Tabla de Contenidos
- Wärtsilä gana terreno entre los integradores BESS mundiales
- Wood Mackenzie evalúa diez criterios en su clasificación
- El software adquiere mayor peso dentro de los sistemas BESS
- Ejecución y soporte a largo plazo marcan la competencia
- Las baterías avanzan como infraestructura crítica
- GEMS Digital Energy Platform promueve la optimización
- Una presencia internacional superior a 130 emplazamientos
- El ciclo de vida se convierte en factor competitivo
- La clasificación mundial BESS se actualizará anualmente
Wärtsilä refuerza su posición en el mercado mundial de almacenamiento de energía tras situarse entre los 10 principales integradores de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) evaluados por Wood Mackenzie. La compañía es además la única empresa con sede en Europa incluida dentro del top 10 global.
El reconocimiento llega mientras las baterías adquieren mayor relevancia dentro de los sistemas eléctricos. La primera clasificación integral de integradores BESS elaborada por Wood Mackenzie analiza capacidades que van más allá del suministro de equipos y considera aspectos relacionados con tecnología, seguridad, ejecución y desempeño operativo.
Además, la empresa finlandesa resalta dentro de un grupo de proveedores evaluados por su capacidad para desarrollar soluciones destinadas a proyectos cada vez mayores y técnicamente más complejos.
En particular, Wood Mackenzie examinó diez criterios, entre los divulgados figuran madurez tecnológica, investigación y desarrollo, seguridad, resiliencia de la cadena de suministro, desempeño ambiental, social y de gobernanza (ESG) y fortaleza financiera. La experiencia en ejecución también fue identificada como un diferenciador competitivo.
Wärtsilä gana terreno entre los integradores BESS mundiales
Actualmente, desplegar baterías a gran escala implica bastante más que instalar módulos capaces de almacenar electricidad. A medida que los proyectos aumentan de tamaño y complejidad, aspectos como diseño, integración, puesta en marcha, control digital y mantenimiento adquieren mayor peso.
Precisamente, esa evolución ayuda a explicar la relevancia de la clasificación, Wood Mackenzie considera que la competencia dentro del sector está evolucionando hacia un escenario donde la capacidad de ejecutar proyectos satisfactoriamente en diferentes mercados resulta determinante.
Para desarrolladores y operadores, esta transformación plantea nuevas exigencias, una instalación BESS debe responder a condiciones específicas de la red, funcionar de manera fiable y adaptarse a mercados eléctricos que pueden cambiar durante décadas de actividad.
Por ello, la experiencia acumulada durante la construcción constituye apenas una parte de la ecuación, el desempeño posterior, la disponibilidad de herramientas digitales y la asistencia durante el ciclo de vida se convierten igualmente en elementos relevantes para determinar el valor de cada activo.
Wood Mackenzie evalúa diez criterios en su clasificación
Por otra parte, la metodología contempla diez criterios para comparar a los proveedores, entre los aspectos divulgados aparecen madurez de la tecnología, investigación y desarrollo, seguridad, resistencia de las cadenas de abastecimiento, comportamiento ESG y solidez financiera.
La experiencia de ejecución fue identificada como uno de los principales diferenciadores competitivos, esto comprende capacidades relacionadas con ingeniería del sistema, puesta en servicio y funcionamiento prolongado de instalaciones cuya escala continúa creciendo.
Este enfoque refleja una transformación dentro del negocio, un integrador BESS debe coordinar múltiples componentes para conseguir que funcionen como un conjunto y respondan adecuadamente a los requerimientos técnicos y comerciales de cada proyecto.
Así, el valor del proveedor deja de concentrarse exclusivamente en el hardware, la capacidad de combinar equipos, controles, programas informáticos, conocimiento de redes y servicios especializados pasa a ocupar un lugar central dentro de la propuesta tecnológica.
El software adquiere mayor peso dentro de los sistemas BESS
En este contexto, Wärtsilä combina sus soluciones integradas de almacenamiento con GEMS Digital Energy Platform, una plataforma destinada a optimizar el desempeño de los activos durante su vida útil.
Según la compañía, GEMS ayuda a maximizar los ingresos, mejorar la fiabilidad y responder a requisitos de mercado que evolucionan con el tiempo. Esa capacidad resulta especialmente relevante en instalaciones que pueden participar en distintas aplicaciones y servicios eléctricos.
Un sistema de baterías puede desempeñar funciones relacionadas con flexibilidad, equilibrio de la red y gestión energética. Su comportamiento económico depende entonces de cómo se administra la capacidad disponible y de la manera en que el activo responde ante diferentes condiciones operativas.
En consecuencia, el software adquiere un papel estratégico, los controles digitales permiten gestionar las instalaciones y aprovechar mejor sus posibilidades mientras cambian las necesidades del sistema eléctrico.
Para la empresa finlandesa, esta combinación entre infraestructura física y herramientas digitales constituye uno de los pilares de su estrategia como integrador. La organización acumula más de una década de experiencia en almacenamiento energético y ha ejecutado proyectos en mercados internacionales.
Ejecución y soporte a largo plazo marcan la competencia
Tamara De Gruyter, presidenta de Wärtsilä Energy Storage, explicó que los clientes están prestando mayor atención a la ejecución, el desempeño operativo y el acompañamiento prolongado a medida que estas instalaciones pasan a considerarse infraestructura crítica.
De acuerdo con la directiva, el reconocimiento refleja un modelo que combina experiencia en la entrega de proyectos, software avanzado y servicios durante todo el ciclo de vida. El objetivo consiste en ayudar a los propietarios a obtener mayor valor de sus inversiones en almacenamiento energético.
La declaración apunta hacia uno de los cambios relevantes que atraviesa este segmento, la participación del proveedor puede extenderse después de que una instalación comienza a operar mediante tareas relacionadas con optimización, mantenimiento y asistencia técnica.
Don Lee, vicepresidente de operaciones, también resaltó el peso de la experiencia que respalda a la tecnología. Desde su perspectiva, la capacidad de entregar, optimizar y apoyar los activos durante décadas será un elemento diferenciador conforme el almacenamiento aumente su presencia dentro de los sistemas energéticos.
Las baterías avanzan como infraestructura crítica
Mientras aumenta la importancia del almacenamiento dentro del sector eléctrico, las instalaciones BESS adquieren una presencia creciente como infraestructura capaz de gestionar energía y responder a las necesidades operativas de las redes.
La clasificación de Wood Mackenzie apunta precisamente hacia ese cambio de escala, conforme las instalaciones se vuelven mayores y técnicamente más complejas, la experiencia del integrador puede influir en diferentes etapas como diseño, construcción, puesta en marcha, control y operación.
Asimismo, la seguridad ocupa un lugar relevante dentro de la evaluación, el crecimiento del sector obliga a proveedores y desarrolladores a considerar el comportamiento de las baterías durante todo el periodo de servicio junto con las características particulares de cada instalación.
La resiliencia de la cadena de suministro representa otro factor considerado por Wood Mackenzie, estos proyectos necesitan numerosos componentes y la capacidad del proveedor para gestionar el abastecimiento forma parte de la evaluación integral de su competitividad.
A esta combinación se añaden investigación y desarrollo y fortaleza financiera, de esta forma, el análisis permite observar a los participantes desde una perspectiva amplia en lugar de comparar exclusivamente su capacidad para suministrar equipos.
GEMS Digital Energy Platform promueve la optimización
Uno de los componentes de la propuesta de Wärtsilä es su plataforma GEMS, desarrollada para gestionar y optimizar sistemas energéticos durante la operación. La herramienta digital forma parte de una estrategia donde hardware y software trabajan de manera integrada. Su función consiste en ayudar a gestionar el rendimiento de los activos y facilitar su adaptación a requisitos que pueden evolucionar durante la vida del proyecto.
Este planteamiento cobra importancia porque las instalaciones de almacenamiento pueden permanecer activas durante años en mercados sujetos a modificaciones técnicas y comerciales. Disponer de capacidades digitales permite ajustar su comportamiento ante esas condiciones. Además, la optimización puede influir directamente en el rendimiento económico. Según la compañía, GEMS contribuye a maximizar los ingresos y mejorar la fiabilidad de los proyectos.
La integración del componente digital con sistemas físicos muestra cómo está cambiando el perfil de los proveedores BESS. La competencia comprende cada vez más la capacidad para gestionar activos completos y acompañarlos durante diferentes fases operativas.
Una presencia internacional superior a 130 emplazamientos
Wärtsilä Energy Storage informa que cuenta con presencia en más de 130 sitios alrededor del mundo, su cartera reúne hardware de alto rendimiento, controles inteligentes, software de optimización y servicios destinados a cubrir distintas etapas de los proyectos. Esa actividad forma parte de un grupo tecnológico con operaciones internacionales. La compañía cuenta con alrededor de 17.900 profesionales distribuidos en 199 ubicaciones de 78 países.
Durante 2025, sus ventas netas alcanzaron 6.200 millones de euros, la organización también cotiza en Nasdaq Helsinki y desarrolla actividades vinculadas con los mercados energético y marítimo. Estos datos permiten dimensionar la estructura empresarial que respalda su división dedicada a sistemas de baterías. Sin embargo, la clasificación de Wood Mackenzie pone el foco específicamente en las capacidades necesarias para competir como integrador.
La presencia de Wärtsilä como única compañía con sede europea dentro del top 10 añade una dimensión regional al resultado. Para la firma finlandesa supone ocupar una posición destacada dentro de una actividad tecnológica que gana importancia en el sector energético mundial.
El ciclo de vida se convierte en factor competitivo
Otro elemento relevante de la clasificación es la importancia concedida al rendimiento de largo plazo, la complejidad creciente de los proyectos hace que la relación entre integrador y propietario pueda extenderse mucho más allá de la entrega inicial. El mantenimiento, la optimización y el soporte técnico pasan a formar parte de una estrategia destinada a conservar el rendimiento durante la vida útil del activo. Esto significa que la experiencia operativa puede tener un peso comparable al de la tecnología utilizada durante la construcción.
Además, los propietarios buscan reducir incertidumbres relacionadas con disponibilidad, funcionamiento y adaptación futura. Una infraestructura de baterías representa una inversión de largo plazo y su comportamiento durante años puede determinar los resultados económicos del proyecto. Precisamente por ello, Wood Mackenzie identifica la experiencia en ejecución como un diferenciador dentro del mercado. El diseño adecuado y la puesta en servicio son importantes aunque el desempeño posterior también forma parte de la capacidad integral del proveedor.
La clasificación mundial BESS se actualizará anualmente
Finalmente, Wood Mackenzie prevé publicar cada año su Global BESS Integrator Comprehensive Ranking. La evaluación analiza a los proveedores de sistemas de almacenamiento de energía en baterías tomando como referencia su desempeño durante el año natural anterior.
Esta periodicidad permitirá observar cómo evoluciona la competencia a medida que los proyectos adquieren mayor escala y aparecen nuevas necesidades técnicas. También ofrecerá una referencia para seguir a compañías que combinan hardware, programas informáticos y servicios dentro de instalaciones de gran capacidad.
Para Wärtsilä, entrar en la primera edición del top 10 representa un reconocimiento a su presencia dentro de un mercado donde la diferenciación depende cada vez más de la ejecución integral. Diseñar sistemas, ponerlos en funcionamiento, optimizar su comportamiento y respaldarlos durante años son capacidades que adquieren peso en las evaluaciones del sector.
De esta manera, la expansión de las baterías está modificando el perfil de los proveedores, el almacenamiento energético avanza hacia una función más amplia dentro de sistemas eléctricos que requieren fiabilidad, capacidad de gestión y herramientas digitales.
El lugar alcanzado por la compañía finlandesa refleja precisamente esa transición, el mercado BESS comienza a valorar conjuntamente tecnología, experiencia operativa, capacidad financiera, seguridad, software y soporte prolongado. Conforme aumente el despliegue internacional de estas instalaciones, esas competencias tendrán un papel relevante en la selección de integradores para nuevos proyectos.
Fuente: Wärtsilä
Foto: Shutterstock