La rehabilitación del rompeolas de Barra do Douro, en Oporto, ha comenzado como paso previo para el desarrollo de una instalación de 1 MW de energía undimotriz de Eco Wave Power.
Las obras están siendo ejecutadas por la Administración de los Puertos del Duero, Leixões y Viana do Castelo (APDL), responsable del mantenimiento y refuerzo de la infraestructura portuaria.
El proyecto había quedado condicionado por los daños provocados por una tormenta en el rompeolas. La recuperación de la infraestructura permitirá avanzar posteriormente con la instalación del sistema de conversión de energía de las olas.
Eco Wave Power también ha solicitado una ampliación del plazo regulatorio para la conexión a la red eléctrica de la primera fase de 1 MW. APDL respaldará esta solicitud mediante una carta formal ante las autoridades portuguesas.
El rompeolas se convierte en activo energético
La característica tecnológica más interesante del proyecto es que Eco Wave Power no plantea construir una estructura marina específica para captar las olas.
Su tecnología está diseñada para aprovechar infraestructuras costeras artificiales existentes, como rompeolas, espigones y muelles. Esto cambia considerablemente el concepto tradicional de un proyecto de energía undimotriz marina.
En lugar de instalar equipos directamente sobre el lecho marino mediante cimentaciones o estructuras offshore independientes, los dispositivos se integran en una infraestructura que ya cumple una función portuaria.
El rompeolas continúa protegiendo el puerto, pero determinados elementos de su estructura pueden convertirse además en puntos de captación de energía.
Desde el punto de vista de ingeniería, esto introduce una condición fundamental: la infraestructura portuaria debe ser capaz de soportar simultáneamente sus cargas originales y las nuevas cargas asociadas al sistema de energía undimotriz.
La tormenta revela una variable crítica
La rehabilitación del Barra do Douro demuestra por qué la energía undimotriz no puede analizarse únicamente desde la eficiencia del convertidor.
El océano impone cargas dinámicas importantes. Oleaje, impactos, ciclos de carga, corrosión marina y fenómenos extremos afectan directamente a cualquier estructura situada en la zona de rompiente.
Una instalación undimotriz integrada en un rompeolas añade además componentes mecánicos, hidráulicos y eléctricos que deben permanecer operativos después de eventos ambientales severos.
La resistencia estructural del rompeolas condiciona la disponibilidad del generador. Y, a la inversa, las fuerzas transmitidas por el sistema de captación deben incorporarse al análisis estructural de la infraestructura existente.
Cómo convierte las olas en electricidad
La tecnología de Eco Wave Power utiliza elementos instalados en estructuras costeras que responden al movimiento de las olas. El movimiento mecánico producido por el oleaje se transmite a un sistema hidráulico.
El circuito hidráulico transforma ese movimiento en presión y flujo, que posteriormente pueden utilizarse para accionar un generador eléctrico.
Esta arquitectura tiene una diferencia importante frente a numerosos sistemas de energia undimotriz offshore. Los equipos principales pueden permanecer en una infraestructura accesible desde tierra.
Eso puede reducir la complejidad logística asociada a operaciones offshore y facilitar determinadas actividades de mantenimiento. No significa que desaparezcan los problemas de ambiente marino.
La corrosión, los ciclos de carga, los impactos y la exposición permanente al agua salada siguen siendo factores de diseño.
Mantenimiento: una ventaja potencial
En un sistema situado directamente en el mar, una intervención puede requerir embarcaciones, ventanas meteorológicas adecuadas, equipos de acceso y logística marítima.
En cambio, cuando los componentes principales están vinculados a un rompeolas, algunos trabajos pueden ejecutarse desde infraestructura terrestre o portuaria. Esto puede modificar significativamente el modelo de mantenimiento.
La energía undimotriz continúa enfrentando un desafío importante: sobrevivir al mismo recurso que pretende aprovechar. Las condiciones que producen electricidad son las mismas que someten al equipo a las mayores cargas.
Ese equilibrio entre captación energética y supervivencia estructural es uno de los grandes problemas de la ingeniería de energía marina.
Ingeniería multidisciplinaria en Oporto
Eco Wave Power prevé trabajar con empresas portuguesas especializadas en diferentes áreas. La ejecución requiere ingeniería civil, estructuras metálicas, sistemas hidráulicos, instalaciones eléctricas, conexión a la red y fabricación.
Además, cada disciplina tiene que considerar las condiciones particulares de un entorno costero. La estructura debe resistir. El sistema hidráulico debe operar en presencia de humedad y ambiente salino. Los equipos eléctricos deben estar protegidos frente a condiciones ambientales agresivas.
Y la conexión debe cumplir los requisitos de la red portuguesa.
FUENTE y FOTO: https://www.offshore-energy.biz/