BHP y el Centro Global para la Descarbonización Marítima (GCMD) han puesto en marcha un proyecto piloto que busca demostrar la viabilidad operativa de los biocombustibles marinos producidos a partir de diferentes materias primas. La iniciativa contempla el uso de una mezcla B100 elaborada con aceite de cocina usado y grasas animales residuales en una cadena de suministro ya existente.
La prueba se desarrolla a bordo del buque granelero Berge Lyngor, propiedad de Berge Bulk y fletado por BHP para transportar mineral de hierro desde Australia Occidental hasta China. Con este ensayo, ambas organizaciones pretenden obtener información fundamental sobre la integración de combustibles renovables en operaciones marítimas comerciales reales.
Evaluación de combustibles marinos de bajas emisiones
Actualmente, gran parte de los biocombustibles utilizados por el sector marítimo provienen del aceite de cocina usado. Sin embargo, la disponibilidad de esta materia prima enfrenta limitaciones que podrían dificultar una adopción masiva en el futuro.
Ante este escenario, el proyecto analiza el potencial de las grasas animales residuales como una alternativa para ampliar la oferta de combustibles marinos sostenibles. La mezcla utilizada en la prueba está compuesta por un 50 % de biodiésel derivado de sebo animal suministrado por HAMR Energy y un 50 % de aceite de cocina usado metiléster (UCOME) proporcionado por Mitsui & Co Energy Trading Singapore.
Además, la operación de mezcla fue realizada por Mitsui mientras que Dan-Bunkering coordinó el abastecimiento mediante la barcaza MT Maple de Global Energy en Singapur.
Desafíos técnicos para la adopción de biocombustibles
Uno de los principales objetivos del piloto consiste en evaluar el comportamiento de biocombustibles procedentes de diferentes materias primas bajo condiciones operativas reales.
Entre los aspectos que serán analizados resaltan la calidad del combustible, los procedimientos de manipulación, la trazabilidad del producto y el desempeño de los sistemas de propulsión a bordo. También se estudiarán riesgos potenciales asociados a fenómenos como la oxidación que puede favorecer la corrosión y la formación de parafinas capaces de generar obstrucciones en los sistemas de combustible.
Así mismo, los resultados permitirán comprender mejor cómo integrar diversas mezclas de biocombustibles en las cadenas de suministro actuales sin requerir modificaciones significativas en la infraestructura existente.
Reducción de emisiones y fortalecimiento de la trazabilidad
El programa contempla un seguimiento exhaustivo de la mezcla utilizada con el propósito de verificar su integridad durante toda la cadena logística. Esta metodología busca reforzar la credibilidad de los reportes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Según las estimaciones del proyecto, el uso de esta mezcla B100 tiene el potencial de reducir aproximadamente un 79 % las emisiones de gases de efecto invernadero por viaje en comparación con el uso de fuelóleo de muy bajo contenido de azufre (VLSFO), considerando el ciclo completo desde la producción del combustible hasta su utilización en el buque.
La información obtenida también servirá para desarrollar futuros esquemas de suministro donde convivan biocombustibles provenientes de múltiples materias primas con diferentes perfiles de emisiones a lo largo de su ciclo de vida.
BHP promueve el futuro de los biocombustibles marinos
Para BHP, uno de los mayores usuarios mundiales de transporte marítimo a granel, la prueba representa una oportunidad para fomentar nuevas opciones de combustible que puedan complementar otras alternativas de descarbonización como el gas natural licuado y el amoníaco.
Por su parte, GCMD considera que la experiencia acumulada en proyectos anteriores proporciona una base sólida para validar la incorporación de materias primas alternativas en el suministro de combustible marino.
El proyecto cuenta con el respaldo financiero de la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur mediante el Fondo de Innovación y Tecnología Marítima (MINT), reforzando el papel del país asiático como centro de invención para la transición energética del transporte marítimo.
Fuente y foto: Bhp