Las mineras de Sudáfrica están acelerando sus inversiones en energías renovables para reducir su dependencia de Eskom, diversificar el suministro eléctrico y avanzar en sus objetivos de descarbonización.
Durante décadas, buena parte de la actividad minera del país ha dependido de la electricidad suministrada por la empresa estatal. Sin embargo, compañías como Anglo American y Sibanye Stillwater están ampliando el uso de fuentes alternativas ante los desafíos que enfrenta una red nacional sustentada principalmente por centrales térmicas de carbón.
Actualmente, más del 80 % de la electricidad de Sudáfrica procede del carbón mientras las fuentes renovables aportan alrededor del 10 %. Este escenario está llevando al sector minero a buscar una matriz energética más diversificada.
Anglo American amplía su apuesta por la energía renovable
Por su parte, Anglo American se ha asociado con productores independientes para desarrollar capacidad de generación renovable destinada a sus operaciones.
La compañía estableció junto con EDF power solutions la empresa Envusa Energy, que dispone de 520 MW de generación: 280 MW corresponden a energía eólica y 240 MW a solar. Esta capacidad equivale aproximadamente al 30 % de la energía consumida por las minas de Anglo.
Además, la cartera de proyectos de Envusa ronda los 1.500 MW y contempla alcanzar una capacidad de generación de 3.000 MW para 2030. La electricidad producida abastecería las operaciones de Anglo y a otros clientes industriales.
El factor económico también pesa en esta estrategia. Según los datos divulgados por la empresa, la electricidad procedente de proyectos solares y eólicos podría resultar entre un 20 % y un 30 % más barata que el suministro convencional.
Sibanye Stillwater contrata 835 MW de capacidad renovable
Mientras tanto, Sibanye Stillwater está siguiendo una estrategia basada en acuerdos de suministro eléctrico a corto y largo plazo en lugar de concentrarse en poseer directamente los activos de generación.
La minera ha contratado 835 MW de capacidad renovable, de los cuales 164 MW ya están operativos. Para finales de 2028, estas fuentes podrían cubrir aproximadamente el 64 % de la demanda energética de sus operaciones sudafricanas.
El cambio es relevante debido al nivel de dependencia que mantiene la empresa. Durante el último año reportado, Eskom suministró cerca del 99 % de la electricidad utilizada en sus operaciones de metales del grupo del platino y el 88 % de la requerida por sus actividades auríferas.
Así mismo, Sibanye estima que la electricidad renovable podría costar entre un 20 % y un 30 % menos que las tarifas previstas de Eskom.
Las mineras de carbón también diversifican su suministro
Por otro lado, la transición energética también está alcanzando a los productores sudafricanos de carbón.
Exxaro Resources, mediante su filial de energías renovables Cennergi, opera 297 MW de capacidad renovable y mantiene una cartera de corto plazo de otros 593 MW.
Una planta solar de 68 MW instalada en la mina de carbón Grootegeluk ya ha reducido alrededor de un 30 % la dependencia de la red eléctrica nacional. El proyecto permite ahorrar aproximadamente 100 millones de rands al año en costes de electricidad.
Por su parte, Thungela Resources estudia otra vía de diversificación mediante metano de capas de carbón. Su proyecto Lephalale, en la cuenca carbonífera de Waterberg, contempla extraer metano y podría abrir posteriormente la puerta al desarrollo de un negocio comercial de gas natural licuado.
La iniciativa podría reducir entre 30 y 40 millones de rands anuales la factura eléctrica de Thungela con Eskom, una cantidad equivalente aproximadamente al 6 % o 7 % de sus costes totales con la eléctrica.
Eskom seguirá siendo clave para la minería sudafricana
Pese al avance de las energías renovables en la minería de Sudáfrica, las compañías todavía necesitan una fuente capaz de garantizar electricidad de forma continua.
La generación solar y eólica depende de las condiciones meteorológicas y el almacenamiento mediante baterías todavía está ampliando su capacidad. Por esta razón, los responsables del sector consideran que la energía de carga base proporcionada por Eskom continuará formando parte de la matriz energética minera durante los próximos años.
De este modo, el modelo que comienza a tomar forma apunta hacia una mayor diversificación del suministro eléctrico. Las mineras combinan generación solar y eólica, almacenamiento, combustibles alternativos y electricidad de Eskom para reducir costes y aumentar su seguridad energética.
La transformación supone un cambio importante para uno de los sectores industriales con mayor demanda eléctrica del país. Más que sustituir inmediatamente a Eskom, las compañías están construyendo una estructura energética con más fuentes de suministro y una participación creciente de las renovables.
Fuente: Rueters
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