PDVSA y Repsol Venezuela firmaron un acuerdo para aumentar la producción en el país caribeño en la empresa mixta Petroquiriquire, integrada en un 60% por PDVSA y un 40% por Repsol, ubicada en la orilla oriental del Lago de Maracaibo. El acuerdo está amparado en la Licencia General No. 50A (GL 50A) del OFAC del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que establece mecanismos de pago y redefine el control operativo de Repsol sobre el activo. La firma representa un logro significativo en la recuperación del upstream venezolano tras años de desinversión y sanciones internacionales.
Estado actual y metas de PDVSA y Repsol Venezuela con Petroquiriquire
La producción actual de Petroquiriquire se sitúa entre 40.000 y 45.000 barriles por día (bpd), según datos de Reuters y Repsol respectivamente. El nuevo acuerdo establece como objetivo a corto plazo un incremento del 50% en los próximos 12 meses, con una meta más ambiciosa de triplicar la producción en un horizonte de tres años. El crudo adicional generado por esta expansión tiene como destino principal el Centro de Refinación Paraguaná, ubicado en el estado Falcón.
Repsol opera en Venezuela sin interrupción desde 1993, lo que le otorga una ventaja operativa consolidada en el país. La compañía española subrayó que el financiamiento del incremento productivo provendrá de los ingresos generados directamente en Venezuela, sin necesidad de trasladar capital externo al país. Esta estructura financiera responde a las restricciones impuestas por el marco regulatorio internacional vigente.
Control operativo y estructura de la JV
Bajo los términos del acuerdo, Repsol recupera el control operativo del activo Petroquiriquire, reforzando su posición en la toma de decisiones técnicas y estratégicas dentro de la empresa mixta. El Acuerdo Marco original fue suscrito en 2023, enmendado en 2024, y el nuevo avance registrado en junio de 2026 consolida los compromisos de ambas partes. Francisco Gea, Director Ejecutivo de Exploración y Producción de Repsol, declaró: “Este acuerdo subraya el compromiso de Repsol con Venezuela, donde hemos operado sin interrupción desde 1993. Tenemos los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país.”
La estructura de la JV, con mayoría operativa de PDVSA, ha permitido mantener la continuidad de los campos incluso durante los periodos más complejos de las sanciones. Con este acuerdo, se formalizan los mecanismos de gobernanza y financiamiento que habían permanecido en negociación desde 2023. La recuperación del control operativo por parte de Repsol representa una señal positiva para otros operadores internacionales con activos en Venezuela.
Sanciones, licencias y apertura del sector
Tras la captura del presidente Nicolás Maduro en enero, Washington relajó las sanciones al sector energético venezolano, abriendo un espacio regulatorio para que compañías internacionales pudieran profundizar sus operaciones en el país. En este contexto, la OFAC emitió la GL 50A autorizando a Repsol y sus subsidiarias a operar con el gobierno venezolano, PDVSA y entidades afiliadas. La licencia reconoce el historial de Repsol como operador responsable en Venezuela y establece condiciones específicas para la transferencia de recursos.
Hector Obregon, representante de PDVSA, señaló que el acuerdo abre “posibilidades de exploración” en la orilla oriental del Lago de Maracaibo, lo que ampliaría significativamente el potencial productivo de la zona. El mes pasado, Repsol y Eni firmaron otro acuerdo estratégico para asegurar la continuidad de producción de gas en Cardón IV durante 2026, lo que evidencia un patrón de reactivación de alianzas en el sector energético venezolano. Ambos acuerdos configuran un escenario de reintegración gradual de Venezuela a los mercados energéticos internacionales.
Implicaciones para el upstream venezolano
El incremento potencial de 20.000 bpd de crudo ligero adicional resulta relevante para optimizar la capacidad de refinación del Centro Paraguaná, que históricamente ha operado por debajo de su capacidad instalada. La reactivación de Petroquiriquire también impulsará la demanda de servicios especializados en el sector, incluyendo los relacionados con integridad mecánica de instalaciones, inspección técnica y mantenimiento avanzado. Estos servicios son críticos para garantizar la operación segura y eficiente de los campos a medida que se eleva la producción.
El acuerdo marca un hito en la recuperación del upstream venezolano, que acumula años de desinversión acelerada, fuga de talento técnico y deterioro de infraestructura. En términos de seguridad energética regional, la reactivación de Petroquiriquire contribuye a estabilizar el suministro de crudos ligeros para la refinación en el Caribe. El éxito de este modelo podría replicarse en otros bloques venezolanos donde operadores internacionales mantienen participaciones en suspenso.
El acuerdo de PDVSA Repsol Venezuela producción en Petroquiriquire representa un hito en la recuperación del upstream venezolano.
La recuperación de PDVSA Repsol Venezuela producción en campos como Petroquiriquire es clave para la estrategia energética del país.
Analistas destacan que el acuerdo PDVSA Repsol Venezuela producción podría replicarse en otros bloques del Lago de Maracaibo, ampliando el impacto del modelo de empresa mixta.
Con la firma de este acuerdo, PDVSA Repsol Venezuela producción entra en una nueva etapa de optimización y expansión bajo la licencia GL 50A del OFAC.
Fuentes:
Reuters – Venezuela’s PDVSA and Repsol sign deal for oil and gas production
Repsol – Repsol agrees on conditions to increase oil production in Venezuela
OFAC / U.S. Department of the Treasury – ofac.treasury.gov
S&P Global Commodity Insights – spglobal.com/commodityinsights
Foto: Shutterstock