Venezuela busca recuperar capacidad productiva mediante nuevos acuerdos con SLB y Hunt Oil, combinando desarrollo de yacimientos, servicios integrados, digitalización e inteligencia artificial.
Venezuela ha dado un nuevo paso para intentar recuperar la capacidad de su industria petrolera mediante acuerdos con SLB y Hunt Oil Co., orientados al desarrollo de yacimientos y a la incorporación de servicios tecnológicos para mejorar el desempeño de los activos.
Según la información difundida por Bloomberg, citada por Oilprice, uno de los acuerdos contempla el desarrollo de dos yacimientos, mientras que el suscrito con SLB establece un marco para prestar servicios relacionados con estudios integrados de yacimientos en todo el país.
El movimiento tiene una importancia técnica mayor que la simple incorporación de nuevos contratos. La recuperación de producción en Venezuela no depende únicamente de perforar nuevos pozos: requiere reconstruir progresivamente la capacidad de caracterización de yacimientos, levantamiento artificial, integridad de pozos, optimización de producción, procesamiento, mantenimiento e infraestructura de superficie.
SLB apunta a digitalizar los yacimientos venezolanos
El acuerdo con SLB incorpora un componente particularmente relevante: la utilización de inteligencia artificial, modelos predictivos, datos interconectados y flujos de trabajo digitales.
La tecnología puede contribuir a construir modelos dinámicos de los campos, integrando información histórica de producción, presión, registros de pozos, comportamiento de fluidos y datos operacionales. Esto permite pasar de una gestión basada principalmente en intervenciones reactivas hacia esquemas de optimización predictiva.
En campos maduros, el valor de esta metodología puede ser considerable. Antes de invertir en nueva capacidad de producción, es necesario determinar qué pozos poseen potencial remanente, cuáles presentan restricciones mecánicas y cuáles pueden recuperar producción mediante reacondicionamiento, estimulación o modificación del sistema de levantamiento artificial.
El verdadero desafío está en los campos maduros
Venezuela posee enormes recursos de hidrocarburos, pero convertir recursos en producción comercial requiere mucho más que reservas geológicas. Una parte importante del desafío reside en recuperar activos que han experimentado años de reducción de inversión, deterioro de instalaciones y pérdida de capacidad operacional.
En este contexto, los estudios integrados de yacimientos pueden servir para identificar oportunidades mediante la combinación de disciplinas como geología, geofísica, ingeniería de yacimientos, perforación y producción.
El objetivo final es establecer una relación técnicamente defendible entre reservas, infraestructura disponible, capacidad de los pozos y producción económicamente recuperable.
Ese punto es fundamental: aumentar producción de manera sostenible exige recuperar simultáneamente el subsuelo y el sistema industrial que permite llevar los hidrocarburos desde el yacimiento hasta el mercado.
Venezuela busca elevar nuevamente su producción
La información citada sitúa actualmente la producción venezolana alrededor de 1,25 millones de barriles diarios, mientras que funcionarios de PDVSA han señalado una cifra cercana a 1,245 millones de barriles diarios como objetivo para finales de agosto.
Además, un funcionario estadounidense citado por Reuters señaló que más de 500.000 barriles diarios de las exportaciones venezolanas estarían llegando actualmente a refinerías estadounidenses diseñadas para procesar crudos de características similares.
La disponibilidad de mercado y de infraestructura de refinación compatible con el crudo pesado puede convertirse en un elemento tan importante como la capacidad de extracción.
La utilización de nafta importada también muestra la complejidad del sistema. Según el funcionario estadounidense citado, Estados Unidos estaría enviando más de 100.000 barriles diarios de nafta a Venezuela para contribuir al incremento de la producción.
Esto evidencia que la recuperación de los campos no ocurre dentro de un sistema aislado. Depende de diluyentes, infraestructura, equipos, servicios petroleros, energía, transporte y capacidad de procesamiento.
Hunt y SLB representan dos piezas diferentes
La participación de Hunt Oil y SLB tiene una lectura complementaria.
Mientras el acuerdo asociado a Hunt contempla el desarrollo de dos yacimientos, el marco con SLB tiene un alcance tecnológico más transversal mediante estudios integrados de yacimientos.
En términos de ingeniería, esto podría permitir combinar desarrollo físico de activos + caracterización técnica + digitalización + optimización de producción.
Sin embargo, el anuncio no significa automáticamente que Venezuela pueda alcanzar rápidamente niveles de producción mucho mayores. Para transformar acuerdos en barriles adicionales será necesario demostrar capacidad de ejecución, disponibilidad de equipos, confiabilidad de instalaciones, inversión sostenida y recuperación de la infraestructura asociada.
FUENTE: https://oilprice.com/