LG Energy Solution está reorientando gran parte de su capacidad industrial en Norteamérica hacia las baterías de almacenamiento de energía ante el crecimiento de los sistemas ESS y la menor demanda prevista para vehículos eléctricos.
La compañía surcoreana prevé que cinco de sus ocho fábricas de la región produzcan baterías destinadas a sistemas de almacenamiento de energía antes de finalizar el año. El cambio permite aprovechar instalaciones desarrolladas inicialmente bajo expectativas de una expansión mucho más rápida del vehículo eléctrico.
Los sistemas ESS ganan espacio en las fábricas de LG Energy
Actualmente, la mayoría de las plantas norteamericanas de LG Energy ya producen baterías de almacenamiento o avanzan en su preparación para fabricarlas. Robert Lee, presidente de la compañía para la región, explicó que el crecimiento de este segmento superó las previsiones iniciales.
Detrás de esta demanda aparece un consumidor energético cada vez más importante como lo son los centros de datos de inteligencia artificial. Su expansión está elevando la necesidad de disponer de sistemas capaces de almacenar grandes cantidades de electricidad y entregarla cuando la red o las instalaciones la requieren.
Por otra parte, esta tendencia ofrece una salida adicional para la capacidad manufacturera construida durante los últimos años en Estados Unidos. Fabricantes de baterías y automotrices invirtieron decenas de miles de millones de dólares esperando un crecimiento de los vehículos eléctricos que ha avanzado por debajo de aquellas expectativas.
La planta de Michigan producirá baterías para Tesla y Toyota
En este escenario, la fábrica de LG Energy en Lansing, Michigan, comenzó a producir celdas destinadas al almacenamiento energético para empresas eléctricas. La instalación también fabricará celdas para Tesla, uno de los principales participantes del mercado de sistemas ESS.
Al mismo tiempo, LG Energy mantiene parte de su negocio automotriz, la planta de Lansing también produce baterías para vehículos eléctricos de Toyota Motor.
Esta estrategia muestra que el fabricante no está abandonando el mercado de movilidad eléctrica, en cambio, está diversificando la utilización de sus plantas para atender dos mercados que presentan ritmos de crecimiento diferentes.
Las baterías LFP son cruciales para el cambio de estrategia
Sin embargo, adaptar las fábricas al almacenamiento energético implica algo más que modificar los destinos comerciales de las celdas. LG Energy ha tenido que desarrollar baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), una química donde los fabricantes chinos mantienen una fuerte presencia.
Tradicionalmente, la compañía se ha especializado en baterías basadas en níquel, estas ofrecen una mayor densidad energética, una característica especialmente importante para aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos.
En cambio, las baterías LFP tienen menor densidad energética pero ofrecen ventajas de seguridad y durabilidad que resultan adecuadas para sistemas estacionarios. Estas características permiten utilizarlas para almacenar grandes volúmenes de electricidad asociados a redes eléctricas, plantas de generación y otras infraestructuras.
La demanda de almacenamiento energético seguirá aumentando
Además, las perspectivas apuntan hacia un crecimiento sostenido de las baterías estacionarias en Norteamérica. Benchmark Mineral Intelligence estima que la demanda podría alcanzar 76 GWh este año y aumentar hasta unos 125 GWh durante los próximos cinco años.
Aun con este crecimiento, el almacenamiento energético podría no ser suficiente para utilizar toda la capacidad industrial construida originalmente para abastecer al sector de los vehículos eléctricos.
Por ello, LG Energy mantiene abiertas ambas líneas de negocio, su planta conjunta con General Motors en el noreste de Ohio reanudó la fabricación de celdas para vehículos eléctricos de GM después de permanecer siete meses detenida.
Así, la expansión de los sistemas ESS funciona como una vía para diversificar la producción mientras evoluciona el mercado automotor. La apuesta por baterías LFP y almacenamiento de energía coloca a LG Energy frente a una demanda vinculada cada vez más con redes eléctricas, servicios públicos y centros de datos de inteligencia artificial.
Fuente: EnergyNow
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