La Universidad de Dayton, AES Ohio, Tallgrass y Kanin Energy pusieron en operación un sistema de recuperación de calor residual capaz de generar electricidad libre de carbono para cubrir de forma continua la demanda eléctrica del campus universitario durante los próximos 15 años.
El proyecto aprovecha el calor generado en una estación compresora del gasoducto Rockies Express, en Washington Court House (Ohio), donde tradicionalmente esa energía térmica se disipaba al ambiente. Mediante una planta de conversión de calor residual en electricidad, esa energía se transforma ahora en generación eléctrica que AES Ohio entrega exclusivamente a la universidad mediante su red de distribución.
La construcción comenzó en octubre de 2024 y la instalación entró en operación durante 2026.
Un recurso energético que antes se desperdiciaba
Las estaciones compresoras de gas natural utilizan turbinas o motores para mantener la presión del gas a lo largo de cientos de kilómetros de tuberías. Una parte importante de la energía consumida termina convirtiéndose en calor que normalmente se libera mediante sistemas de escape y enfriamiento.
La tecnología implementada por Tallgrass y Kanin Energy captura esa energía térmica mediante un sistema de recuperación de calor residual (Waste Heat Recovery System, WHRS) y la convierte en electricidad sin necesidad de consumir combustible adicional ni modificar la operación del gasoducto.
Según las empresas participantes, la planta producirá aproximadamente 78.000 MWh anuales, evitará la emisión de 55.000 toneladas métricas de CO₂ por año y permitirá reducir en 71 % la huella de carbono asociada al consumo eléctrico de la Universidad de Dayton.
Universidad de Dayton: Un modelo replicable para múltiples industrias
Los promotores del proyecto consideran que esta solución puede aplicarse en sectores con procesos intensivos en calor, como plantas de procesamiento de gas natural, refinerías, industrias cementeras, siderúrgicas y complejos petroquímicos.
El modelo de la Universidad de Dayton combina infraestructura industrial existente con contratos de compra de energía a largo plazo (PPA), creando una fuente de electricidad libre de carbono sin construir nuevas plantas de generación ni incrementar el consumo de combustible.
El concepto técnico más importante no es el “calor residual”, sino la exergía, es decir, la fracción de la energía térmica que todavía puede transformarse en trabajo útil. No todo el calor tiene valor energético aprovechable, pero cuando existe una diferencia suficiente de temperatura entre una corriente caliente y el ambiente, es posible convertir parte de esa energía en electricidad mediante ciclos termodinámicos como el Organic Rankine Cycle (ORC) o, en aplicaciones específicas, el Kalina Cycle.
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