El tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz continúa en niveles reducidos mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán eleva el riesgo para los cargamentos de petróleo y gas natural licuado.
Según datos de LSEG, cuatro embarcaciones cruzaron el paso estratégico el domingo frente a ocho registradas el sábado. Desde el viernes entraron al menos tres buques cisterna de productos petrolíferos y un superpetrolero para cargar petróleo.
La caída del tráfico afecta a uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Por el estrecho de Ormuz circula habitualmente cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
El tránsito marítimo cae bajo presión militar
La reducción de buques coincide con una nueva fase de ataques entre Estados Unidos e Irán. Washington informó que completó una octava noche consecutiva de operaciones contra objetivos iraníes mientras Kuwait y Bahréin comunicaron nuevos ataques atribuidos a Teherán.
Además, ambas partes han dirigido su atención hacia las rutas marítimas. Estados Unidos sostiene que aplica un bloqueo naval sobre puertos iraníes. Irán afirma que actúa contra embarcaciones que incumplen sus normas de navegación en el estrecho.
Este escenario ha aumentado la cautela entre operadores, armadores y compañías de transporte de hidrocarburos. Algunas embarcaciones también pueden apagar sus transpondedores para dificultar su localización durante el cruce.
Incendio de un buque cerca de Omán
Por otra parte, la agencia británica de Operaciones Marítimas del Reino Unido informó sobre el incendio de un buque a unas ocho millas náuticas al noroeste de Kumzar, en Omán.
La organización indicó que la causa del incidente todavía no había sido verificada. El aviso añade presión sobre una zona que ya concentra riesgos militares, comerciales y logísticos.
Los cargamentos de GNL también disminuyen
Desde el jueves no se ha identificado el paso de buques cisterna de gas natural licuado por el estrecho de Ormuz. La caída es relevante para Qatar y Emiratos Árabes Unidos, dos exportadores que dependen de esta vía para sacar sus cargamentos del Golfo.
Datos de S&P Global Energy indican que el promedio móvil de diez días para buques cargados con GNL cayó a 0,2 cargamentos diarios el 15 de julio. A finales de junio el promedio se situaba cerca de 0,8 cargamentos por día.
Así mismo, solo se identificó la salida de un cargamento de GNL desde el Golfo durante la semana anterior. La producción y la carga de buques en Qatar y Emiratos Árabes Unidos se mantuvieron relativamente firmes pese a la menor salida de embarcaciones.
Aumenta el almacenamiento flotante de GNL
La continuidad de las operaciones de carga ha generado un mayor inventario de GNL dentro del Golfo. Parte del combustible permanece almacenado en buques metaneros que esperan condiciones más seguras para navegar.
A mediados de julio, siete metaneros cataríes cargados transportaban cerca de 0,57 millones de toneladas métricas de GNL. La capacidad disponible en buques dentro del Golfo alcanzaba casi 1,9 millones de toneladas.
Ese volumen equivale a unos ocho días de exportaciones máximas habituales de los principales proyectos regionales antes del conflicto.
Una reapertura permitiría recuperar exportaciones
Si disminuyen las restricciones en el estrecho de Ormuz, los buques que ya están cargados podrían reanudar sus rutas con rapidez. Esto permitiría liberar parte del GNL almacenado y acelerar las exportaciones sin esperar nuevos ciclos de producción.
Sin embargo, la recuperación dependerá de la seguridad marítima, la evolución de los ataques y las decisiones de los operadores navales. Mientras persista la tensión, el tránsito de petroleros y metaneros seguirá expuesto a retrasos, desvíos y mayores costes logísticos.
Fuente: Reuters
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