La North Sea Transition Authority (NSTA) y 17 operadores del Mar del Norte respaldaron una carta de compromiso destinada a mejorar el desmantelamiento de pozos en la plataforma continental del Reino Unido (UKCS).
La iniciativa busca acelerar las operaciones sobre pozos inactivos, reducir costos y mejorar el aprovechamiento de los recursos disponibles en la cadena de suministro offshore. Uno de sus principales focos será desarrollar una forma más eficiente de ejecutar la retirada de cabezales de pozos submarinos.
Entre los participantes se encuentran BP, Shell, Harbour Energy, EnQuest, Ithaca Energy, Eni, Apache, CNOOC International, Perenco, Serica Energy, INEOS Energy Europe y TAQA UK, junto con otros operadores activos en la región.
NSTA busca reducir los costos del desmantelamiento de pozos
Actualmente, el sector afronta una considerable carga de trabajo. Alrededor de 500 pozos inactivos esperan su abandono definitivo mientras más de 1.000 pozos adicionales deberán ser desmantelados durante los próximos cinco años.
Durante 2025 los operadores realizaron trabajos de desmantelamiento en 257 pozos y 114 alcanzaron la fase de abandono definitivo. Un año antes se habían intervenido 238 pozos y 103 llegaron al abandono final.
Por ello, la carta plantea compartir datos, experiencia y recursos entre los participantes. También contempla identificar oportunidades para utilizar conjuntamente embarcaciones especializadas en determinadas fases del proceso.
El objetivo es aumentar la capacidad disponible y reducir la presión sobre los equipos empleados para el taponado y abandono de pozos.
Buques podrían sustituir a plataformas en la retirada de cabezales
Uno de los principales puntos de la iniciativa afecta a la fase final del desmantelamiento de pozos submarinos.
Las plataformas continuarán realizando las primeras etapas, incluido el taponado de los pozos con cemento. Sin embargo, los operadores estudiarán un mayor uso de buques para retirar los cabezales de pozo del lecho marino.
Las estimaciones de la industria indican que este método podría reducir cerca de un 30 % el costo de las retiradas pendientes de cabezales submarinos. El ahorro potencial rondaría las £200 millones.
Además, liberar las plataformas de esta última fase permitiría utilizarlas en otras operaciones de abandono. Esta estrategia también podría disminuir el tiempo de trabajo offshore y las emisiones asociadas a las operaciones.
Como referencia, el costo medio de retirar un cabezal de pozo durante los últimos cinco años fue de aproximadamente £700.000, según datos basados en una muestra superior a 100 pozos.
Un grupo de trabajo abordará las operaciones AB3
Así mismo, los operadores y la NSTA crearán un grupo de trabajo para definir un marco práctico destinado a las actividades de corte de cabezales de pozo AB3.
El esquema deberá permitir ejecutar estos trabajos de manera rentable y dentro de las obligaciones regulatorias aplicables.
La carta también pide a las compañías compartir información sobre pozos inactivos y facilitar personal para participar en talleres y grupos técnicos. Otro principio consiste en involucrar a la cadena de suministro desde las primeras etapas de planificación.
La colaboración pretende ofrecer mayor visibilidad sobre la futura demanda de embarcaciones, plataformas y servicios especializados para el taponado y abandono.
Reino Unido gastó £2.600 millones en desmantelamiento en 2025
El impulso al desmantelamiento llega después de que el gasto de la industria británica en estas actividades alcanzara un récord de £2.600 millones durante 2025, frente a £2.400 millones registrados en 2024.
El aumento estuvo relacionado con una mayor actividad en pozos y con la retirada de plataformas e infraestructura.
Pese al incremento de las operaciones, la estimación del costo total pendiente de desmantelamiento en la UKCS apenas descendió de £43.600 millones a £43.400 millones a precios de 2025.
Entre los factores que presionan los costos figuran la competencia por los recursos de la cadena de suministro y las condiciones del mercado internacional.
Para la NSTA, la cooperación entre operadores puede contribuir a reducir esta presión mientras acelera el cierre definitivo de los pozos que ya no tienen perspectivas de regresar a producción.
Fuente y foto: North Sea Transition Authority