ACUA Ocean y Forssea Robotics completaron en aguas de Plymouth, Reino Unido, una campaña de tres semanas destinada a validar un sistema combinado de USV (Uncrewed Surface Vessel) y ROV (Remotely Operated Vehicle) para inspección submarina e intervenciones ligeras controladas completamente desde tierra.
La campaña, realizada bajo un contrato con la Agencia Espacial Europea, superó los 40 despliegues del ROV ARGOS, de 170 kg, utilizando como plataforma de superficie el Pioneer de ACUA.
El aspecto técnicamente relevante es que la operación no se limitó a demostrar que ambos vehículos podían funcionar por separado. El sistema tuvo que resolver una secuencia completa: aproximación del USV, lanzamiento del ROV, inmersión, posicionamiento, inspección, recuperación y repetición del ciclo.
Durante seis días en el mar se alcanzaron hasta ocho secuencias de lanzamiento y recuperación en una sola jornada, mientras el ARGOS operaba a más de 20 metros de profundidad con hasta 35 metros de umbilical desplegado.
Esto convierte la campaña en una prueba de integración de sistemas marinos, donde la disponibilidad del vehículo submarino depende también de la estabilidad de la plataforma de superficie, del sistema de posicionamiento y de la capacidad de gestionar el enlace físico entre ambos.
El posicionamiento conecta al USV con el ROV
Uno de los componentes fundamentales fue el sistema Mini-Ranger 2 USBL de Sonardyne, instalado en el Pioneer para rastrear el transpondedor WSM6+ situado en el ARGOS. Esta arquitectura permite determinar la posición relativa del ROV respecto de la plataforma de superficie durante la operación submarina.
La importancia del sistema aparece cuando el ROV deja de estar directamente vinculado a un buque tripulado convencional. El operador debe mantener el vehículo submarino sobre el objetivo mientras la plataforma de superficie también conserva su posición. Las pruebas utilizaron tanto mantenimiento manual de posición como posicionamiento dinámico para mantener al ARGOS sobre la tarea.
El USV no es simplemente un sustituto del barco que transporta al ROV. Se convierte en parte activa de la arquitectura de control y posicionamiento de la misión. La calidad de la inspección depende de que superficie, navegación, seguimiento acústico, umbilical y ROV funcionen como un sistema coordinado.
ACUA Ocean y Forssea Robotics: Más de 40 pruebas bajo condiciones de mar
Las pruebas incluyeron la inspección del pecio Poulmic, una formación del lecho marino y un bloque de hormigón utilizado como objetivo en la bahía de Cawsand. También se realizaron operaciones con olas de un metro, vientos medios de 18 nudos y rachas de entre 20 y 30 nudos.
En otra fase se realizaron operaciones con olas de hasta dos metros al sur del rompeolas de Plymouth; las compañías informaron que estas condiciones no afectaron al ROV.
El dato operacional más significativo es la repetibilidad: hasta ocho ciclos de lanzamiento y recuperación en una jornada. Para una tecnología destinada a inspección, reparación y mantenimiento offshore, demostrar un ciclo aislado tiene un valor diferente a demostrar que el sistema puede repetir la operación múltiples veces dentro de una campaña.
El reto de ingeniería pasa entonces de la simple capacidad del vehículo a variables como disponibilidad, tiempo de recuperación, estabilidad durante el lanzamiento, gestión del umbilical, precisión del posicionamiento y capacidad de recuperar el ROV de manera consistente. Son variables que terminarán determinando la productividad real del sistema.
La inspección offshore cambia de arquitectura
El sistema fue operado desde el Centro de Operaciones Remotas de ACUA Ocean en Turnchapel Wharf, mientras Forssea supervisaba simultáneamente las operaciones desde Sète, Francia.
Las empresas apuntan a utilizar la plataforma integrada en inspección, reparación y mantenimiento offshore, levantamientos y trabajos sobre infraestructura submarina.
ACUA sostiene que esta configuración puede ampliar la ventana meteorológica disponible frente a determinadas operaciones realizadas con buques tripulados y reducir la necesidad de embarcaciones de apoyo y personal offshore. Esa es una afirmación de la compañía y deberá validarse mediante campañas operacionales y métricas económicas a mayor escala.
FUENTE y FOTO: https://www.oedigital.com/