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El oleoducto East West de Arabia Saudita reinició operaciones después de permanecer fuera de servicio tras los ataques con drones que interrumpieron esta ruta estratégica hacia el mar Rojo. El sistema comenzó a bombear a bajo caudal, mientras Saudi Aramco busca recuperar aproximadamente 4 millones de barriles diarios (bpd) y reactivar los cargamentos de crudo desde el puerto de Yanbu.
La recuperación representa un avance para la logística petrolera saudí en un momento en que las dificultades para transportar hidrocarburos por el estrecho de Ormuz han elevado la importancia de las rutas alternativas. El regreso del oleoducto también tuvo una reacción inmediata en el mercado: los futuros del Brent cayeron más de US$2 por barril tras conocerse la reanudación del suministro.
Oleoducto East West de Arabia Saudita vuelve a transportar crudo
El sistema había quedado fuera de operación después de los ataques con drones que obligaron a detener el transporte y paralizaron las cargas de petróleo desde Yanbu.
La situación generó preocupación debido al volumen que Arabia Saudita venía desplazando hacia el mar Rojo. En medio de las interrupciones que afectan los flujos a través del estrecho de Ormuz, el país había utilizado esta infraestructura para redirigir alrededor de 4 millones de bpd, equivalentes aproximadamente al 4 % del suministro mundial de petróleo.
El reinicio, sin embargo, no significa que el sistema haya recuperado inmediatamente su nivel operacional previo. Fuentes citadas por Reuters indicaron que inicialmente estaba bombeando a una tasa reducida y que Aramco pretende elevar progresivamente el flujo hasta aproximadamente 4 millones de bpd. Una recuperación completa todavía podría requerir varias semanas.
La evolución confirma además el escenario planteado durante las reparaciones del oleoducto Este-Oeste saudí, cuando se contemplaba la posibilidad de recuperar parcialmente el transporte antes de finalizar todos los trabajos.
¿Por qué el oleoducto East West es estratégico para Arabia Saudita?
Su importancia radica principalmente en la posibilidad de trasladar petróleo desde las zonas productoras orientales de Arabia Saudita hasta la costa del mar Rojo, proporcionando una alternativa logística frente a las rutas marítimas que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Esta función adquiere especial relevancia cuando el tránsito por Ormuz enfrenta interrupciones. El reciente deterioro de las condiciones de navegación ya había provocado una fuerte reducción del tráfico y aumentado la presión sobre las rutas de exportación de petróleo en Oriente Medio.
La disponibilidad del corredor East-West proporciona así mayor flexibilidad para distribuir los flujos saudíes entre terminales del golfo Pérsico y el mar Rojo.
Yanbu podría recuperar los cargamentos de petróleo
La recuperación del oleoducto también permite restablecer progresivamente el suministro hacia las refinerías de Aramco ubicadas en la costa del mar Rojo. Una de las primeras señales de normalización se produciría precisamente en Yanbu. Según las fuentes consultadas por Reuters, un cargamento estaba programado para cargar crudo en esa terminal el mismo martes con China como destino.
Los operadores del mercado también comenzaron a reorganizar la logística marítima. Fuentes comerciales señalaron que petroleros estaban siendo movilizados hacia Port Said, en Egipto, para realizar transferencias barco a barco, así como hacia Sidi Kerir.
Estos movimientos muestran que el reinicio de una infraestructura terrestre puede repercutir rápidamente sobre terminales, petroleros y rutas marítimas situadas a cientos de kilómetros.
El regreso del oleoducto presiona los precios del petróleo
El mercado reaccionó rápidamente ante la perspectiva de recuperar una vía capaz de movilizar millones de barriles diarios. Los futuros del Brent descendieron más de US$2 por barril, hasta alcanzar su nivel más bajo desde el 8 de septiembre, después de que la reanudación del suministro impulsara las ventas en el mercado petrolero.
La reacción refleja la importancia que actualmente tiene la infraestructura saudí para la percepción de disponibilidad global de crudo. Durante la interrupción, operadores habían advertido que una paralización prolongada podía comprometer volúmenes equivalentes a aproximadamente 4 % del suministro mundial. Por tanto, incluso una recuperación parcial modifica las expectativas sobre la cantidad de petróleo que puede regresar a las rutas internacionales.
La infraestructura petrolera gana peso frente a Ormuz
El episodio demuestra que la seguridad del suministro no depende exclusivamente de cuánto petróleo puede producir un país. También depende de su capacidad para transportarlo hasta terminales desde las cuales pueda llegar a los compradores.
Arabia Saudita dispone de una ventaja estratégica al contar con infraestructura que conecta sus regiones productoras orientales con el mar Rojo. Sin embargo, los recientes ataques también evidencian la vulnerabilidad de instalaciones terrestres que adquieren mayor importancia cuando otras rutas energéticas están sometidas a restricciones.
La recuperación progresiva del oleoducto East West de Arabia Saudita devuelve al mercado una ruta fundamental para los flujos petroleros del reino. El próximo punto de atención será la velocidad con la que Aramco pueda elevar el bombeo desde los niveles iniciales hasta aproximadamente 4 millones de bpd y normalizar las operaciones de exportación desde Yanbu.
Fuente: Reuters