SONDERBORG, Dinamarca. El proyecto eólico marino Lillebælt Syd, de 165 MW, enfrenta una nueva etapa después de que TotalEnergies decidiera retirarse de la iniciativa, dejando a la empresa pública danesa SONFOR con la participación mayoritaria y ante la necesidad de encontrar un nuevo socio para continuar su desarrollo.
SONFOR asumirá el control de Lillebælt Vind A/S, la sociedad responsable del proyecto, y utilizará los próximos meses para evaluar potenciales socios y revisar nuevamente la viabilidad económica del parque. El proceso está previsto que concluya a finales de junio de 2027. European Energy, que se incorporó al proyecto en 2022, continuará como accionista minoritario.
Un proyecto avanzado vuelve a revisar sus números
La situación resulta especialmente relevante porque Lillebælt Syd no se encuentra en una fase inicial de planificación. El proyecto ya completó sus estudios ambientales, obtuvo el permiso de instalación y cerró un acuerdo de conexión a la red eléctrica.
El parque está previsto para entrar en operación entre 2029 y 2030 y contempla la instalación de 11 turbinas de 15 MW, con una capacidad total de 165 MW y una producción anual estimada de aproximadamente 650 GWh.
La magnitud de generación prevista implica un factor de capacidad aproximado del 45 %, calculado a partir de los 650 GWh anuales frente a la producción teórica de 165 MW funcionando continuamente durante un año.
El proyecto se desarrolla en el estrecho de Lillebælt, entre las islas danesas de Als y Helnæs. Estudios geotécnicos realizados anteriormente permitieron avanzar en la caracterización del fondo marino y en la planificación de las cimentaciones y rutas de los cables.
SONFOR deberá encontrar capital y viabilidad
La salida de TotalEnergies modifica la estructura empresarial del proyecto, pero también abre una cuestión más amplia: si las condiciones económicas actuales permiten mantener el diseño y el calendario previstos.
SONFOR afirmó que Lillebælt Syd continúa siendo relevante para la seguridad del suministro eléctrico y el desarrollo local de Sønderborg. Sin embargo, la empresa reconoce que las condiciones del mercado de la energía eólica marina han cambiado considerablemente y que será necesario reevaluar el modelo económico del proyecto.
La decisión también adquiere mayor relevancia porque medios daneses han informado de la retirada de TotalEnergies del proyecto eólico marino Jammerland Bugt, donde European Energy también participa como accionista minoritario.
TotalEnergies había adquirido en 2024 una participación mayoritaria en Lillebælt Syd como parte de una operación que también incluía Jammerland Bugt. En aquel momento, la compañía, European Energy y SONFOR habían confirmado la transferencia de las participaciones y el avance de ambos proyectos después de obtener sus permisos de construcción.
Once turbinas concentran 165 MW
Desde el punto de vista técnico, Lillebælt Syd utilizará una configuración de 11 aerogeneradores de 15 MW. Esta arquitectura permite alcanzar 165 MW con un número reducido de unidades, aunque también concentra una cantidad significativa de capacidad de generación en cada turbina.
Cada máquina representa 15 MW de potencia instalada. Por tanto, la disponibilidad individual de los aerogeneradores tendrá una influencia directa sobre la producción del parque y sobre los ingresos asociados a la venta de electricidad.
Los 650 GWh de generación anual previstos equivalen a unos 650.000 MWh, una producción considerable para una instalación de 165 MW.
Sin embargo, el caso de Lillebælt Syd demuestra que disponer de recurso eólico, permisos ambientales y conexión a la red no elimina necesariamente el riesgo financiero. El proyecto necesita todavía una estructura de inversión capaz de soportar sus costos de construcción, financiación, operación y mantenimiento durante su vida útil.
La prueba económica llega antes de construir
La salida de TotalEnergies coloca al proyecto frente a una situación cada vez más relevante para la industria offshore: un parque puede estar técnicamente avanzado y, al mismo tiempo, necesitar una nueva evaluación de su rentabilidad.
En Lillebælt Syd, el permiso y la conexión eléctrica ya están asegurados. El desafío pasa ahora por determinar si las condiciones actuales de costos, financiación y mercado permiten que los 165 MW previstos alcancen los retornos requeridos por los inversores.
SONFOR tendrá hasta junio de 2027 para buscar un nuevo socio y definir si el proyecto puede avanzar bajo sus condiciones actuales o si necesita modificaciones en su estructura económica.
FUENTEy FOTO: https://www.offshorewind.biz/