La demanda de vehículos eléctricos en Europa tomó impulso en abril, en medio de un escenario marcado por el aumento de los precios de la gasolina y la presión sobre el mercado energético tras la escalada del conflicto con Irán. El cambio comienza a reflejarse tanto en las matriculaciones de coches eléctricos nuevos como en el interés por modelos usados.
Según datos citados por Reuters, las matriculaciones de vehículos eléctricos nuevos crecieron 34% interanual en abril en 16 mercados europeos que concentran más del 80% de las ventas de automóviles de la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio. El avance llega después de un 2025 en el que las ventas de coches totalmente eléctricos ya habían subido 30% en Europa, aunque por debajo de las expectativas de varios fabricantes.
Ventas de vehículos eléctricos aumentan por la gasolina cara
Además, el encarecimiento del petróleo está modificando el cálculo económico de los conductores. Con los precios internacionales del crudo por encima de los 100 dólares por barril, muchos compradores vuelven a comparar el costo de uso diario entre un vehículo de combustión y un eléctrico.
Este factor pesa especialmente en países importadores netos de energía, como Reino Unido, donde los hogares también enfrentan presiones por inflación y alimentos más caros. En ese contexto, los vehículos eléctricos dejan de verse solo como una opción ambiental y ganan terreno como una alternativa para reducir la exposición al precio del combustible.
Crece el interés por eléctricos nuevos y usados
Así mismo, la demanda no se limita a los modelos recién salidos de fábrica. Octopus Electric Vehicles, empresa británica especializada en movilidad eléctrica, registró en abril un aumento interanual de 95% en la demanda de EV nuevos y de 160% en vehículos eléctricos usados.
El dato resulta relevante porque el mercado de segunda mano puede acelerar la adopción de la movilidad eléctrica entre conductores sensibles al precio. En países donde la penetración de EV aún es baja, como Italia y otros mercados del sur de Europa, el salto de consultas muestra que el costo del combustible está abriendo una nueva ventana de decisión.
Los fabricantes europeos revisan sus planes
Por su parte, los grandes fabricantes observan el repunte con atención. Volkswagen, Stellantis, Renault, Volvo Cars y las marcas Seat y Cupra aparecen entre las compañías que han visto cambiar el tono del mercado. En los últimos años, varias automotrices invirtieron con fuerza en plataformas eléctricas, pero la adopción más lenta de lo previsto obligó a registrar cargos y ajustes de activos.
Ahora, la mejora de pedidos podría aliviar parte de esa presión. Renault informó que la mitad de sus matriculaciones en Reino Unido durante abril correspondieron a vehículos eléctricos, mientras las consultas sobre su gama EV en el sitio británico subieron 48% desde el inicio del conflicto. En Volvo Cars, el interés se concentra especialmente en el SUV eléctrico EX30, un modelo de entrada más sensible al bolsillo del comprador.
Además, Seat y Cupra reportaron en Alemania una proporción de pedidos eléctricos cercana al 60%, muy por encima de su cuota prevista. Ese comportamiento podría obligar a algunos fabricantes a revisar presupuestos de producción y asignación de unidades para responder a una demanda más dinámica.
Las marcas chinas avanzan por precio
Mientras tanto, los marketplaces digitales también detectan un giro hacia la movilidad eléctrica. Carwow Alemania señaló que la proporción de consultas por EV subió de cerca de 40% a 75% desde el inicio de la guerra, mientras el interés por autos de gasolina cayó de 33% a 16%.
En ese movimiento, las marcas chinas ganan visibilidad por su oferta de modelos más asequibles. BYD, Leapmotor y Xpeng han captado mayor atención en búsquedas y solicitudes de compra, una señal de que el precio sigue siendo una de las variables decisivas para acelerar la adopción de vehículos eléctricos en Europa.
Además, OLX reportó un aumento de 80% en las consultas de vehículos eléctricos en su sitio francés desde el inicio del conflicto. El dato refuerza una tendencia clara: cuando el combustible sube, el consumidor explora alternativas con mayor rapidez.
Un cambio condicionado por la energía
Sin embargo, la pregunta de fondo es si este impulso se mantendrá cuando baje la presión en los surtidores. En crisis petroleras anteriores, los consumidores migraron hacia autos más eficientes y luego volvieron a modelos de mayor consumo cuando el precio del combustible se estabilizó.
Esta vez, la situación podría tener otra lectura. La movilidad eléctrica ya cuenta con más modelos disponibles, una red de carga más extendida y una oferta creciente de vehículos usados. Además, la guerra con Irán instaló el tema de la seguridad energética en decisiones cotidianas, desde el presupuesto familiar hasta la compra de un automóvil.
Por ahora, las ventas de vehículos eléctricos en Europa reciben un impulso inesperado en un momento clave para la industria automotriz. Si los precios de la gasolina se mantienen altos y los fabricantes logran sostener una oferta competitiva, el mercado europeo podría acelerar una transición que avanzaba con más cautela de la esperada.
Fuente: Reuters
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