El Ministerio de Energia de Francia abrió el 11 de junio de 2026 la licitación combinada AO9/AO10 para 10 gigavatios (GW) de capacidad de energía eólica offshore, el programa de contratación renovable más ambicioso jamás lanzado en el país. El volumen supone multiplicar por más de siete los menos de 2 GW operativos actuales. La Comisión de Regulación de la Energía (CRE) publicó el mismo día los pliegos técnicos, con un precio de referencia medio de 100 euros por MWh. El programa France offshore wind de Francia establece un marco regulatorio claro para los próximos diez años.
La licitación divide la capacidad en dos bloques iguales: 5 GW de aerogeneradores de fondo fijo —anclados al lecho marino— y 5 GW de instalaciones flotantes, tecnología que permite operar en aguas profundas alejadas de la costa. Los desarrolladores tienen cuatro meses para presentar ofertas, con adjudicación prevista para febrero de 2027. Los proyectos se distribuyen a lo largo de todas las costas marítimas de Francia, incluyendo Normandía, Bretaña, el Atlántico sur y el Mediterráneo.
Energía eólica en Francia y el desafío de la tecnología flotante
El bloque flotante representa un segmento tecnológico con retos de ingeniería distintos al fijo: plataformas flotantes, sistemas de amarre complejos y procedimientos de instalación especializados elevan los costes frente a la cimentación convencional. El precio de referencia de 100 euros por MWh —frente a los 66 euros adjudicados a TotalEnergies en la última convocatoria fija— refleja esa prima tecnológica. El Ministerio aspira a que Francia se convierta en líder mundial en eólica flotante, con una meta específica de casi 6 GW de esta modalidad en 2040.
Los parques eólicos adjudicados operarán bajo contratos por diferencia (CfD): cuando el precio de mercado cae por debajo del nivel de referencia el Estado cubre la brecha; cuando lo supera, los operadores devuelven el diferencial. La nueva convocatoria incorpora criterios de resiliencia industrial: se penalizarán los proyectos con más de cuatro de cada nueve componentes estratégicos fabricados en China, y el uso de imanes permanentes de origen chino quedará limitado al 50%. El impulso de France offshore wind en el segmento flotante posiciona a Francia como referencia tecnológica en Europa.
Impacto en la cadena de suministro europea
El volumen de la licitación tiene implicaciones directas para la cadena de suministro industrial. Fabricantes de turbinas como Vestas, Siemens Gamesa y GE Vernova llevan meses renegociando capacidad de producción para absorber el flujo de pedidos que generará France offshore wind AO9/AO10. Los astilleros y puertos especializados de la fachada atlántica francesa —Le Havre, Brest, Saint-Nazaire— concentran inversiones logísticas que superan los 2.000 millones de euros para 2030. WindEurope calcula que cada GW offshore sostenido requiere entre 3.000 y 5.000 empleos directos e indirectos.
Contexto renovable europeo
La meta intermedia de 15 GW instalados en 2035 permitiría a Francia escalar desde el puesto noveno hasta el segundo lugar en Europa en capacidad eólica marina, según proyecciones de WindEurope. Alemania, que lidera el continente con más de 9 GW operativos, ya observa la convocatoria AO9/AO10 como una presión competitiva sobre sus propios objetivos de 30 GW en 2030. El plan France offshore wind se enmarca además en el objetivo europeo de 111 GW de eólica marina para 2030, horizonte que analistas del sector consideran en riesgo sin aceleración regulatoria en varios países miembros. Los expertos del sector destacan que France offshore wind representa el mayor programa de licitación eólica marina en la historia de Francia, y que su éxito dependerá de la capacidad industrial para movilizar recursos en tiempo y forma.