El mercado petrolero global subestima de forma sistemática la magnitud de la crisis de suministro petrolero actual, advirtió Tom Baker, director general de Vitol Bahrein, durante una conferencia internacional celebrada en Londres el 2 de junio de 2026. Su diagnóstico, reportado por Reuters, señala que los precios actuales del Brent no reflejan la profundidad del desequilibrio entre oferta física de moléculas y la capacidad instalada para procesarlas y distribuirlas a los mercados finales.
Crisis de suministro petrolero: más allá del precio del barril
Baker cuantificó el problema con datos concretos: cerca de 14 millones de barriles por día (bpd) de suministro procedente del Medio Oriente quedaron fuera del mercado durante el período de mayor tensión en el estrecho de Ormuz. Esa cifra equivale a aproximadamente el 14% de la demanda mundial de crudo en un solo episodio geopolítico. Simultáneamente, la demanda global acusó una pérdida de entre cuatro y cinco millones bpd concentrada principalmente en Asia y África, mercados cuya capacidad de sustitución de suministro es más limitada que la de economías avanzadas con acceso a reservas estratégicas de emergencia y mayor diversificación de proveedores.
El Brent llegó a cotizar en US$126 por barril en el pico de la crisis, pero retrocedió hasta aproximadamente US$95/bbl en las semanas siguientes. Esa caída fue interpretada por parte del mercado como señal de normalización del balance oferta-demanda. Baker rechazó esa lectura con argumentos operacionales: la reducción de precio no indica que el problema de suministro físico se haya resuelto, sino que la demanda visible se contrajo ante la escasez de acceso real a moléculas disponibles, lo que genera una ilusión de equilibrio que puede revertirse de forma abrupta cuando los compradores necesiten reabastecerse simultáneamente.
Vitol: crisis de suministro petrolero en productos refinados, no solo en crudo
El análisis de Vitol enfatizó que la crisis de suministro petrolero más grave no es la del crudo en sí, sino la de los productos refinados. Cuando una refinería no puede obtener el tipo específico de crudo para el que fue diseñada, su flexibilidad de sustitución es técnicamente limitada. Cambiar la cesta de crudos de entrada exige ajustes en unidades de proceso, reformulación de mezclas y en algunos casos modificaciones de equipos que no se realizan en días ni en semanas. El resultado es una brecha entre la capacidad nominal de la refinería y su producción real de productos en especificación.
Según Vitol, el verdadero riesgo no aparece cuando el precio sube; aparece cuando el comprador llega al mercado y descubre que no hay barriles físicos disponibles en la especificación que necesita, al precio que puede pagar y en el tiempo que requiere. Esa descripción aplica especialmente a diésel marino, jet fuel y fueloil de baja azufre, categorías donde la sustitución técnica entre fuentes de suministro es compleja y donde los inventarios regionales tardaron meses en reconstruirse tras disrupciones anteriores.
Crisis de suministro petrolero: implicaciones para operadores y refinadores
Para ingenieros de proceso, gestores de activos y planificadores de cadena de suministro, el análisis de Vitol tiene implicaciones operacionales directas. Un mercado que parece estabilizado en precio puede estar ocultando una acumulación de tensión en inventarios físicos que se libera abruptamente ante el siguiente evento disruptivo. La recomendación implícita es mantener márgenes de seguridad en inventarios de productos intermedios y finales por encima de los mínimos operacionales, especialmente en mercados con alta exposición a rutas que transitan por el estrecho de Ormuz o el Mar Rojo.
De acuerdo con Reuters, Baker señaló que las señales de alerta que el mercado ignora hoy son precisamente las que generan las crisis de precio y suministro del año siguiente. El contexto conecta directamente con la advertencia de la IEA sobre crisis energética global y con los acuerdos de largo plazo que operadores como Vitol extiende en GNL para asegurar acceso físico a moléculas con independencia de la volatilidad del mercado spot.