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Qcells fortalece su fábrica solar en Georgia ante cambios en EE.UU.

Qcells integra la producción de células solares en Georgia mientras los aranceles y cambios fiscales transforman la industria fotovoltaica estadounidense.
Paneles solares como los fabricados por Qcells ante el crecimiento de la industria solar en Estados Unidos.

La planta de Cartersville integra la producción de células solares mientras Qcells afronta nuevos aranceles, cambios fiscales y la competencia de las importaciones chinas.

La fábrica de Qcells en Cartersville, Georgia, avanza hacia una producción integrada de paneles solares tras una inversión de 2.500 millones de dólares. La instalación se encuentra en el centro de los esfuerzos de Estados Unidos por recuperar parte de una cadena de suministro fotovoltaica dominada durante años por China.

En junio, la planta amplió sus operaciones para pasar del ensamblaje de componentes principales a incorporar la fabricación de células solares dentro de las mismas instalaciones. Con ello, Qcells busca controlar una mayor parte del proceso productivo en territorio estadounidense.

Qcells integra la fabricación de células solares en Georgia

Dentro de la fábrica, trabajadores y sistemas automatizados procesan láminas ultrafinas de polisilicio mediante diferentes equipos y tratamientos químicos. El resultado son las células fotovoltaicas que posteriormente forman parte de los paneles solares.

La escala industrial de la operación refleja la complejidad de trasladar esta cadena de suministro a Estados Unidos. Según los datos divulgados por la compañía, las instalaciones requieren unos 90 MW de potencia, 3,5 millones de galones de agua y alrededor de 60 toneladas de productos químicos.

Además, la inversión total asciende a 2.500 millones de dólares, esta infraestructura permite a Qcells avanzar hacia una fabricación solar nacional que cubra más etapas del proceso dentro de una misma planta.

China domina la fabricación mundial de paneles solares desde la década de 2010 gracias, entre otros factores, a sus bajos costes de producción. Estados Unidos intenta reducir esa dependencia por motivos relacionados con seguridad energética, empleo y capacidad industrial.

Los aranceles al polisilicio cambian el escenario para Qcells

Por otra parte, la política comercial estadounidense está modificando las condiciones de competencia, la administración Trump planea introducir nuevos aranceles y precios mínimos de importación para el polisilicio, materia prima esencial para producir células solares. Las medidas están previstas para entrar en vigor en diciembre.

Estas restricciones podrían favorecer a fabricantes con producción dentro de Estados Unidos como Qcells al elevar el coste de determinados productos importados.

Sin embargo, el cambio llega después de varios años de una política basada principalmente en incentivos, la Inflation Reduction Act (IRA) de 2022 introdujo créditos fiscales adicionales para proyectos solares que utilizaran componentes fabricados en Estados Unidos. Qcells señaló esos incentivos como uno de los factores relevantes para desarrollar su planta de Cartersville.

De los créditos fiscales a una política basada en restricciones

Ahora, el marco regulatorio está cambiando, la One Big Beautiful Bill Act (OBBBA) eliminó buena parte de los créditos fiscales existentes y restringió el acceso a los incentivos restantes para equipos vinculados con determinados países, entre ellos China.

Asimismo, la legislación cerró mecanismos que permitían a compañías solares de origen chino establecer operaciones en Estados Unidos y acceder a determinados beneficios.

El resultado configura un escenario particular para Qcells, la compañía pierde parte del entorno de incentivos que impulsó inicialmente su inversión, pero al mismo tiempo puede beneficiarse de mayores barreras para sus competidores extranjeros.

Coco Zhang, investigadora de ING, considera que los enfoques aplicados por las administraciones Biden y Trump buscan fortalecer la fabricación estadounidense mediante herramientas diferentes. El problema para la industria está en la frecuencia con la que cambian esas reglas.

La incertidumbre alcanza a los nuevos proyectos solares

Además, las consecuencias se extienden más allá de los fabricantes, la reducción de créditos fiscales para energía limpia puede disminuir los incentivos disponibles para desarrollar nuevos proyectos solares mientras los aranceles pueden elevar el coste de determinados componentes.

Durante el primer trimestre, el grupo E2 contabilizó cerca de 13.000 millones de dólares en inversiones abandonadas relacionadas con proyectos solares, eólicos y de baterías. En ese mismo periodo se anunciaron aproximadamente 18.000 millones de dólares en nuevas inversiones mientras las empresas intentaban cumplir los plazos asociados a los incentivos fiscales.

Las restricciones comerciales pueden mejorar la posición de los productores estadounidenses, aunque una oferta doméstica limitada también podría aumentar los costes para los desarrolladores.

La demanda de energía mantiene el impulso de la industria solar

A pesar de la incertidumbre regulatoria, la energía solar conserva una posición importante dentro de la expansión eléctrica estadounidense. La demanda de electricidad continúa creciendo y los paneles solares pueden instalarse con rapidez frente a otras tecnologías cuyos equipos afrontan largos plazos de suministro.

De acuerdo con la Solar Energy Industries Association, la energía solar y el almacenamiento representaron el 90 % de la nueva capacidad eléctrica incorporada a la red estadounidense durante el primer trimestre.

Para Qcells, este crecimiento ofrece un mercado relevante para una fábrica diseñada precisamente para aumentar la producción nacional. La incógnita está en cuánto costará mantener esa expansión y qué parte de la cadena de suministro podrá trasladarse finalmente a Estados Unidos.

La planta de Georgia muestra esa transición en marcha, una producción solar cada vez más integrada dentro del país que debe adaptarse, al mismo tiempo, a créditos fiscales, aranceles y reglas comerciales que continúan cambiando.

Fuente: Canary Media

Foto: Shutterstock

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Analista y redactor de noticias especializadas en tecnología industrial, con una sólida formación en ingeniería. Mi labor se centra en la curaduría y síntesis de información compleja, transformando avances técnicos y cambios regulatorios en reportes periodísticos.