Las empresas Iberdrola y Naturgy han iniciado el procedimiento regulatorio para estudiar el desarrollo de una nueva central hidroeléctrica de bombeo en la comunidad autónoma de Galicia. A través de la sociedad conjunta A Senra Infraestructuras, ambas compañías formalizaron una solicitud ante la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil para obtener la concesión de un caudal de hasta 75.000 litros por segundo procedente de los ríos Sil y Edrada. La actuación proyectada se ubica en el término municipal de Parada de Sil, perteneciente a la provincia de Ourense.
La tramitación de la central hidroeléctrica de bombeo en la cuenca del Miño-Sil
El avance oficial ha quedado registrado tras la publicación del correspondiente anuncio en el Boletín Oficial del Estado, abriendo un periodo de información pública y de competencia de proyectos. Durante el plazo de un mes, diversas entidades del sector energético podrán presentar propuestas alternativas ante la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. La resolución del expediente determinará la viabilidad técnica inicial de los aprovechamientos planteados.
Actualmente, la cuenca del río Sil consolida una trayectoria histórica en la generación de energía hidráulica dentro del territorio gallego. En la misma zona, la firma Naturgy opera la central hidroeléctrica de Regueiro, una instalación en funcionamiento desde 1949 con una capacidad neta de 28,64 megavatios asociada al río Mao. Paralelamente, Iberdrola gestiona el complejo hidroeléctrico de Santo Estevo, cuya potencia total alcanza 451 megavatios sumando sus dos etapas operativas.
Así mismo, el avance del proyecto estará condicionado por la obtención definitiva de los derechos hidráulicos y la fijación de un mercado de pagos por capacidad en el sistema eléctrico español. Las infraestructuras de almacenamiento por bombeo resultan fundamentales para aportar flexibilidad, respaldar el despliegue renovable y garantizar el suministro energético. No obstante, las corporaciones han precisado que la decisión final de inversión dependerá de las garantías retributivas y normativas que regulen estas instalaciones de gran escala.
Fuente: BOE
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