Tres superpetroleros comenzaron a cruzar el Estrecho de Ormuz con cerca de 6 millones de barriles de petróleo crudo a bordo, después de permanecer más de dos meses dentro del Golfo. Los cargamentos tienen como destino mercados asiáticos y forman parte de un tránsito todavía reducido por una zona clave para el suministro energético global.
De acuerdo con datos de seguimiento marítimo citados por LSEG y Kpler, las embarcaciones avanzaban por una ruta ordenada por Irán para los buques que buscan salir del Golfo. El movimiento marca una señal de actividad en el corredor, aunque el flujo de petroleros sigue muy por debajo de los niveles habituales.
El Estrecho de Ormuz reactiva el tránsito de superpetroleros
Entre los buques identificados figura el VLCC Universal Winner, de bandera surcoreana, con aproximadamente 2 millones de barriles de crudo kuwaití cargados el 4 de marzo. La embarcación se dirige a Ulsan, donde se encuentra la refinería de SK Energy, con una descarga prevista para el 9 de junio.
Así mismo, dos petroleros chinos cruzaron el estrecho con cargamentos de crudo iraquí Basrah. Uno de ellos, el Yuan Gui Yang, había cargado alrededor de 2 millones de barriles el 27 de febrero, justo antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más vigiladas del mundo. Por allí circula normalmente alrededor de una quinta parte del petróleo y la energía comercializados a escala global. Por eso, cada travesía se sigue de cerca desde el sector marítimo, las refinerías asiáticas y los mercados de crudo.
El tráfico marítimo sigue lejos de su nivel normal
Antes del conflicto, el tráfico por el estrecho promediaba entre 125 y 140 pasajes diarios. En los últimos días, el movimiento se ha reducido a cerca de 10 buques entrando y saliendo, entre cargueros, petroleros químicos, buques de gas licuado y algunos petroleros de crudo.
Además, cientos de embarcaciones permanecen dentro del Golfo a la espera de condiciones más seguras para navegar. La acumulación de barcos podría convertirse en un problema adicional si el tránsito vuelve a normalizarse de forma repentina, ya que aumentaría la congestión en un paso estrecho y sensible.
La situación también mantiene varados a miles de marinos. Según la información disponible, unos 20.000 tripulantes continúan a bordo de cientos de buques dentro del Golfo, expuestos a demoras operativas, cambios de ruta y riesgos de seguridad.
Riesgos de navegación en cada travesía
El Centro Conjunto de Información Marítima, dirigido por la Marina estadounidense, advirtió que el entorno operativo sigue siendo de alto riesgo debido a ataques recientes contra barcos en la zona. La entidad también reportó acciones agresivas y maniobras asertivas de unidades iraníes durante las últimas 48 horas.
Por su parte, asociaciones de la industria marítima emitieron una nueva guía para buques que planean cruzar el Estrecho de Ormuz. El documento señala amenazas de ataques, drones, minas, congestión impredecible y una menor supervisión militar.
En este contexto, cada salida de un petrolero requiere evaluación constante de rutas, coordinación con autoridades marítimas y monitoreo satelital. Para los operadores, la prioridad es reducir exposición sin interrumpir por completo los flujos de crudo hacia las refinerías.
Asia observa el suministro de crudo de Medio Oriente
Los mercados asiáticos dependen en gran medida del crudo de Medio Oriente. Por eso, la salida de estos superpetroleros ofrece alivio parcial para compradores y refinadores, aunque no elimina la incertidumbre sobre futuros embarques.
Mientras tanto, los precios del petróleo han reaccionado a señales diplomáticas y operativas en el Golfo. El Brent llegó a caer hasta 110,16 dólares por barril antes de recuperar parte de sus pérdidas, en medio de dudas sobre una posible reducción sostenida de las tensiones.
Sin embargo, la salida de tres VLCC no implica una reapertura plena del corredor. El tránsito de petroleros sigue siendo pequeño frente al volumen histórico y las advertencias de seguridad mantienen a las navieras en modo cauteloso.
El Estrecho de Ormuz sigue en el centro del mercado energético
La incertidumbre sobre las condiciones en el Golfo mantiene al Estrecho de Ormuz como punto crítico para el comercio petrolero. Cualquier interrupción prolongada puede afectar el suministro de crudo, los costos de transporte, los seguros marítimos y la planificación de las refinerías en Asia.
Por ahora, el paso de los superpetroleros muestra que algunas operaciones son posibles bajo estrictas condiciones de navegación. Aun así, el equilibrio sigue siendo frágil: los buques avanzan, pero el corredor energético más sensible del Golfo continúa bajo presión geopolítica y operativa.
Fuente: Reuters
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