Cuatro buques metaneros controlados por Qatar volvieron a cruzar el estrecho de Ormuz este lunes, una señal de que las exportaciones de gas natural licuado (GNL) comienzan a recuperar actividad pese a la persistente incertidumbre geopolítica en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Según datos de seguimiento marítimo, los buques Wadi Al Sail, Mekaines, Al Sadd y Mesaimeer ingresaron al estrecho a través de la ruta iraní. Se trata del primer movimiento de este tipo desde el inicio de las recientes tensiones militares que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán.
El tráfico marítimo se reduce drásticamente
Mientras algunos transportistas energéticos retoman operaciones, el volumen total de embarcaciones que atraviesan el estrecho continúa disminuyendo. Registros de empresas especializadas en seguimiento de buques muestran que únicamente cinco embarcaciones cruzaron la vía marítima durante el domingo frente a las 26 registradas el día anterior.
Entre los barcos que continuaron transitando se encontraban varios superpetroleros cargados con millones de barriles de crudo y combustibles procedentes de Arabia Saudita. Analistas del sector señalan que la cifra real podría ser superior debido a que algunas embarcaciones navegan temporalmente con sus sistemas de identificación desactivados.
Qatar busca normalizar las exportaciones de GNL
La reaparición de los metaneros cataríes coincide con los esfuerzos de QatarEnergy por restablecer el ritmo de sus exportaciones de gas natural licuado, afectadas por la inestabilidad regional y las preocupaciones sobre la seguridad de la navegación en el Golfo.
Qatar es uno de los principales exportadores mundiales de GNL y depende en gran medida del estrecho de Ormuz para acceder a los mercados internacionales. Cualquier interrupción prolongada en esta ruta tiene capacidad para afectar el suministro energético global y generar volatilidad en los precios.
El petróleo continúa fluyendo por el estrecho de Ormuz
A pesar de la reducción del tráfico, las exportaciones petroleras de la región mantienen cierto nivel de continuidad. Datos de organismos internacionales indican que decenas de buques mercantes transportaron más de 17 millones de barriles de petróleo a través del estrecho durante los últimos días.
Así mismo, varios petroleros de gran capacidad procedentes de Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak e Irán continuaron sus operaciones comerciales, lo que evidencia la importancia estratégica de mantener abierto este corredor marítimo.
Las autoridades iraníes afirmaron recientemente que más de 25 millones de barriles de petróleo nacional atravesaron la zona de tránsito durante la última semana, incluso en medio de las restricciones y amenazas de cierre.
Empresas energéticas adaptan sus operaciones
La incertidumbre ha llevado a varias compañías petroleras nacionales del Golfo a introducir mayor flexibilidad en sus programas de carga. Empresas como ADNOC y Kuwait Petroleum Corporation han ofrecido alternativas para realizar operaciones tanto dentro como fuera del estrecho de Ormuz.
Por otra parte, operadores marítimos de Asia han reducido temporalmente la cantidad de embarcaciones presentes en el Golfo mientras monitorean la evolución de la situación de seguridad.
Un punto clave para la seguridad energética mundial
El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los pasos marítimos más relevantes para el comercio global de petróleo y gas natural licuado. Una parte significativa de las exportaciones energéticas de Oriente Medio depende de esta ruta para llegar a Asia, Europa y otros mercados consumidores.
La vuelta de los buques metaneros de Qatar representa una señal positiva para el suministro de GNL. Sin embargo, la caída del tráfico marítimo demuestra que las compañías navieras y energéticas continúan actuando con cautela ante un entorno geopolítico que sigue siendo altamente sensible.
Fuente: MarineLink
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