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Canadá promueve las arenas bituminosas con nuevas políticas energéticas

Canadá flexibiliza su marco regulatorio para elevar la producción de arenas bituminosas y abastecer nueva capacidad de oleoductos.
Barriles de petróleo frente a la bandera de Canadá representan la producción de arenas bituminosas y el sector petrolero canadiense.

El gobierno canadiense considera que el nuevo marco regulatorio ofrece al sector petrolero las condiciones necesarias para elevar la producción y abastecer futuros oleoductos.

Canadá abre espacio para elevar la producción petrolera

Canadá está preparando un nuevo escenario para promover la producción de sus arenas bituminosas, el ministro de Energía, Tim Hodgson, sostiene que los productores cuentan ahora con las políticas federales necesarias para aumentar la extracción y abastecer la capacidad adicional de transporte prevista para los próximos años.

En concreto, Ottawa anunció cambios destinados a reducir las evaluaciones ambientales federales aplicadas a determinados proyectos energéticos. La medida incluye oleoductos, gasoductos, plantas de gas natural y desarrollos relacionados con las arenas bituminosas.

Estos cambios forman parte de una política más amplia promovida por el gobierno del primer ministro Mark Carney para acelerar la aprobación de proyectos energéticos. El Ejecutivo busca avanzar hacia un sistema regulatorio basado en el principio de “un proyecto, una revisión”.

Para la industria petrolera canadiense, este nuevo enfoque podría reducir uno de los principales obstáculos que ha limitado las inversiones en grandes proyectos durante más de una década.

Más de 2 millones de barriles diarios en nueva capacidad

Por otra parte, Canadá prevé incorporar más de 2 millones de barriles diarios de capacidad de oleoductos para exportación durante la próxima década. La cifra es relevante si se compara con la producción nacional actual, que supera ligeramente los 5 millones de barriles de petróleo diarios.

Entre los proyectos considerados se encuentra un oleoducto con una capacidad aproximada de 1 millón de barriles diarios hacia la costa de Columbia Británica. La infraestructura cuenta con respaldo político tanto del gobierno de Alberta como del gobierno federal.

De esta manera, el objetivo no se limita a ampliar la capacidad interna de transporte, Canadá también busca fortalecer sus exportaciones de petróleo hacia los mercados asiáticos y reducir su elevada dependencia de Estados Unidos como principal comprador de crudo. Esta estrategia ha ganado importancia en medio de las crecientes tensiones comerciales entre ambos países.

Tim Hodgson prevé suficiente producción para los nuevos oleoductos

En este contexto, Hodgson afirmó que el sector cuenta con las condiciones necesarias para producir el volumen de petróleo que requerirá la nueva infraestructura. Según el ministro, las compañías continúan trabajando con distintos incentivos y mecanismos de apoyo mientras el gobierno impulsa nuevos proyectos de transporte.

El escenario supone un cambio frente a los años anteriores, durante un largo periodo, varias empresas del sector cuestionaron las políticas ambientales implementadas bajo el gobierno de Justin Trudeau y evitaron comprometer grandes inversiones en nuevas expansiones.

Ahora, la estrategia de Carney busca cambiar esa dinámica mediante reglas más flexibles y procesos de aprobación más rápidos. El gobierno canadiense considera al sector energético como una pieza importante de su política económica. Su intención es ampliar la capacidad productiva del país y reforzar la imagen de Canadá como proveedor internacional de energía.

La guerra comercial acelera el cambio regulatorio

Además, las tensiones con Estados Unidos aparecen como uno de los factores que explican el nuevo ritmo de los cambios regulatorios. Hodgson señaló que Canadá necesita actuar con mayor rapidez frente al actual escenario comercial. Al mismo tiempo, aseguró que la aceleración de los permisos debe mantenerse dentro de criterios ambientales y garantizar la participación de los pueblos indígenas.

De esta manera, Ottawa intenta equilibrar tres objetivos, una es acelerar las inversiones, mantener los controles ambientales y ampliar la capacidad de Canadá para competir en los mercados internacionales.

El siguiente desafío será lograr que esta flexibilización regulatoria se traduzca en nuevas decisiones de inversión por parte de los productores.

Captura de carbono acompañaría la expansión de las arenas bituminosas

Mientras tanto, Canadá y Alberta continúan negociando con los cinco grandes productores de arenas bituminosas un proyecto de captura y almacenamiento de carbono.

Las conversaciones involucran a Canadian Natural Resources, Suncor Energy, Cenovus Energy, ConocoPhillips Canada e Imperial Oil.

Entre los temas que se analizan se encuentran posibles incentivos para nuevas instalaciones productivas y el financiamiento de la infraestructura necesaria para capturar y almacenar emisiones de carbono. Las estimaciones mencionadas por especialistas y representantes del sector sitúan el costo conjunto de estas iniciativas por encima de los 100.000 millones de dólares canadienses.

Asimismo, el gobierno de Carney ha reducido el precio objetivo del carbono industrial y eliminó el impuesto al carbono aplicado a los consumidores.

Con este nuevo marco, Canadá busca elevar la producción de sus arenas bituminosas, ampliar la red de oleoductos y abrir nuevos mercados para su petróleo. Ahora, la respuesta de las compañías determinará cuánto de esa capacidad proyectada termina convirtiéndose en producción efectiva.

Fuente: EnergyNow

Foto: Shutterstock

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Autor Verificado

Analista y redactor de noticias especializadas en tecnología industrial, con una sólida formación en ingeniería. Mi labor se centra en la curaduría y síntesis de información compleja, transformando avances técnicos y cambios regulatorios en reportes periodísticos.