OMV Petrom destinó alrededor de 115 millones de euros (USD$133,5 millones) a modernizar la infraestructura eléctrica de la refinería Petrobrazi en Rumania. El proyecto forma parte del programa de transformación que la compañía desarrolla en este complejo industrial.
Con esta inversión, la empresa busca reforzar el suministro eléctrico necesario para mantener las operaciones actuales de Petrobrazi. A su vez, la nueva infraestructura permitirá incorporar las capacidades de producción que están en desarrollo dentro de la refinería.
Entre ellas se encuentran los proyectos destinados a producir combustible sostenible de aviación (SAF), aceite vegetal hidrotratado (HVO) e hidrógeno verde. Estas iniciativas forman parte de los planes de OMV Petrom para adaptar sus operaciones a las nuevas necesidades del mercado energético.
En concreto, el proyecto contempló la construcción de una línea eléctrica de alta tensión conectada directamente a la subestación de Transelectrica. También incluyó una subestación eléctrica de nueva generación y otra instalación destinada a distribuir la energía dentro del complejo.
Asimismo, OMV Petrom incorporó tecnología Blue GIS a la nueva infraestructura, se trata de un sistema de conmutación eléctrica diseñado para ofrecer un menor impacto ambiental.
La modernización permitirá disponer de una red preparada para atender tanto el consumo de las instalaciones existentes como el de las unidades que se incorporarán durante la transformación de Petrobrazi.
Según explicó Radu Căprău, miembro de la junta ejecutiva de OMV Petrom responsable de Refinación y Comercialización, disponer de una infraestructura eléctrica moderna resulta esencial para el funcionamiento adecuado de una refinería.
El directivo señaló además que la inversión permitirá respaldar las operaciones actuales y las nuevas capacidades relacionadas con SAF, HVO e hidrógeno verde.
Por otra parte, la infraestructura eléctrica adquiere especial relevancia ante los proyectos que OMV Petrom desarrolla dentro de Petrobrazi.
La compañía inició en 2025 la construcción de una unidad para producir SAF y HVO en la refinería. Según los planes anunciados por la empresa, estas instalaciones tendrán una capacidad conjunta de alrededor de 250.000 toneladas anuales.
La producción comercial está prevista a partir de 2028, el proyecto permitirá a Petrobrazi ampliar su actividad hacia combustibles destinados a sectores donde reducir las emisiones presenta mayores dificultades, entre ellos la aviación.
En este contexto, el SAF tendrá especial importancia para el transporte aéreo. Mientras tanto, el HVO permitirá obtener diésel renovable mediante el procesamiento de materias primas de origen biológico.
La disponibilidad de una infraestructura eléctrica con mayor capacidad facilita la incorporación de estas unidades al funcionamiento general de la refinería.
Además, OMV Petrom desarrolla capacidades de producción de hidrógeno verde en Petrobrazi. Este combustible tendrá una función directa dentro de los procesos asociados a la producción de combustibles con menor huella de carbono.
La empresa trabaja así en diferentes proyectos que modifican de forma gradual el perfil productivo de la refinería. La nueva infraestructura eléctrica constituye una base para suministrar energía a estas instalaciones y facilitar su integración con las unidades existentes.
La apuesta por el hidrógeno verde se suma a la producción prevista de SAF y HVO. En conjunto, estos proyectos muestran cómo OMV Petrom está orientando parte de sus inversiones hacia nuevas fuentes de energía y combustibles dentro de su estrategia de transición energética.
A la modernización de la red se añade la construcción de un proyecto fotovoltaico de 7 megavatios (MW) dentro de Petrobrazi.
Actualmente, la refinería dispone de su propia unidad de generación de energía, que cubre prácticamente toda su demanda de electricidad. La incorporación de capacidad solar ampliará las fuentes disponibles dentro del complejo.
De esta forma, Petrobrazi combinará su generación propia con una infraestructura eléctrica renovada y una conexión de alta tensión. Esta configuración facilitará el suministro necesario para los proyectos industriales que OMV Petrom tiene en ejecución.
Petrobrazi es uno de los principales activos industriales de OMV Petrom en Rumania, la refinería cuenta con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 4,5 millones de toneladas de crudo al año.
Además, sus operaciones tienen un peso considerable en el abastecimiento del mercado rumano de combustibles y otros derivados del petróleo.
Desde 2005, OMV Petrom ha destinado más de 2.000 millones de euros a la modernización de Petrobrazi. Las inversiones han permitido actualizar instalaciones existentes y preparar la refinería para incorporar nuevas tecnologías y líneas de producción.
Finalmente, los 115 millones de euros destinados a la infraestructura eléctrica forman parte de un programa industrial de mayor alcance.
La construcción de instalaciones para SAF y HVO, los proyectos de hidrógeno verde y la nueva capacidad fotovoltaica muestran las diferentes áreas en las que OMV Petrom está interviniendo en Petrobrazi.
Con estas actuaciones, la compañía busca mantener la capacidad operativa de la refinería mientras adapta parte de su producción a los cambios derivados de la transición energética.
La nueva red eléctrica tendrá una función transversal en ese proceso. Su capacidad permitirá conectar proyectos que requieren un suministro estable y facilitará que Petrobrazi incorpore progresivamente nuevas formas de producción energética.

DNV y el constructor alemán Fassmer firmaron un acuerdo para colaborar en el desarrollo y clasificación de buques autónomos y operados a distancia destinados a clientes navales y gubernamentales. El trabajo aplicará las normas AROS de DNV a los proyectos no tripulados de Fassmer y estudiará áreas como navegación, ingeniería, operaciones y seguridad.
La colaboración incluye evaluar nuevas tecnologías y definir rutas para certificar estos buques. Las empresas buscarán avanzar hacia una posible Aprobación en Principio bajo el marco AROS. Estas normas están disponibles desde 2025 y abarcan desde embarcaciones controladas a distancia hasta sistemas con autonomía total. DNV y Fassmer también esperan aportar sus resultados al desarrollo de normas internacionales para este sector.
Energy Vault aseguró 275 MW de capacidad de generación eléctrica con motores Rolls-Royce MTU para respaldar grandes campus de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Los equipos serán entregados entre la segunda mitad de 2027 y la primera mitad de 2028. La compañía también obtuvo financiación de Eagle Point Credit Management para cubrir su adquisición sin utilizar grandes cantidades de capital corporativo antes de asignarlos a proyectos.
Los motores formarán parte de Powered Land, la plataforma con la que Energy Vault busca ofrecer energía directamente en los terrenos donde se desarrollan centros de datos. La compañía planea combinar esta generación con baterías, sistemas eléctricos y controles avanzados. Los 275 MW respaldarán conversaciones para proyectos de varios gigavatios y podrán instalarse de manera gradual según aumenten las necesidades de cada campus.
El Departamento de Energía de Estados Unidos anunció 300.000 dólares para el Premio GEMS, una competencia que busca mejorar la detección de recursos geotérmicos que permanecen ocultos bajo tierra. Los participantes deberán desarrollar y probar algoritmos capaces de analizar datos geofísicos e identificar fallas y otras estructuras relacionadas con posibles depósitos de energía geotérmica.
La competencia tendrá dos rondas con premios de entre 15.000 y 100.000 dólares y aceptará propuestas hasta el 3 de diciembre de 2026. Los modelos trabajarán con datos reales para generar mapas geológicos más precisos. El Gobierno espera que estas herramientas reduzcan la incertidumbre durante la exploración y faciliten el descubrimiento de recursos con potencial comercial.
El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, planteó reducir el ritmo con el que aumentan las capacidades de los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Entre sus propuestas figura incorporar evaluadores externos dentro de las empresas para comprobar sus medidas de seguridad y revisar posibles incidentes. Anthropic se comprometió a permitir este tipo de supervisión y pidió que otras compañías líderes hagan lo mismo.
Amodei también propone que las grandes empresas acuerden normas comunes para controlar el desarrollo de modelos avanzados con apoyo del Gobierno estadounidense. A escala internacional, plantea buscar acuerdos con China y otros países para limitar usos considerados peligrosos como la creación de armas biológicas. Al mismo tiempo, defiende restricciones sobre chips y tecnología para mantener la ventaja de Estados Unidos frente al desarrollo chino.