Tabla de Contenidos
- Bruselas mantiene su política para el Ártico
- Noruega gana peso en la seguridad energética europea
- Oslo apuesta por explorar antes de que caiga la producción
- UE prevé una menor demanda de gas en Europa
- El mar de Barents concentra parte del desacuerdo
- Seguridad energética y política climática operan con plazos distintos
El Petróleo y gas se encuentran en el centro del debate entre la Unión Europea y Noruega por las nuevas perforaciones en el Ártico. La UE mantiene su oposición a nuevos proyectos de extracción de hidrocarburos en la región mientras Oslo reclama margen para continuar explorando recursos en el mar de Barents. El desacuerdo refleja dos estrategias energéticas con plazos diferentes: mientras Bruselas busca reducir progresivamente el consumo de combustibles fósiles mediante eficiencia energética, electrificación y energías renovables, Noruega defiende que la exploración actual será necesaria para mantener un suministro estable de gas hacia Europa durante la próxima década.
Bruselas mantiene su política para el Ártico
Por ahora, la Comisión Europea mantiene el enfoque fijado en su política ártica de 2021, ese marco plantea que el petróleo, el carbón y el gas de nuevas zonas árticas permanezcan bajo tierra. La revisión de la estrategia está prevista para el 20 de octubre y la posición central sobre nuevos desarrollos de hidrocarburos se mantendría sin cambios.
Además, el planteamiento de Bruselas no equivale a una prohibición jurídica directa sobre la plataforma continental noruega. La política funciona como una posición política y diplomática de la Unión Europea. Noruega conserva la competencia sobre las licencias de exploración y producción en sus aguas.
Noruega gana peso en la seguridad energética europea
Mientras tanto, Noruega se ha convertido en un proveedor central para el mercado europeo de gas, según datos de la Comisión Europea citados por EU Today, el país aportó el 31 % de las importaciones de gas natural de la Unión Europea en 2025 frente al 24 % registrado en 2021. También representó el 54 % de las importaciones de gas por gasoducto del bloque.
A la vez, la participación del gas ruso en las importaciones de la Unión Europea cayó del 45 % en 2021 al 12 % en 2025, el cambio se relaciona con la estrategia REPowerEU y con la diversificación acelerada del suministro energético tras la invasión rusa a gran escala de Ucrania.
Así, el debate sobre las perforaciones de petróleo y gas en el Ártico se cruza con una cuestión de seguridad de suministro, la Unión Europea quiere reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Noruega sostiene que Europa seguirá necesitando volúmenes relevantes de gas durante la década de 2030.
Oslo apuesta por explorar antes de que caiga la producción
Por otra parte, el Gobierno noruego argumenta que las decisiones de exploración deben tomarse con años de anticipación, muchos campos del país están en una fase madura y la producción podría descender durante la década de 2030 si no entran nuevos proyectos.
En mayo, Noruega amplió su ronda de licencias petroleras de 2026 con 70 bloques o partes de bloques distribuidos entre el mar del Norte, el mar de Noruega y el mar de Barents. De ese total, 38 están ubicados en el mar de Barents.
Además, el ministro de Energía Terje Aasland ha defendido la continuidad de la actividad en el Ártico, el primer ministro Jonas Gahr Støre también ha vinculado la exploración con la capacidad de Noruega para mantener la producción y seguir aportando energía a Europa.
Desde la perspectiva de Oslo, el punto clave es el plazo de desarrollo, un descubrimiento realizado hoy puede tardar años en llegar a producción. Por ello, el Gobierno noruego considera que esperar a una caída marcada de la oferta dejaría poco margen para reemplazar esos volúmenes.
UE prevé una menor demanda de gas en Europa
En cambio, Bruselas trabaja con una proyección distinta, los nuevos proyectos árticos pueden tardar una década o más desde la exploración hasta la producción. Por esa razón, la Comisión considera que abrir nuevos campos tendría un efecto limitado sobre las presiones energéticas actuales.
Al mismo tiempo, la política energética europea busca reducir el consumo estructural de gas, las medidas aplicadas desde 2022 combinan diversificación de proveedores con renovables, electrificación y eficiencia energética. Según la Comisión citada por EU Today, la demanda de gas de la Unión Europea cayó un 19 % entre agosto de 2022 y enero de 2026.
De este modo, la estrategia comunitaria parte de que Europa necesitará menos gas durante la década de 2030, bajo ese escenario, nuevos desarrollos de hidrocarburos en el Ártico podrían entrar en operación cuando la demanda sea mucho menor que la actual.
El mar de Barents concentra parte del desacuerdo
En paralelo, el mar de Barents ocupa un lugar central en la estrategia noruega, la inclusión de 38 bloques de esa zona en la ronda de licencias de 2026 muestra que Oslo mantiene abierta la exploración en el norte.
Sin embargo, la Unión Europea busca limitar la expansión de nuevos proyectos fósiles en la región ártica, Euronews señala que la Comisión mantendrá ese enfoque en su estrategia revisada pese a la presión noruega. También indica que el moratorio seguiría teniendo carácter político y no vinculante.
Así mismo, el desacuerdo no se centra en el suministro inmediato, la discusión principal es qué nivel de demanda tendrá Europa cuando los posibles proyectos nuevos estén listos para producir. Noruega se prepara para un escenario con una necesidad todavía relevante de gas. Bruselas diseña su política para un escenario de consumo más bajo.
Seguridad energética y política climática operan con plazos distintos
Finalmente, la disputa refleja una diferencia de planificación, de este modo Noruega mira los tiempos de inversión de la industria petrolera y gasífera. La Unión Europea mira la velocidad con la que puede reducir el consumo de combustibles fósiles mediante renovables, electrificación y eficiencia.
Por ahora, ambas partes mantienen sus posiciones, mientras que Bruselas prevé sostener su rechazo a nuevos desarrollos de petróleo y gas en el Ártico. Oslo continúa otorgando espacio a la exploración dentro de su plataforma continental.
El documento que la Comisión Europea prevé presentar el 20 de octubre dará más detalle sobre la política ártica revisada. Su contenido permitirá ver cómo la Unión Europea plantea compatibilizar la seguridad del suministro con su objetivo de reducir la demanda de gas durante la próxima década.
Fuente: EUToday
Foto: Shutterstock