La empresa de tecnología energética Baker Hughes recibió la certificación de homologación de tipo de RINA para su turbina de gas NovaLT™ 16 destinada a aplicaciones de propulsión marina. La aprobación valida la operación de la tecnología con gas natural y hasta un 100 % de hidrógeno, ampliando las opciones disponibles para la transición energética del sector marítimo.
El anuncio se realizó durante Posidonia 2026 en Atenas, Grecia, uno de los encuentros más relevantes de la industria naval internacional. La certificación marca un avance en la colaboración entre ambas compañías para incorporar tecnologías de propulsión con menores emisiones en un contexto de creciente presión regulatoria sobre el transporte marítimo.
Una turbina diseñada para la transición energética marítima
Originalmente desarrollada para generación eléctrica industrial, la familia de turbinas NovaLT™ fue adaptada para cumplir los requisitos específicos de instalación y operación a bordo de embarcaciones.
La NovaLT™ 16 ofrece una potencia de entre 12 y 17 MW en ciclo simple y puede alcanzar hasta 22 MW en ciclo combinado. Su diseño compacto, elevada eficiencia operativa y largos intervalos de mantenimiento de hasta 35.000 horas constituyen atributos especialmente valorados en aplicaciones navales donde la disponibilidad de los sistemas resulta determinante.
Así mismo, el proceso de validación marítima permitió verificar el cumplimiento de estándares de seguridad, desempeño y regulación exigidos para sistemas de propulsión instalados en buques.
El hidrógeno gana espacio en la estrategia de descarbonización
La capacidad de operar con hasta un 100 % de hidrógeno coloca a la NovaLT™ 16 entre las tecnologías que buscan responder a los objetivos de reducción de emisiones del transporte marítimo internacional.
Actualmente, armadores y operadores exploran diversas alternativas para disminuir su huella de carbono, en este escenario, las turbinas de gas han comenzado a despertar mayor interés debido a su elevada densidad de potencia y a su compatibilidad con arquitecturas híbridas y eléctricas.
Además, la flexibilidad para utilizar distintos combustibles permite reducir la incertidumbre asociada a la evolución futura del mercado energético marítimo, donde coexistirán varias soluciones durante los próximos años.
RINA resalta la colaboración temprana en la certificación
Durante el anuncio, Giosuè Vezzuto, vicepresidente ejecutivo de Marina de RINA, señaló que la cooperación entre desarrolladores tecnológicos y sociedades de clasificación resulta fundamental para acelerar la incorporación de innovaciones en el sector marítimo.
Según explicó, la evaluación realizada permitió garantizar que la tecnología cumple con los requisitos de seguridad, rendimiento y conformidad regulatoria exigidos por la industria naval.
Por su parte, Ahmed Eldemerdash, vicepresidente de Soluciones de Tecnología Climática de Baker Hughes, resaltó que la descarbonización marítima requiere tecnologías capaces de ofrecer desempeño inmediato y adaptabilidad futura sin afectar la confiabilidad operativa.
Crece el interés por nuevas arquitecturas de propulsión
La industria marítima continúa evaluando alternativas para reducir las emisiones de CO₂ frente a los motores diésel convencionales de dos y cuatro tiempos.
En este contexto, las turbinas de gas se perfilan como una opción para embarcaciones que requieren alta potencia en espacios reducidos y compatibilidad con combustibles de bajas emisiones. La certificación otorgada por RINA representa un paso adicional para la incorporación de estas tecnologías en proyectos marítimos comerciales que buscan equilibrar eficiencia operativa, sostenibilidad y seguridad energética.
Fuente y foto: Bakerhughes