Estados Unidos dio un nuevo paso para ampliar su capacidad de fabricación de combustible nuclear TRISO, una tecnología considerada estratégica para varios de los reactores avanzados que se encuentran actualmente en desarrollo.
La Nuclear Regulatory Commission (NRC) autorizó una modificación de licencia para la instalación de combustible nuclear de Framatome en Richland, Washington. El cambio permite elevar el límite de enriquecimiento que puede manejar la planta desde 6,5 % hasta menos de 10 % de uranio-235 (U-235) y habilita específicamente la fabricación de combustible TRISO.
La decisión tiene implicaciones que van más allá de una modificación administrativa. Estados Unidos intenta construir una cadena doméstica capaz de proporcionar combustibles diferentes a los utilizados tradicionalmente por su flota de reactores comerciales, una condición necesaria para que numerosos diseños nucleares avanzados puedan pasar de demostraciones a futuros despliegues comerciales.
La NRC llevaba evaluando técnicamente la solicitud presentada por Framatome y todavía en enero de 2026 mantenía reuniones relacionadas con los requerimientos de información para la modificación de licencia de Richland.
Combustible nuclear TRISO obtiene autorización de la NRC
TRISO, acrónimo de tristructural isotropic, no corresponde simplemente a uranio con un mayor nivel de enriquecimiento. Su arquitectura utiliza pequeñas partículas de combustible en las que un núcleo que contiene uranio queda rodeado por diferentes capas de materiales, entre ellos carbono y carburo de silicio. Estas barreras están diseñadas para contribuir a la retención de productos de fisión y soportar temperaturas considerablemente elevadas.
Esta característica explica el interés que despierta la tecnología entre desarrolladores de reactores avanzados. El Department of Energy (DOE) ya identifica al TRISO como un combustible destinado a varios conceptos avanzados y pequeños reactores modulares, algunos de los cuales requieren uranio con niveles de enriquecimiento superiores a los utilizados convencionalmente por la flota estadounidense.
La autorización de Richland amplía precisamente la capacidad de la infraestructura existente para trabajar dentro de ese nuevo escenario.
Richland podrá manejar uranio enriquecido hasta 10 %
El cambio regulatorio eleva el límite autorizado en la instalación desde 6,5 % hasta menos de 10 % de U-235.
Esta diferencia resulta importante porque la mayor parte del combustible empleado actualmente por los reactores comerciales utiliza uranio enriquecido aproximadamente entre 3 % y 5 %. El DOE identifica además como LEU+ el combustible situado entre 5 % y 10 %, concebido para ofrecer posibilidades como ciclos operacionales más largos y mejoras de desempeño.
Con la modificación, la planta podrá utilizar su proceso de conversión para transformar hexafluoruro de uranio (UF₆) en diferentes formas de óxido de uranio requeridas durante la fabricación.
Framatome pretende utilizar esta capacidad como parte de su expansión hacia combustibles destinados a tecnologías nucleares de nueva generación.
El movimiento también evidencia una transformación dentro de la cadena de suministro: la infraestructura concebida durante décadas alrededor de reactores convencionales comienza a adaptarse a requerimientos asociados con nuevos diseños.
La producción de TRISO comenzaría en 2027
La estrategia industrial contempla iniciar en Richland la producción de polvo de dióxido de uranio y partículas TRISO durante 2027.
El proyecto está vinculado a Standard Nuclear-Framatome, la empresa conjunta establecida para incrementar la fabricación comercial de partículas TRISO y otros productos destinados a reactores avanzados.
Según los planes divulgados, la producción inicial alcanzaría aproximadamente dos toneladas de TRISO por año.
La escala es relevante porque uno de los desafíos del sector nuclear avanzado estadounidense no consiste únicamente en diseñar reactores. Es necesario desarrollar paralelamente capacidad industrial suficiente para fabricar el combustible que esos sistemas consumirán.
Sin suministro previsible, incluso un reactor técnicamente preparado podría enfrentar retrasos en su despliegue.
TRISO y HALEU no significan lo mismo
La evolución de Richland también debe entenderse dentro del debate estadounidense sobre HALEU, aunque ambos términos describen conceptos diferentes. TRISO define principalmente la arquitectura física del combustible. HALEU define el nivel de enriquecimiento del uranio.
El DOE clasifica como HALEU al uranio enriquecido por encima de 5 % y por debajo de 20 % de U-235. Muchos reactores avanzados estadounidenses están diseñados para utilizar combustible dentro de ese intervalo porque puede facilitar diseños más compactos, ciclos operacionales prolongados y una utilización diferente del combustible.
Por tanto, determinados combustibles TRISO pueden utilizar HALEU, pero no debe interpretarse que ambos términos son equivalentes.
Esta distinción adquiere especial importancia porque la autorización actual de Richland llega hasta menos de 10 %, no hasta todo el rango de enriquecimiento asociado con HALEU.
Una futura expansión hacia niveles superiores requeriría las correspondientes modificaciones y autorizaciones regulatorias.
HALEU será clave para los reactores avanzados
Estados Unidos enfrenta otro problema: disponer de suficiente HALEU para alimentar una futura flota de reactores avanzados.
El DOE reconoce que la disponibilidad comercial doméstica continúa siendo limitada y estima que la demanda estadounidense podría alcanzar alrededor de 50 toneladas métricas anuales para 2035, con necesidades adicionales posteriormente.
Por esa razón mantiene el HALEU Availability Program, destinado a estimular una cadena nacional que abarque distintas etapas del suministro y reduzca los riesgos que la escasez de combustible podría representar para los nuevos reactores.
La autorización concedida a Framatome debe observarse dentro de este proceso más amplio. No resuelve por sí sola el desafío del HALEU estadounidense, pero aumenta las capacidades de fabricación necesarias para transformar material nuclear en combustibles utilizables por determinados diseños.
EE. UU. fortalece su cadena de combustible nuclear
La carrera por desplegar reactores avanzados está trasladando la atención desde los propios reactores hacia toda la infraestructura necesaria para mantenerlos operativos.
Enriquecimiento, conversión, fabricación, transporte y disponibilidad del combustible nuclear TRISO comienzan a adquirir una importancia comparable al desarrollo tecnológico de los nuevos sistemas.
Richland representa una pieza de esa transformación. La autorización para trabajar con enriquecimientos inferiores al 10 % y fabricar TRISO amplía la capacidad industrial disponible, mientras la producción prevista para 2027 podría comenzar a convertir esa autorización regulatoria en suministro efectivo.
El desafío siguiente será la escala. Si los proyectos de reactores avanzados estadounidenses avanzan hacia despliegues comerciales, la industria tendrá que demostrar que puede producir combustible especializado de manera previsible, segura y en volúmenes suficientes.
En ese escenario, la fabricación de TRISO y el desarrollo paralelo de una cadena doméstica de HALEU dejarían de ser componentes secundarios de la expansión nuclear estadounidense para convertirse en infraestructura crítica para hacerla posible.
Fuente: World Nuclear News