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Burnham prepara un giro sobre las perforaciones de petróleo y gas en el Mar del Norte

Burnham estudia respaldar Rosebank y Jackdaw para ampliar la producción británica de petróleo y gas offshore.
Perforaciones en el Mar del Norte

Andy Burnham prepara un cambio en la política energética del Reino Unido mediante el apoyo a nuevas perforaciones de petróleo y gas en el Mar del Norte. La medida podría incluir la aprobación de los proyectos Rosebank y Jackdaw además de una ampliación de las conexiones submarinas vinculadas a instalaciones existentes.

Según las informaciones disponibles, el equipo del futuro primer ministro solicitó a la administración pública la elaboración de planes para acelerar proyectos de producción frente a la costa de Escocia. Sin embargo, todavía no existe una decisión definitiva y los procesos regulatorios abiertos podrían retrasar cualquier autorización formal.

Rosebank y Jackdaw concentran el debate energético

Rosebank es un yacimiento petrolero situado al oeste de las islas Shetland mientras que Jackdaw es un proyecto de gas localizado en el sector británico del Mar del Norte. Ambos desarrollos cuentan con licencias concedidas durante el anterior Gobierno conservador.

Por esta razón, una eventual aprobación no implicaría necesariamente la emisión de nuevas licencias de exploración. El Partido Laborista se comprometió a respetar las concesiones existentes aunque mantiene su promesa de no otorgar nuevos permisos para buscar hidrocarburos.

Este punto será clave para la estrategia política de Burnham. Su Gobierno podría presentar la medida como una aceleración de proyectos ya autorizados y no como una ruptura formal con el programa electoral laborista.

Adura impulsa los proyectos offshore

Los yacimientos son operados por Adura, la empresa conjunta creada por Shell y Equinor para integrar parte de sus actividades en el Mar del Norte británico.

La compañía sostiene que Rosebank y Jackdaw pueden generar empleo, contratos industriales e ingresos fiscales. También afirma que ambos proyectos contribuirían a mantener la producción energética nacional durante un periodo marcado por la caída natural de los campos maduros.

De acuerdo con las estimaciones comunicadas por Adura, Rosebank podría aportar cerca del 10% de la producción petrolera de la plataforma continental del Reino Unido. La empresa también señala que los dos proyectos podrían representar alrededor del 10% de la producción nacional de gas.

Así mismo, el desarrollo de estas instalaciones podría sostener miles de puestos de trabajo directos e indirectos y abrir nuevas oportunidades de formación técnica en Escocia.

Las autorizaciones siguen bajo revisión

El futuro de Rosebank y Jackdaw continúa condicionado por decisiones judiciales y consultas públicas.

Un tribunal anuló las autorizaciones anteriores tras considerar que las evaluaciones ambientales no habían abordado de forma adecuada todas las emisiones vinculadas al uso final del petróleo y el gas producido. Como consecuencia, los proyectos deben completar nuevos procesos de revisión antes de recibir una aprobación definitiva.

Las consultas públicas abiertas representan otro factor de incertidumbre. El nuevo Gobierno podría expresar su respaldo político y acelerar los trámites pero la autorización final deberá respetar los procedimientos administrativos y ambientales vigentes.

Además, la decisión recaerá en buena medida sobre la persona que Burnham designe para dirigir la política energética británica.

Las perforaciones en el Mar del Norte reabren el debate energético

Los defensores de las perforaciones sostienen que aumentar la producción interna puede reducir la dependencia de importaciones y mejorar la seguridad energética durante los meses de mayor demanda.

También argumentan que el Reino Unido seguirá consumiendo petróleo y gas durante su transición hacia fuentes con menos emisiones. Desde esta perspectiva, producir una parte de esos recursos en aguas británicas permitiría conservar empleos y actividad industrial.

En cambio, organizaciones ambientales y sectores de izquierda del Partido Laborista cuestionan el efecto real de estos proyectos sobre las tarifas energéticas. También advierten que una mayor producción de combustibles fósiles puede dificultar el cumplimiento de los objetivos de cero emisiones netas.

El debate incluye otra cuestión técnica: gran parte del crudo producido en el Mar del Norte se comercializa en mercados internacionales. Por tanto, una mayor extracción nacional no garantiza por sí misma una reducción directa en el precio pagado por los consumidores británicos.

Burnham afronta una decisión política sensible

El respaldo a Rosebank y Jackdaw podría recibir apoyo de sindicatos, empresas energéticas y diputados laboristas escoceses preocupados por el empleo en Aberdeen y otras zonas vinculadas a la industria offshore.

Sharon Graham, secretaria general de Unite the Union, ha criticado la restricción de nuevas licencias y considera que esa política puede acelerar la pérdida de empleos industriales. Rachel Reeves también ha expresado disposición a respaldar la exploración en ambos yacimientos.

Por otro lado, los grupos climáticos podrían intensificar su oposición si Burnham adopta una postura favorable a las perforaciones de petróleo y gas en el Mar del Norte.

El próximo primer ministro deberá equilibrar la seguridad del suministro, el empleo, la producción nacional de hidrocarburos y los compromisos ambientales del Reino Unido. Su posición sobre Rosebank y Jackdaw marcará una de las primeras decisiones energéticas de su Gobierno.

Fuente: CityAM

Foto: Shutterstock

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