Encomara prepara las pruebas costeras de Squid en Escocia, el sistema de conexión para energía eólica flotante busca simplificar la instalación de turbinas y reducir el tiempo de las operaciones realizadas en alta mar.
El sistema Squid de Encomara pesa unas 40 toneladas y lleva más de cinco años en desarrollo. Su diseño permite mantener líneas de amarre, cables eléctricos y conectores submarinos preparados antes de que una turbina llegue a su posición definitiva.
De esta forma, Encomara busca reducir parte de la complejidad que acompaña al despliegue de la eólica marina flotante. Las pruebas tendrán lugar en la instalación de transición energética de Ardersier, en Escocia.
Actualmente, Squid se encuentra en Ardersier para completar una nueva etapa de evaluación, según la información proporcionada por la compañía, las pruebas costeras están previstas para finalizar durante agosto de 2026.
El equipo fue trasladado por carretera desde Huntly a través de Keith y Buckie, después fue cargado en un buque para completar el recorrido marítimo hasta el puerto de Ardersier, situado a unos 22,5 kilómetros al este de Inverness en el fiordo de Moray.
Asimismo, las pruebas representan el primer proyecto de energía eólica flotante de este tipo desarrollado en la nueva instalación de transición energética de Ardersier, propiedad de Haventus.
En esencia, Squid funciona como una interfaz para los sistemas de amarre y los cables eléctricos que necesita una turbina flotante. Su planteamiento permite preparar estos elementos antes de la llegada de las turbinas eólicas al emplazamiento.
Encomara explica que Squid integra cables de alimentación, conectores, líneas de amarre y otras interfaces marinas. El sistema permanece suspendido bajo el agua y mantiene los cables y amarres preparados para su posterior conexión con la estructura flotante.
Además, la compañía sostiene que este planteamiento permite preinstalar la infraestructura marina y submarina antes de desplegar la turbina. El objetivo es acortar las operaciones de conexión y reducir la exposición a periodos de condiciones meteorológicas desfavorables.
Por otro lado, el sistema está concebido para funcionar con diferentes diseños de estructuras flotantes. Esta característica amplía su posible aplicación dentro de proyectos de eólica marina que empleen distintas configuraciones de turbinas.
Uno de los aspectos centrales de la tecnología es la posibilidad de disminuir el trabajo que debe completarse alrededor de cada turbina una vez situada en el mar.
Con los amarres y cables instalados previamente, la llegada de la turbina puede concentrarse en las operaciones necesarias para conectarla al sistema. Esto reduce la cantidad de tareas consecutivas que dependen de buques y de ventanas meteorológicas adecuadas.
Encomara también señala que una conexión más rápida puede reducir los días de operación de los buques, el consumo de combustible y el tiempo que los equipos pasan trabajando en alta mar.
Así, la propuesta aborda uno de los desafíos del crecimiento de la energía eólica flotante: instalar un mayor número de unidades sin incrementar en la misma proporción la complejidad de las operaciones marítimas.
A nivel económico, las estimaciones facilitadas por Encomara apuntan a que Squid podría reducir hasta un 15% el costo nivelado de la energía o LCoE.
La previsión considera el ahorro relacionado con la preinstalación de amarres y cables, conexiones más rápidas en el mar, menores costos asociados a los buques y una reducción del tiempo de producción perdido.
Por su parte, otros modelos divulgados previamente por la compañía estimaron que Squid podría reducir hasta un 50% los tiempos de instalación. Esos estudios fueron respaldados por Scottish Enterprise y desarrolladores del sector según información publicada en junio.
La reducción de tiempos adquiere especial importancia a medida que los proyectos de eólica marina flotante aumentan de tamaño. Instalar más turbinas durante una misma temporada puede influir tanto en el calendario de construcción como en el momento en que un parque comienza a generar electricidad.
A continuación, Encomara espera que las pruebas de Ardersier permitan al sistema alcanzar el Nivel 8 de Madurez Tecnológica o TRL 8.
Este proceso llega después de que el American Bureau of Shipping otorgara en junio de 2026 una evaluación de diseño de producto al sistema. ABS realizó una revisión técnica frente a requisitos de clasificación y criterios aplicables a la energía eólica flotante.
La evaluación dio continuidad a una aprobación en principio concedida anteriormente. De acuerdo con ABS, Squid adapta conceptos utilizados durante años en otras operaciones flotantes del sector offshore para atender las necesidades de las turbinas eólicas flotantes.
Por tanto, las pruebas costeras permitirán comprobar el comportamiento del equipo en condiciones más cercanas a su uso previsto antes de avanzar hacia una posible aplicación comercial.
Otro aspecto del sistema Squid de Encomara aparece después de la instalación. Su diseño permite desconectar una turbina para remolcarla a puerto cuando sea necesario realizar determinadas operaciones y conectarla nuevamente después.
Esta posibilidad puede reducir la necesidad de ejecutar ciertas intervenciones directamente en alta mar. Encomara plantea que el sistema mantiene los amarres y cables en una configuración controlada mientras la turbina permanece fuera de su posición.
Además, ABS señala que el diseño desconectable puede utilizarse en escenarios de reparación durante la vida útil de una unidad. Esto permitiría disminuir riesgos cuando sea necesaria una desconexión temporal.
El planteamiento resulta relevante para la eólica marina flotante porque los costos de un proyecto no terminan con la instalación. Las operaciones de mantenimiento y el tiempo que una turbina permanece fuera de servicio también afectan su rendimiento económico.
Mientras avanza la fase de pruebas, Encomara anticipa un aumento de la demanda si la energía eólica flotante pasa a una implantación comercial de mayor escala.
Según la información proporcionada para el proyecto, la empresa estima que alrededor de 130 puestos de trabajo podrían generarse hasta 2030 entre fabricación y ejecución de proyectos en las instalaciones de Aurora Energy Services en Huntly e Inverness.
Aurora Energy Services participa directamente en la fabricación de Squid. La compañía adquirió Encomara en 2025 según información publicada sobre el desarrollo del sistema.
De este modo, el futuro de Squid estará ligado tanto al resultado de las pruebas como al ritmo con el que los desarrolladores lleven nuevos proyectos de turbinas eólicas flotantes hacia su construcción.
Finalmente, las pruebas colocan a la instalación de Ardersier dentro de la siguiente fase de evaluación del sistema. El emplazamiento permitirá realizar ensayos costeros antes de que Encomara avance hacia etapas posteriores de comercialización.
El calendario previsto ya contemplaba demostraciones en las instalaciones de Aurora Energy Services en Huntly durante julio y pruebas en el agua en Ardersier durante agosto de 2026.
Ahora, el comportamiento del sistema Squid de Encomara durante estos ensayos servirá para medir hasta qué punto su propuesta puede trasladarse a proyectos comerciales de energía eólica flotante. Si los resultados respaldan las estimaciones de la compañía, la preinstalación de amarres y cables podría convertirse en una vía para reducir tiempos, operaciones marítimas y costos durante el despliegue y mantenimiento de futuros parques de eólica marina.

Noble Corporation consiguió un contrato con ConocoPhillips Skandinavia para utilizar la plataforma autoelevable Noble Interceptor frente a Noruega. Los trabajos comenzarían en el tercer trimestre de 2027 y se extenderían por unos 670 días. La unidad fue construida en 2014 y puede perforar hasta 40.000 pies de profundidad.
La Noble Interceptor se encargará del taponamiento y abandono de pozos en Greater Ekofisk, una importante zona energética situada a unos 300 kilómetros al suroeste de Stavanger. Allí se encuentran Ekofisk y otros campos como Eldfisk, Embla, Tor y Tommeliten A. La actividad coincide con los planes de ConocoPhillips para extender el aprovechamiento de la infraestructura de Ekofisk y desarrollar nuevos recursos en campos que ya habían producido.
ADNOC Gas cerró el segundo trimestre de 2026 con un beneficio neto de US$665 millones, por encima de su previsión de entre US$400 millones y US$600 millones. La empresa logró este resultado pese a dificultades externas durante el periodo y elevó su objetivo de crecimiento del EBITDA al 60% para 2030 frente a los niveles de 2023.
La compañía planea invertir cerca de US$28.000 millones entre 2026 y 2030 para ampliar su negocio. Dentro de este plan adjudicó contratos por US$8.200 millones para las fases 2 y 3 de su proyecto de desarrollo de gas rico. Las obras aumentarán el procesamiento de gas en Habshan y la recuperación de líquidos de gas natural en Ruwais. Con estas fases y la primera etapa, la inversión total del proyecto alcanza US$13.200 millones.
Un derrame de crudo frente a Omán ha dejado una mancha de unos 390 kilómetros cuadrados cerca de las islas Hallaniyat, una reserva natural con corales, peces, aves y ballenas. El petróleo proviene del Caroline Bezengi, un tanquero de 274 metros que transportaba cerca de un millón de barriles de crudo ruso hacia Asia. El buque había reportado problemas frente a Yemen el 8 de junio y después quedó encallado.
La mancha se encuentra a unos siete kilómetros de la costa y se extiende al noreste de las islas. Las autoridades omaníes aseguran que trabajan para controlar el derrame y que las plantas desalinizadoras y los centros turísticos cercanos no están en riesgo. Sin embargo, Greenpeace calculó mediante imágenes satelitales una extensión cercana a 600 kilómetros cuadrados. Especialistas también han expresado preocupación por la falta de señales visibles de trabajos para estabilizar el petrolero y retirar el crudo restante.
Flex Seal amplió por varios años su colaboración con Datavations para mejorar su desempeño en tiendas físicas y orientar el desarrollo de nuevos productos. Tras tres años trabajando juntas, la marca tendrá acceso a una mayor cobertura de datos de importantes minoristas. Esto le permitirá comparar ventas, precios e inventarios con mayor detalle y detectar cambios en el mercado.
La compañía utiliza información de ventas por producto y tienda para negociar espacios comerciales, ampliar su distribución y respaldar sus conversaciones con los minoristas. Los datos también permiten identificar categorías con mayor crecimiento y rangos de precios con buen desempeño. De esta forma, Flex Seal puede decidir qué productos desarrollar y evitar destinar recursos a segmentos con pocas oportunidades.