Energías renovables amortiguan la crisis energética por la guerra de Irán

Las energías renovables están actuando como escudo frente al alza de precios energéticos provocada por la guerra en Irán.
Instalación de paneles solares en Europa

La guerra en Irán ha alterado el equilibrio del mercado energético global tras los ataques de Estados Unidos e Israel. Esta situación está provocando una nueva crisis energética en Europa, pero su impacto es muy desigual, ya que los países que han apostado fuerte por las energías renovables están mucho más protegidos frente a la escalada de precios.

Países dependientes del gas enfrentan mayor volatilidad

Los países europeos con alta dependencia del gas como Italia y Alemania están experimentando subidas más pronunciadas en los precios mayoristas de electricidad. Italia ha registrado incrementos superiores al 20%, mientras Alemania supera el 15%.

Así mismo, esta volatilidad incrementa la presión inflacionaria y eleva el riesgo de desaceleración económica. Las empresas, ya afectadas por los altos precios del petróleo, encuentran mayores dificultades para mantener su competitividad.

Energías renovables actúan como escudo energético

En contraste, los países con mayor penetración de energías renovables muestran una mayor resiliencia frente a la crisis. Albania destaca como uno de los casos más representativos, con más del 90% de su electricidad generada por centrales de energía hidroeléctrica situadas en el río Drin, lo que mantiene sus precios bajo control.

De igual forma, España ha impulsado su capacidad renovable hasta cerca del 60% de su generación total, logrando incluso reducir los precios en ciertos periodos. Francia, apoyada en su energía nuclear, también presenta una menor subida en comparación con economías más dependientes del gas.

Retos técnicos y dependencia estructural

El avance de las energías renovables también presenta desafíos. En países donde tiene alta generación solar barata al mediodía, aparece la llamada “curva de pato”, donde los precios caen al mediodía, pero aumentan en horas punta, justo cuando la demanda se dispara. En ese momento, se necesita gas y los precios se ponen por las nubes.

Además, la falta de almacenamiento energético a gran escala limita la capacidad de sustituir completamente al gas. Por ello, expertos del sector advierten que la transición energética requerirá inversiones significativas y soluciones tecnológicas adicionales.

La respuesta de la Unión Europea

Para amortiguar el golpe a los consumidores, la UE está elaborando un plan de choque. Se calcula que la guerra le está costando a la UE aproximadamente 24.000 millones de euros adicionales en compras de energía en poco más de 50 días, o lo que es lo mismo, 500 millones de euros al día. Las medidas propuestas incluyen:

  • Alivio fiscal: Reducción de los impuestos sobre la electricidad para los hogares vulnerables.
  • Apoyo directo: Ayudas a la renta y bonos energéticos para los más afectados.
  • Incentivos: Fomento del abandono de calderas y coches de combustión por alternativas eléctricas más eficientes.

Esta crisis, en resumen, está demostrando con hechos que la apuesta por las renovables no es solo una cuestión ambiental, sino una estrategia de seguridad económica y una poderosa herramienta para proteger a los países de las turbulencias geopolíticas que afectan al petróleo y al gas.

Fuente: Reuters