Cuando Tim Cook tomó las riendas de Apple en 2011, heredó una compañía valorada en unos 350.000 millones de dólares. Quince años después, deja el puesto de CEO de Apple con la empresa por encima de los 4,5 billones de dólares y con John Ternus encargado de dirigir su próxima etapa.
Además, el relevo llega en un momento distinto al que encontró Cook, Apple cuenta con una enorme base de usuarios, un negocio de servicios que genera ingresos recurrentes y una posición consolidada en hardware. Sin embargo, la compañía afronta una creciente presión para demostrar que también puede competir al máximo nivel en inteligencia artificial.
Desde el 1 de septiembre, John Ternus ocupa el puesto de CEO de Apple, Tim Cook por su parte, pasó a desempeñarse como presidente ejecutivo y mantendrá su vínculo con la compañía después de 15 años al frente de sus operaciones.
De este modo, Apple vuelve a confiar su dirección a un ejecutivo formado durante años dentro de la empresa. Ternus llegó a la compañía en 2001 y desarrolló buena parte de su carrera en el área de hardware hasta convertirse en vicepresidente sénior de Ingeniería de Hardware.
Durante ese recorrido participó en el desarrollo de algunas de las principales familias de productos de Apple, entre ellas iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y AirPods. Su experiencia técnica será especialmente relevante ahora que hardware, chips propios, software e inteligencia artificial están cada vez más relacionados.
Por otro lado, las cifras permiten dimensionar la transformación registrada durante la gestión de Tim Cook. Las ventas anuales de Apple rondaban los 108.000 millones de dólares cuando comenzó su etapa como CEO. En el ejercicio fiscal 2025 alcanzaron los 416.000 millones.
Los beneficios también crecieron con fuerza, Apple cerró ese ejercicio con 112.000 millones de dólares, más de cuatro veces el nivel registrado al comienzo del mandato de Cook.
Asimismo, el crecimiento no dependió únicamente de vender más iPhone, Cook desarrolló un modelo capaz de obtener ingresos durante toda la relación del usuario con el ecosistema de la compañía.
Esa estrategia convirtió los servicios en uno de los pilares del negocio. Suscripciones, almacenamiento, aplicaciones y otros servicios permitieron a Apple aprovechar una base instalada que supera los 2.500 millones de dispositivos activos.
A su vez, el avance de los servicios redujo parte de la dependencia que Apple tenía de las ventas periódicas de nuevos dispositivos. Esta división supera los 100.000 millones de dólares y en los últimos años ha crecido a un ritmo superior al negocio tradicional de hardware.
El ecosistema también se amplió mediante nuevos dispositivos, Apple Watch y AirPods reforzaron la relación entre los usuarios y los productos de la compañía. La división de dispositivos portátiles generó alrededor de 35.000 millones de dólares durante el ejercicio fiscal 2025.
Así, Ternus recibe una empresa con varias fuentes de ingresos y una extensa base de clientes, esa fortaleza le proporciona margen para definir la siguiente etapa de Apple, aunque también eleva las expectativas sobre sus resultados.
Sin embargo, el tamaño de Apple contrasta con las dudas sobre su posición en inteligencia artificial. Mientras otras grandes tecnológicas aceleraron el desarrollo y despliegue de modelos generativos, Apple ha seguido una estrategia más cautelosa.
Los problemas y retrasos relacionados con Siri han aumentado esa presión, Apple necesita demostrar que puede integrar funciones de inteligencia artificial capaces de aportar mejoras perceptibles en los dispositivos que millones de personas utilizan a diario.
Para Ternus, esta situación plantea una prueba especialmente importante, su experiencia procede del hardware, pero la siguiente etapa de la compañía dependerá cada vez más de la integración entre procesadores, dispositivos, sistemas operativos y modelos de IA.
En este escenario, Apple cuenta con una ventaja difícil de ignorar: controla buena parte del hardware y software de sus productos. También desarrolla sus propios chips y dispone de una enorme cantidad de dispositivos activos desde los que puede distribuir nuevas funciones.
El desafío será transformar esas capacidades en experiencias de inteligencia artificial que permitan a la compañía reducir la distancia frente a sus principales competidores.
Mientras tanto, Ternus también tendrá que gestionar una cadena de suministro expuesta a las relaciones entre Estados Unidos y China. Buena parte de los productos de Apple continúa vinculada a la capacidad industrial china, lo que convierte cualquier tensión comercial o política en un factor relevante para sus operaciones.
Ante esta situación, la compañía ha ampliado progresivamente su producción en otros mercados. India ocupa una posición cada vez más importante dentro de ese proceso de diversificación.
Precisamente, esta área conecta directamente con una de las mayores fortalezas de Tim Cook. Antes de convertirse en CEO de Apple, el ejecutivo había ganado peso dentro de la empresa gracias a su dominio de las operaciones y la cadena de suministro.
A pesar del cambio de CEO, Cook no abandona la compañía, desde la presidencia ejecutiva continuará participando en determinados asuntos y podrá aportar su experiencia en las relaciones institucionales de Apple.
Su permanencia también ofrece continuidad durante los primeros pasos de Ternus. El nuevo CEO tendrá que administrar un negocio de enorme escala mientras define sus propias prioridades y responde a cambios tecnológicos que pueden alterar la forma en que los usuarios interactúan con sus dispositivos.
Finalmente, esa será la comparación que marcará la nueva etapa, Cook recibió una Apple que debía demostrar que podía prosperar después de Steve Jobs y terminó multiplicando sus ingresos, beneficios y valoración. Ternus recibe una compañía mucho más grande y rica, pero con una pregunta pendiente: si podrá convertir toda esa fortaleza en una respuesta competitiva ante el avance de la inteligencia artificial.

BP nombró a Ian Tyler como presidente permanente después de varios cambios en su junta directiva durante el último año. Tyler, quien ocupaba el cargo de forma interina, aporta experiencia en compañías como BAE Systems, Anglo American y Balfour Beatty. Su llegada puede aportar estabilidad interna mientras la petrolera, valorada en unos $115.000 millones, acelera la venta de activos, busca reducir deuda y vuelve a concentrar recursos en petróleo y gas.
El nuevo presidente tendrá la tarea de supervisar y cuestionar las decisiones de la dirección, pero la ejecución recaerá principalmente sobre la CEO Meg O’Neill. BP busca recortar miles de millones de dólares en costos estructurales y simplificar su cartera. El historial de Tyler al frente de Balfour Beatty también genera dudas: durante sus ocho años como CEO, la rentabilidad total para los accionistas fue de 13%, muy por debajo del 80% registrado por el FTSE 100 durante ese periodo.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que la producción petrolera de Venezuela podría más que duplicarse durante los próximos años gracias a nuevas inversiones. El país produce actualmente entre 1,1 y 1,2 millones de barriles diarios, lejos de los más de 3 millones registrados a finales de los años noventa. Empresas como Chevron, Eni, ONGC, GeoPark y GE Vernova tienen previsto firmar acuerdos relacionados con proyectos energéticos en Venezuela.
El movimiento ocurre mientras Washington amplía su participación en el sector petrolero venezolano. Estados Unidos también acordó acceso de largo plazo a una quinta parte de las reservas probadas del país. Como parte de esta estrategia, North American Blue Energy Partners recibiría derechos por 100 años sobre 17 campos con unos 65.000 millones de barriles estimados. El acuerdo ha generado inquietud entre algunas empresas por haberse negociado sin un proceso competitivo y también ha despertado atención en China por sus intereses en Venezuela.
Los robos de cobre transportado en tren están aumentando en el desierto de Atacama y las bandas emplean métodos cada vez más complejos para superar las medidas de seguridad. Antofagasta registró 86 robos durante 2025 y otros 34 en los primeros cuatro meses de 2026. En ese último periodo fueron sustraídas 169 toneladas, equivalentes al 71% de todo el volumen robado durante el año anterior.
Los delincuentes llegan a saltar desde camiones hacia vagones en movimiento para arrojar planchas de cobre de 80 kilos a otros miembros del grupo. También utilizan ganchos para retirar cargas de trenes detenidos y han logrado atacar unidades protegidas con jaulas. El material termina en chatarrerías ilegales, donde puede ser fundido para borrar su identificación y posteriormente enviado al extranjero como chatarra. Antofagasta advierte que estas acciones también ponen en peligro a los trabajadores ferroviarios.
Los precios del petróleo retrocedieron después de alcanzar máximos de más de un mes, mientras el mercado evaluaba el riesgo de nuevas interrupciones en Oriente Medio. El Brent bajó hasta $94,22 por barril y el WTI hasta $89,51, después de tocar durante la jornada los $97,04 y $92,29 respectivamente. La caída tomó fuerza tras conocerse que más de 17 millones de barriles lograron atravesar el estrecho de Ormuz el lunes, señal de que parte del suministro continúa llegando al mercado.
La preocupación sigue presente debido al nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán. Dos petroleros quedaron inmovilizados tras chocar con minas mientras intentaban cruzar Ormuz, una ruta por la que circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y GNL consumidos en el mundo antes del conflicto. Los trasbordos entre buques han permitido mantener parte de las exportaciones durante las últimas semanas, aunque estos movimientos siguen expuestos a nuevas acciones militares.