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Ammobia y Lummus llevarán el amoníaco bajo en carbono a escala comercial

Ammobia y Lummus desplegarán tecnología modular Haber-Bosch 2.0 para producir amoníaco destinado a energía y combustible marítimo.
Ammobia y Lummus comercializan amoníaco bajo en carbono

Ammobia y Lummus Technology unirán capacidades para comercializar a escala mundial una nueva plataforma de producción modular de amoníaco orientada a aplicaciones de energía baja en carbono. El acuerdo permitirá que Lummus licencie e implemente el sistema desarrollado por Ammobia dentro de proyectos comerciales y soluciones vinculadas con su cartera de hidrógeno.

Además, la tecnología denominada Haber-Bosch 2.0 se convertirá en el primer proceso específico de producción de amoníaco incorporado al portafolio tecnológico de Lummus. Las compañías prevén concentrar inicialmente sus esfuerzos en generación de energía y combustible marítimo.

Haber-Bosch 2.0 busca reducir el costo del amoníaco

A diferencia de las grandes plantas que han dominado la producción industrial durante décadas, Ammobia propone instalaciones modulares capaces de aumentar capacidad de forma progresiva. Su sistema puede emplearse tanto en proyectos nuevos como en modernizaciones de unidades existentes.

De acuerdo con Ammobia, su proceso funciona a temperaturas y presiones considerablemente menores que las empleadas en instalaciones Haber-Bosch convencionales. La empresa sostiene que este diseño puede reducir los costos de capital hasta en 50% y disminuir entre 10% y 30% los costos generales de producción.

Ammobia y Lummus Technology establecieron una alianza
Ammobia y Lummus Technology establecieron una alianza para licenciar e implementar el sistema de producción de amoníaco. Fuente: Ammobia

Por otra parte, el denominado synloop o ciclo de síntesis está diseñado para operar junto con distintas fuentes de energía. Esto abre la posibilidad de producir amoníaco utilizando hidrógeno procedente de reformado de gas, electrólisis, fuentes renovables o incluso nuevas rutas de suministro como el hidrógeno geológico.

La propuesta busca que cada proyecto pueda adaptarse a los recursos energéticos disponibles en su región. Esta flexibilidad resulta especialmente importante para instalaciones de menor escala que no pueden asumir la inversión inicial asociada a una gran planta convencional.

Lummus aportará ingeniería y capacidad de implementación

Mientras Ammobia continuará concentrada en el desarrollo de su proceso, Lummus aportará ingeniería, diseño de reactores, sistemas térmicos, gestión de proyectos y acceso a clientes internacionales.

La combinación pretende reducir uno de los principales obstáculos para las nuevas tecnologías industriales: pasar de una solución técnicamente viable a instalaciones capaces de operar comercialmente con garantías de rendimiento.

En este sentido, los desarrolladores podrán implementar unidades basadas en Ammobia mediante Lummus y combinarlas con tecnologías de producción de hidrógeno incluidas en su cartera. Las compañías esperan que la estandarización de los módulos facilite la fabricación repetible y reduzca los plazos de ejecución.

Karen Baert, cofundadora y CEO de Ammobia, explicó que el modelo permite añadir capacidad mediante proyectos desde cero o mediante modificaciones de plantas en operación. Según la ejecutiva, la experiencia de Lummus en ingeniería y ejecución permitirá acelerar el despliegue comercial de la tecnología.

El amoníaco bajo en carbono gana espacio en el sector energético

Aunque el mercado del amoníaco continúa dominado por los fertilizantes, nuevas aplicaciones están impulsando su papel como vector energético. Actualmente el compuesto constituye la base de aproximadamente 70% de los fertilizantes utilizados globalmente.

Sin embargo, su capacidad para almacenar energía y transportarla a largas distancias está despertando interés en mercados como Europa, Japón y Corea del Sur. El amoníaco puede manejarse mediante parte de la infraestructura existente y transportar energía de regiones productoras hacia grandes centros de consumo.

Esta característica también resulta relevante para la generación eléctrica. Un suministro de amoníaco bajo en carbono con costos competitivos podría ampliar su utilización como combustible en sistemas energéticos que buscan reducir emisiones.

Grand View Research proyecta que la producción mundial de amoníaco podría aumentar 58 % hacia 2033. Entre los factores asociados a ese crecimiento figuran la generación de energía y el transporte marítimo.

Combustible marítimo abre otra fuente de demanda

El transporte marítimo representa otro mercado que Ammobia y Lummus pretenden atender. El amoníaco puede utilizarse como combustible sin carbono en su molécula y diversas compañías navieras ya preparan buques capaces de consumirlo.

Según los datos divulgados por Ammobia, en junio de 2026 había 441 embarcaciones encargadas o en operación preparadas para utilizar amoníaco o propulsadas directamente con este combustible.

Por ello, uno de los próximos desafíos será garantizar suficiente suministro a precios competitivos. La reducción del CAPEX y la posibilidad de instalar plantas modulares cerca de puertos o centros de consumo podrían favorecer nuevas redes de abastecimiento de combustible marítimo.

Plantas modulares permiten producir más cerca del consumidor

La producción regional también podría ofrecer ventajas al mercado tradicional de fertilizantes. En lugar de depender exclusivamente de grandes complejos y largas cadenas internacionales de suministro, los módulos podrían instalarse más cerca de los centros agrícolas o industriales.

Así, Ammobia plantea una alternativa para aumentar capacidad sin recurrir necesariamente a megaproyectos. El diseño estandarizado permitiría añadir unidades a medida que crezca la demanda y adaptar el tamaño de cada instalación a las condiciones del mercado local.

Fundada en 2023 y con sede en San Francisco, Ammobia estima que el mercado mundial del amoníaco tiene actualmente un valor cercano a 87.000 millones de dólares y podría alcanzar 370.000 millones hacia 2050 según cifras de S&P Global citadas por la compañía.

Por su parte, Lummus Technology aporta experiencia internacional en tecnologías de proceso para combustibles, petroquímica, procesamiento de gas, energías renovables y soluciones relacionadas con hidrógeno.

Las dos empresas comenzarán a identificar sus primeros proyectos comerciales durante los próximos meses. La prioridad será llevar la producción modular de amoníaco hacia proyectos de generación de energía y combustible marítimo mientras Ammobia continúa desarrollando aplicaciones para fertilizantes y otros usos industriales.

Fuente y foto: Ammobia

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Autor Verificado

Soy ingeniero civil y me desempeño en el área de la redacción. Tengo una profunda pasión por las obras civiles. Constantemente busco actualizarme sobre las nuevas tecnologías en ingeniería para integrarlas en mi trabajo, puesto que mi principal interés es explorar cómo las innovaciones del sector industrial pueden mejorar y transformar el mundo