El desarrollo offshore Baleine, operado por Eni frente a las costas de Costa de Marfil, avanza hacia una nueva etapa con la firma de los acuerdos principales entre Altera Infrastructure y la compañía energética italiana para el suministro de un buque flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) de nueva construcción.
La infraestructura respaldará la tercera fase del proyecto mediante un contrato EPCIC y un acuerdo de fletamento a casco desnudo por 15 años, diseñado para sostener la producción comercial del yacimiento durante el largo plazo.
Ubicado aproximadamente a 70 kilómetros de la costa marfileña y en profundidades comprendidas entre 700 y 1.300 metros, Baleine se ha convertido en uno de los desarrollos offshore más importantes de África Occidental gracias a un esquema de ejecución por fases que ha permitido incorporar capacidad productiva de manera progresiva mientras se amplía la infraestructura submarina y de superficie.
Altera: Un FPSO diseñado para una operación de largo plazo
La nueva unidad flotante será construida por Wilson New Energies en China y tendrá capacidad para producir hasta 90.000 barriles diarios de petróleo, procesar 160 millones de pies cúbicos estándar de gas por día y almacenar aproximadamente 1,4 millones de barriles de crudo. Con la incorporación de esta infraestructura, la producción total del complejo Baleine alcanzará alrededor de 150.000 barriles diarios de petróleo y 200 millones de pies cúbicos diarios de gas.
A diferencia de unidades convertidas a partir de buques petroleros existentes, una plataforma diseñada específicamente para el yacimiento permite optimizar la distribución de los módulos de proceso, incrementar la eficiencia operacional, facilitar futuras actividades de mantenimiento y adaptar la instalación a los requerimientos particulares de producción, almacenamiento y tratamiento de hidrocarburos.
Ingeniería offshore para producir entre 700 y 1.300 metros de profundidad
Las condiciones del yacimiento Baleine exigen soluciones de ingeniería propias de operaciones en aguas profundas. La producción desde profundidades superiores a los 700 metros requiere sistemas submarinos capaces de soportar elevadas presiones hidrostáticas, variaciones dinámicas inducidas por oleaje y corrientes marinas, además de estrictos requisitos de confiabilidad debido a la complejidad de las intervenciones submarinas.
El desarrollo incorpora infraestructura submarina integrada por pozos, árboles de producción, manifolds, umbilicales y risers dinámicos que transportarán petróleo y gas hacia el FPSO para su procesamiento. La integración de estos sistemas constituye uno de los principales desafíos técnicos del proyecto, ya que cualquier interrupción afecta directamente la continuidad de la producción y los costos operativos.
El gas de Baleine fortalecerá la seguridad energética de Costa de Marfil
Además del incremento en la producción de petróleo, el proyecto incorpora un componente estratégico asociado al aprovechamiento del gas natural. La totalidad del gas producido será destinada al mercado interno de Costa de Marfil para abastecer centrales eléctricas y atender la creciente demanda energética derivada del desarrollo industrial del país.
Este enfoque permite maximizar el aprovechamiento de los recursos del yacimiento, reducir la necesidad de importaciones energéticas y limitar prácticas como el venteo o la quema rutinaria de gas asociado, alineándose con una gestión más eficiente de los recursos hidrocarburíferos.
Una alianza que consolida la expansión offshore en África Occidental
La tercera fase del proyecto amplía la colaboración iniciada entre Altera Infrastructure y Eni durante Baleine Fase 2, cuando ambas compañías incorporaron el FPSO Petrojarl Kong y la unidad flotante de almacenamiento Yamoussoukro para acelerar la producción inicial del yacimiento.
Como parte del cierre financiero del proyecto, Altera anunció la obtención del mayor esquema de financiación de su historia, respaldado por inversionistas institucionales internacionales. La estructura financiera cubre el período comprendido entre el inicio de la construcción del FPSO y la culminación del contrato de fletamento de 15 años, proporcionando estabilidad para una inversión intensiva en infraestructura offshore.
Fuente y foto: https://alterainfra.com/