La producción subyacente de petróleo y gas de Eni aumentó un 11 % interanual, hasta alcanzar 1,79 millones de barriles equivalentes de petróleo por día durante el segundo trimestre.
El crecimiento estuvo impulsado por la entrada y ampliación de proyectos en África occidental, el golfo de América, Noruega e Indonesia. Ante este desempeño, la empresa elevó su previsión de crecimiento productivo para todo 2026 a aproximadamente 5 %, frente al rango anterior de entre 3 % y 4 %.
Este aumento de producción incrementa la presión sobre los sistemas de procesamiento, compresión, transporte y exportación asociados a los nuevos volúmenes. La disponibilidad de estas instalaciones será determinante para convertir el crecimiento operativo en generación sostenida de efectivo.
Nuevos proyectos de petroleo y gas amplían la cartera offshore
Eni confirmó decisiones finales de inversión para la Fase 3 del campo Baleine, frente a Costa de Marfil; el desarrollo Greater PAJ, frente a Angola; y el proyecto de gas Cronos, en aguas profundas de Chipre.
La compañía también estableció con Petronas la empresa conjunta Searah, orientada a desarrollar descubrimientos de gas en la cuenca de Kutei y construir una plataforma de crecimiento entre Indonesia y Malasia. Además, acordó adquirir participaciones en activos upstream de Argentina vinculados con futuros desarrollos flotantes de gas natural licuado.
La ejecución simultánea de estos proyectos exigirá coordinación entre perforación, instalaciones submarinas, plantas de procesamiento, gasoductos y unidades flotantes. El control de integridad durante la construcción y puesta en marcha será esencial para contener retrasos y mantener la confiabilidad de los activos.
Beneficios y flujo de caja sostienen la expansión
El EBIT ajustado proforma del grupo alcanzó 5.380 millones de euros durante el segundo trimestre, el doble del resultado registrado un año antes. La utilidad neta ajustada también se duplicó y llegó a 2.300 millones de euros.
Entre los principales indicadores reportados por Eni destacan:
- 4.770 millones de euros de EBIT ajustado proforma en exploración y producción.
- 4.470 millones de euros de flujo de caja operativo ajustado antes del capital de trabajo.
- 1.840 millones de euros destinados a inversiones orgánicas.
- 11.300 millones de euros de deuda neta al cierre del trimestre.
- 10 % de apalancamiento proforma, en el límite inferior del rango objetivo.
El desempeño estuvo apoyado por mayores volúmenes, disciplina de costos, mejores precios realizados y un entorno favorable para los márgenes de refinación.
Enilive y Plenitude ganan peso en Eni
Los negocios de transición también mejoraron su contribución. Enilive y Plenitude generaron conjuntamente un EBITDA ajustado de 1.100 millones de euros durante el primer semestre.
Enilive más que duplicó su EBIT ajustado proforma hasta 290 millones de euros, favorecida por el negocio de biorrefinación. Plenitude alcanzó 230 millones de euros, un aumento interanual del 70 %, respaldado por el crecimiento de la generación renovable.
Eni prevé que Plenitude cierre 2026 con 6,5 GW de capacidad renovable instalada. En paralelo, Enilive proyecta disponer de 2,1 millones de toneladas anuales de capacidad de biorrefinación, además de otros 1,5 millones de toneladas en construcción.
La compañía también inició la reconversión de complejos industriales. En Priolo se prepara una biorrefinería acompañada por una planta de reciclaje químico de plásticos, mientras que en Brindisi comenzó la construcción de una instalación para fabricar baterías de litio-ferrofosfato destinadas al almacenamiento estacionario.
Eni mejora sus previsiones para 2026
Eni proyecta ahora un flujo de caja operativo ajustado de aproximadamente 15.000 millones de euros, bajo un escenario de referencia de 85 dólares por barril de Brent, un margen de refinación SERM de 14 dólares por barril y un precio TTF de 50 euros por MWh.
La empresa mantuvo las inversiones brutas en 7.000 millones de euros, pero prevé reducir las inversiones netas a menos de 5.000 millones. También elevó su programa de recompra de acciones a 3.400 millones de euros, frente a los 2.800 millones anunciados previamente.
El próximo indicador a vigilar será la capacidad de Eni para sostener el crecimiento de producción mientras avanza simultáneamente en proyectos offshore, biorrefinerías, renovables, almacenamiento y minerales críticos. El desafío no dependerá únicamente del capital disponible, sino de mantener la integridad, confiabilidad y disponibilidad de una cartera industrial cada vez más diversificada.
Fuente: Eni