la información suministrada por los fabricantes de las herramientas de inspección en línea como estudios experimentales sobre el comportamiento real de las tuberías, incluyendo ensayos de presión de falla y pruebas de rotura. Este enfoque permite representar con mayor fidelidad el comportamiento de la corrosión y otras anomalías presentes en los sistemas de transporte por tuberías.
Una metodología alineada con los programas modernos de integridad
Durante la conversación, Torres destacó que la industria está migrando progresivamente hacia esquemas de gestión basados en análisis probabilísticos, una tendencia impulsada por los propios operadores y por las políticas corporativas de administración del riesgo.
En este contexto, explicó que las evaluaciones probabilísticas ya forman parte de los procesos utilizados para establecer prioridades de mantenimiento, optimizar recursos y fortalecer los programas de gestión de integridad de activos.
Asimismo, indicó que las nuevas herramientas analíticas permiten realizar evaluaciones que anteriormente requerían meses de trabajo en cuestión de horas o pocos días, acelerando significativamente la toma de decisiones técnicas.
Una tendencia que avanza hacia la estandarización
Los representantes de Penspen coincidieron en que la evaluación probabilística de la corrosión ya constituye un requisito dentro de muchas organizaciones operadoras, aunque anteriormente su implementación estaba limitada por la ausencia de herramientas computacionales suficientemente robustas.
Gracias al desarrollo de nuevas capacidades de análisis de datos, hoy es posible ejecutar modelos probabilísticos más rigurosos y ajustados al comportamiento real de los activos, una evolución que, según los especialistas, podría consolidarse progresivamente dentro de las futuras revisiones de las principales normas internacionales relacionadas con la integridad de ductos.
Con este enfoque, Penspen busca proporcionar a la industria herramientas que permitan fortalecer la gestión del riesgo, optimizar los programas de mantenimiento y mejorar la confiabilidad operacional de la infraestructura de transporte de hidrocarburos.
Fuente y foto: Inspenet