Veolia ha inaugurado una nueva planta de compostaje y biomasa en Fuentes de Ebro, Zaragoza, una instalación diseñada para transformar residuos orgánicos, agrícolas y forestales en recursos con valor añadido. El proyecto refuerza la apuesta de la compañía por la economía circular, la descarbonización y el aprovechamiento sostenible de los recursos locales.
La nueva infraestructura integra procesos de recuperación de residuos y producción de energía renovable en una misma instalación, contribuyendo a reducir la dependencia de combustibles fósiles y a fortalecer el desarrollo sostenible de Aragón.
Veolia: Una instalación orientada a la valorización de residuos
La planta cuenta con una capacidad de tratamiento de 27.000 toneladas anuales de residuos orgánicos. Para ello, dispone de dos líneas diferenciadas de compostaje adaptadas a distintos tipos de materiales.
Una de ellas está destinada al tratamiento de lodos de depuración aptos para uso agronómico conforme al Real Decreto 1310/1990. La segunda se dedica al procesamiento de residuos destinados a la fabricación de fertilizantes bajo los requisitos establecidos por el Reglamento (UE) 2019/1009.
Gracias a esta capacidad, materiales que anteriormente eran considerados residuos pueden reincorporarse al ciclo productivo como recursos útiles para la agricultura y otras actividades económicas.
Biomasa para generar energía renovable
Además del área de compostaje, la instalación incorpora una plataforma especializada en el procesamiento de restos forestales y agrícolas con capacidad para tratar hasta 15.000 toneladas anuales.
El sistema permite clasificar, triturar y acondicionar estos materiales para producir combustibles sólidos naturales como astillas y pellets. Estos productos están destinados al suministro de calderas industriales y redes de calefacción que buscan alternativas energéticas más sostenibles.
La valorización energética de biomasa representa una solución que contribuye a disminuir las emisiones asociadas a los combustibles convencionales mientras aprovecha recursos disponibles en el entorno local.
Beneficios ambientales y desarrollo económico regional
La puesta en marcha de la planta supone un avance para la gestión sostenible de residuos en Aragón. Al convertir materiales descartados en fertilizantes y combustibles renovables, se promueve un modelo productivo basado en la reutilización de recursos y la reducción del impacto ambiental.
Así mismo, el proyecto favorece la creación de empleo especializado y el fortalecimiento de actividades vinculadas a la economía verde. La iniciativa también impulsa nuevas oportunidades de inversión relacionadas con la innovación ambiental y la transición energética.
Este enfoque permite mejorar la competitividad regional mediante la incorporación de soluciones sostenibles que generan valor económico y ambiental de forma simultánea.
La estrategia GreenUp como motor de transformación ecológica
Según explicó Miguel Ruiz-Gálvez, director de Veolia Biomasa, la nueva instalación refleja los objetivos de la estrategia GreenUp de la compañía, orientada a acelerar la transformación ecológica mediante soluciones integradas en agua, energía y residuos.
La infraestructura ha recibido apoyo financiero de programas públicos destinados a inversiones sostenibles impulsados por la Unión Europea y por el Departamento de Presidencia, Economía y Justicia del Gobierno de Aragón.
Estas ayudas permitieron financiar aproximadamente el 40 % del coste de los equipos destinados al afinado de fertilizantes y biomasa, reforzando la viabilidad del proyecto y consolidando el compromiso de Veolia con el desarrollo ambiental y económico de la comunidad autónoma.
Con esta nueva planta, Veolia fortalece su presencia en el sector de la gestión sostenible de recursos y posiciona a Aragón como un referente en economía circular, valorización de residuos y producción de energía renovable a partir de recursos locales.
Fuente y foto: https://www.veolia.es/