Presión por el GNL es el escenario que empieza a marcar el mercado energético europeo ante unos depósitos de gas excepcionalmente bajos y una competencia creciente con Asia por los cargamentos disponibles.
Europa entra al otoño con menos gas almacenado
Europa se aproxima al invierno con unas reservas de gas entre las más bajas registradas para esta época del año en casi dos décadas. La situación aumenta la presión sobre los compradores europeos justo cuando el mercado mundial de gas natural licuado atraviesa un período de oferta más limitada.
Actualmente, las instalaciones de almacenamiento de la Unión Europea se encuentran cerca del 66 % de su capacidad. Esa cifra está claramente por debajo del promedio de los últimos cinco años, situado por encima del 80 %.
Además, Europa tendría que adquirir gas por más de US$ 8.100 millones a los precios actuales para alcanzar siquiera un nivel de almacenamiento del 75 %. Ese porcentaje representa el objetivo mínimo considerado en los cálculos citados por Bloomberg.
El suministro de GNL de Qatar añade presión al mercado
Por otra parte, la disponibilidad de GNL procedente de Oriente Medio se ha reducido debido a las interrupciones vinculadas al Estrecho de Ormuz. Qatar ocupa una posición relevante dentro del comercio mundial de gas natural licuado, por lo que cualquier limitación prolongada de sus cargamentos afecta directamente la oferta disponible.
La menor disponibilidad coincide con una elevada demanda europea para reconstruir inventarios antes de diciembre. A esto se sumó el mayor consumo eléctrico durante las olas de calor del verano, un factor que limitó la capacidad del mercado para recuperar reservas con mayor rapidez.
Como resultado, los precios europeos de referencia del gas alcanzaron niveles no vistos en alrededor de tres años y medio. La estructura de los futuros también ha dificultado el almacenamiento, ya que los contratos de entrega inmediata han cotizado por encima de aquellos con vencimientos posteriores.
La presión por el GNL enfrenta a Europa y Asia
Mientras tanto, la competencia entre Europa y Asia comienza a ganar peso dentro del mercado internacional de GNL. Durante varios meses, los compradores asiáticos ofrecieron mejores condiciones por cargamentos spot, lo que dificultó el acceso europeo a parte del suministro disponible.
Ahora, los márgenes comerciales favorecen en mayor medida el envío de GNL spot hacia Europa, sin embargo, esa ventaja puede cambiar rápidamente a medida que avance el otoño y aumente la demanda de calefacción en el hemisferio norte.
Los analistas Warren Patterson y Ewa Manthey, de ING, consideran que la rivalidad entre ambas regiones podría intensificarse si el GNL catarí mantiene una presencia reducida en el mercado hasta finales de año.
Un invierno frío elevaría el riesgo para el suministro
Asimismo, las condiciones meteorológicas serán determinantes, un invierno más frío de lo habitual podría acelerar el consumo de las reservas europeas y elevar todavía más la demanda de cargamentos disponibles. Go Katayama, analista principal de GNL en Kpler, advirtió sobre la posibilidad de una mayor competencia mundial por combustible si las temperaturas bajan con fuerza.
En este escenario, Europa necesita aumentar sus inventarios mientras mantiene suficiente flexibilidad para responder a episodios de alta demanda, la capacidad de atraer cargamentos de GNL dependerá de los precios europeos frente a los mercados asiáticos y de la evolución del tránsito energético por Oriente Medio. Por ahora, el almacenamiento de gas europeo se mantiene como una de las principales variables de seguimiento para el mercado energético. Con depósitos al 66 % y una oferta internacional más ajustada, las compras de las próximas semanas serán decisivas para determinar el margen de seguridad disponible antes del invierno.
Fuente: Oil Price
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