Las acciones de Vestas Wind Systems registraron una fuerte subida después de que el fabricante danés de aerogeneradores presentara resultados del segundo trimestre de 2026 superiores a las expectativas y elevara sus previsiones de rentabilidad para el año.
La reacción de los inversores llevó a los títulos de Vestas a avanzar alrededor de un 20 % durante la jornada del miércoles 12 de agosto. El movimiento situó a la compañía entre los valores con mejor comportamiento del mercado europeo.
Además, los resultados muestran una recuperación de la rentabilidad después de varios años marcados por el encarecimiento de materiales, problemas en las cadenas de suministro y presión sobre los márgenes del sector eólico.
Vestas mejora sus resultados durante el segundo trimestre
Entre abril y junio, Vestas registró ingresos de 4.723 millones de euros, un crecimiento interanual del 26,1 %. El beneficio neto alcanzó 285 millones de euros frente a los 34 millones obtenidos durante el mismo trimestre de 2025.
Por otra parte, el beneficio operativo antes de partidas extraordinarias ascendió a 446 millones de euros, la cifra quedó ampliamente por encima de los 205 millones que esperaba el mercado según la estimación recogida por la compañía.
La mejora también quedó reflejada en el margen, Vestas alcanzó un margen EBIT antes de partidas especiales del 9,4 %, con una mejora de 7,9 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Asimismo, el margen bruto aumentó hasta el 17 % frente al 11,1 % registrado durante el segundo trimestre de 2025. El consejero delegado de Vestas, Henrik Andersen, resaltó la recuperación del negocio y el aumento de la actividad. El desempeño estuvo apoyado por Power Solutions y por la evolución de las operaciones eólicas terrestres y marinas.
La cartera de pedidos de Vestas alcanza 76.900 millones de euros
Además de la mejora financiera, la actividad comercial ganó fuerza, durante el trimestre, los nuevos pedidos de aerogeneradores alcanzaron 3.349 MW, un aumento interanual del 67 %.
Al cierre de junio, la cartera de pedidos de turbinas tenía un valor aproximado de 36.000 millones de euros. A esa cantidad se sumaban 40.900 millones vinculados a ingresos futuros de contratos de servicio.
De esta manera, la cartera combinada de Vestas alcanzó 76.900 millones de euros, unos 9.600 millones más que un año antes.
La evolución de los pedidos cobra especial relevancia para el fabricante debido al crecimiento de la demanda de energía eólica y al aumento de la actividad previsto durante la segunda mitad del año.
Vestas eleva su previsión de margen para 2026
Tras los resultados del trimestre, Vestas elevó sus perspectivas de rentabilidad, la compañía espera ahora un margen EBIT antes de partidas especiales de entre 7 % y 9 % durante 2026 frente al rango anterior de 6 % a 8 %.
En cambio, mantuvo su previsión anual de ingresos entre 20.000 y 22.000 millones de euros, las inversiones previstas se mantienen alrededor de 1.200 millones de euros.
La revisión representa otra señal de recuperación para un fabricante que durante los últimos años tuvo que afrontar inflación, mayores costes industriales y alteraciones de las cadenas internacionales de suministro.
A estos factores se suma la incertidumbre política que rodea algunos proyectos eólicos, especialmente en Estados Unidos, donde la política de la Administración de Donald Trump ha aumentado la presión sobre el desarrollo de la energía eólica marina.
Recompra de acciones por unos 400 millones de euros
Vestas acompañó los resultados con una medida destinada a sus accionistas, la compañía anunció un programa de recompra de acciones de hasta 3.000 millones de coronas danesas, equivalentes a unos 400 millones de euros.
El programa comienza el 13 de agosto y podrá mantenerse hasta el 16 de diciembre de 2026, la operación contempla un máximo de 34 millones de acciones, equivalentes aproximadamente al 3,4 % del capital social.
Con el crecimiento de los ingresos, la recuperación de los márgenes y una mayor cartera de pedidos, Vestas encara la segunda mitad de 2026 con mejores perspectivas operativas. Sin embargo, la compañía mantiene entre sus principales riesgos la incertidumbre geopolítica y la evolución de las políticas energéticas internacionales.
Fuente: Baird Maritime
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