Canadá se convertirá en el primer país observador del Programa Aéreo de Combate Global (GCAP), la iniciativa impulsada por Japón, Reino Unido e Italia para desarrollar un caza furtivo de sexta generación que entre en servicio en 2035. La incorporación marca la primera ampliación oficial del proyecto desde su creación y abre la puerta a una cooperación internacional más amplia en uno de los programas aeronáuticos de defensa más importantes de la próxima década.
Un nuevo nivel de cooperación internacional
Durante una reunión celebrada en Londres, el ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, el ministro italiano Guido Crosetto, el secretario de Defensa británico Wes Streeting y el ministro de Defensa Nacional de Canadá, David McGuinty, anunciaron conjuntamente la incorporación de Ottawa como país observador del programa. Según el comunicado emitido tras el encuentro, esta decisión fortalece la cooperación entre socios estratégicos y crea nuevas oportunidades para compartir conocimientos sobre el desarrollo del GCAP.
La condición de observador no supone aportaciones económicas ni obligaciones contractuales para Canadá, sin embargo, permitirá al país acceder a información sobre la gobernanza del programa, las capacidades previstas del futuro avión de combate, el modelo industrial y los requisitos de seguridad que sustentan el proyecto.
Canadá explora una futura participación industrial
Asimismo, la nueva condición permitirá a Canadá evaluar posibles áreas de colaboración tecnológica e industrial, en los diversos informes se indican que Ottawa estudia aportar experiencia en sistemas avanzados de entrenamiento mediante simulación de vuelo, un ámbito donde varias empresas canadienses mantienen capacidades reforzadas.
El Alto Comisionado de Canadá en el Reino Unido, Bill Blair, había señalado previamente que la industria canadiense dispone de tecnologías relacionadas con la formación de pilotos y el desarrollo de materiales que podrían contribuir a futuros programas de aviación militar.
El GCAP mantiene el objetivo de 2035
El Programa Aéreo de Combate Global busca desarrollar un caza de sexta generación destinado a sustituir al Mitsubishi F-2 japonés y al Eurofighter Typhoon operado por Reino Unido e Italia. El proyecto está liderado por Mitsubishi Heavy Industries, Leonardo y BAE Systems, que coordinan el desarrollo tecnológico e industrial de la aeronave.
A comienzos de este mes, los tres gobiernos adjudicaron un contrato de aproximadamente 4.600 millones de libras esterlinas a la empresa conjunta Edgewing para avanzar hacia la siguiente fase de desarrollo del avión. Además, el Gobierno británico confirmó una inversión de 8.600 millones de libras durante los próximos cuatro años con el objetivo de mantener el calendario previsto pese a los retrasos ocasionados por las restricciones presupuestarias.
Una posible apertura a nuevos socios
La incorporación de Canadá también refleja la intención de los tres socios fundadores de mantener abierto el programa a aliados considerados confiables. El comunicado conjunto señala que Japón, Reino Unido e Italia seguirán colaborando con países afines para incrementar el impacto estratégico del GCAP a largo plazo.
Actualmente, Arabia Saudita y Alemania figuran entre las naciones que han mostrado interés en acercarse al proyecto, sin embargo, Japón mantiene una imagen prudente respecto a admitir nuevos miembros de pleno derecho debido al riesgo de retrasar la producción en serie prevista para 2035. La decisión llega además en un contexto de incertidumbre para otros programas europeos de aviación de combate, tras las dificultades registradas en las negociaciones del Sistema Aéreo de Combate del Futuro (FCAS) promovido por Francia, Alemania y España.
Fuente y foto: Japantimes