El impulso del gobierno de India para fortalecer la fabricación nacional de componentes solares está generando un efecto inesperado. Decenas de fabricantes de paneles solares han reducido o detenido su producción debido a la escasez de células solares producidas localmente, una situación que mantiene al país dependiendo de las importaciones procedentes de China.
Según representantes del sector, las nuevas normas vigentes desde el 1 de junio obligan a utilizar células solares fabricadas en India en determinados proyectos. Sin embargo, la capacidad de producción nacional todavía resulta insuficiente para atender la demanda de los fabricantes de módulos, que enfrentan tiempos de espera de hasta ocho meses para recibir estos componentes.
La falta de suministro amenaza inversiones y empleo
Las interrupciones afectan especialmente a los fabricantes independientes que no producen sus propias células solares. La Asociación de Fabricantes de Módulos Solares de India estima que cerca de un tercio de las pequeñas y medianas empresas del sector ha suspendido temporalmente sus operaciones mientras que muchas otras trabajan únicamente algunos días por semana.
Así mismo, la reducción de la actividad pone en riesgo inversiones cercanas a los 4.000 millones de dólares y miles de puestos de trabajo vinculados a la cadena de suministro fotovoltaica.
Shailendra Shukla, presidente de Icon Solar, explicó que la limitada disponibilidad de células nacionales ha obligado a reducir significativamente la producción prevista de la compañía.
La producción local sigue muy por debajo de la demanda
Aunque India ha incrementado de forma considerable su capacidad para fabricar paneles solares, el desarrollo de plantas dedicadas a la producción de células fotovoltaicas avanza con mayor lentitud.
Las estimaciones oficiales indican que el país dispone de alrededor de 200 GW de capacidad para fabricar módulos solares pero únicamente 27 GW para producir células. Diversos analistas consideran que la capacidad realmente operativa se sitúa incluso entre 16 y 18 GW, lo que amplía el déficit de suministro.
Construir nuevas instalaciones requiere inversiones elevadas, transferencia tecnológica y varios años de puesta en marcha, factores que dificultan una rápida expansión de la industria nacional.
Las restricciones de China complican la transición industrial
El desafío se intensifica debido al peso que mantiene China dentro de la cadena global de suministro solar. La industria calcula que aproximadamente el 95 % de las importaciones indias de células solares procede del mercado chino.
Fabricantes consultados por Reuters señalan además que las restricciones chinas sobre la exportación de equipos, tecnología y asistencia técnica retrasan la construcción de nuevas fábricas en India, prolongando la dependencia exterior.
Especialistas del sector consideran que cerrar esta brecha podría tomar entre tres y cinco años, incluso con fuertes inversiones y nuevos proyectos industriales.
Riesgos para las metas energéticas de 2030
La escasez de células solares podría retrasar numerosos proyectos de generación renovable y elevar los costos de inversión para los desarrolladores eléctricos durante los próximos años.
India aspira a alcanzar 500 GW de capacidad de energía no fósil para 2030, objetivo en el que la energía solar desempeña un papel fundamental. Una desaceleración del despliegue fotovoltaico obligaría a mantener durante más tiempo una mayor utilización de centrales alimentadas con carbón para cubrir el crecimiento de la demanda eléctrica.
Para el gobierno, aumentar la fabricación nacional continúa siendo una prioridad estratégica. Sin embargo, la evolución de la capacidad industrial y la disponibilidad de tecnología determinarán la velocidad con la que el país consiga reducir su dependencia de China y consolidar su transición hacia una matriz energética más limpia.
Fuente: Reuters
Foto: Shutterstock