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Strohm completa la cualificación para aguas ultraprofundas

Petrobras instalará en 2027 una linea de flujo TCP de 6 pulgadas en el presal brasileño tras completar Strohm más de 50.000 horas de pruebas.
Strohm completó la cualificación de una flowline TCP para Petrobras

Strohm completó el programa de cualificación y pruebas de campo de su tecnología de tuberías compuestas termoplásticas, TCP, desarrollado junto con Petrobras y Shell para aplicaciones submarinas en Brasil.

El siguiente paso será la instalación y operación de una línea de flujo piloto en un campo del presal brasileño, prevista para principios de 2027. El proyecto busca llevar la tecnología desde la fase de validación hasta condiciones reales de producción offshore.

La línea cualificada tiene 6 pulgadas y está fabricada con fibra de carbono y poliamida PA12 para servicios de inyección alterna de agua y gas, WAG, utilizados en recuperación mejorada de petróleo.

El sistema fue cualificado conforme a DNV-ST-F119, norma que establece requisitos de diseño, análisis de cargas, seguridad y documentación para tuberías compuestas termoplásticas destinadas a aplicaciones offshore.

La campaña acumuló más de 50.000 horas de ensayos, incluyendo materiales, sellado y pruebas a escala real. Strohm informó además de más de 40 ensayos individuales realizados en siete laboratorios y centros de certificación de Europa y Brasil.

El problema que el cambio de material intenta resolver

El interés de la tecnología está relacionado con uno de los problemas de integridad asociados a determinados sistemas metálicos utilizados en ambientes con CO₂. En el presal brasileño, las condiciones de presión, temperatura y composición de los fluidos convierten la selección de materiales en una variable directamente vinculada con la vida útil de las instalaciones submarinas.

El TCP utiliza una matriz termoplástica reforzada con fibra de carbono, por lo que no depende de una pared metálica expuesta al fluido para proporcionar su resistencia estructural.

Strohm ha desarrollado específicamente esta arquitectura para aplicaciones donde la corrosión y los mecanismos asociados al CO₂ representan una preocupación de integridad. La empresa señala que la solución está diseñada para una vida útil de 30 años.

Esto no significa que desaparezcan todos los mecanismos de deterioro del sistema. La integridad sigue dependiendo de la interacción entre material, estructura, conexiones, sellos, cargas cíclicas, presión, temperatura y procedimiento de instalación.

Precisamente por eso la cualificación no se limitó al material: se evaluó el comportamiento conjunto de la tubería y sus interfaces.

La verdadera innovación está en instalarla como sistema

Uno de los aspectos técnicamente relevantes es que Strohm plantea utilizar los buques de instalación existentes sin modificaciones importantes en sus procedimientos. El comportamiento de la tubería durante el tendido y posteriormente bajo el agua fue incluido dentro del proceso de validación.

Esto es importante porque una tecnología submarina puede ser técnicamente viable y, sin embargo, resultar poco práctica si exige una nueva cadena logística de instalación.

La característica de bajo peso del TCP también modifica la operación. DNV ha señalado que los tubos compuestos termoplásticos ofrecen ventajas como menor peso respecto de soluciones metálicas, flexibilidad y resistencia a la corrosión, factores que pueden ampliar las alternativas de instalación offshore.

El proyecto brasileño representa, por tanto, una transición desde la cualificación del material hacia la cualificación del sistema de producción e instalación. Esa diferencia es fundamental en aguas ultraprofundas, donde una intervención posterior sobre una linea de flujo puede implicar operaciones submarinas complejas y costosas.

El presal puede convertirse en campo de validación industrial

Brasil ya ha servido como escenario de desarrollo para esta tecnología. Strohm y sus socios iniciaron años atrás programas de pruebas dirigidos específicamente a las condiciones de los campos brasileños, y la empresa posteriormente obtuvo cualificaciones de DNV para aplicaciones de TCP en aguas profundas.

La instalación prevista para 2027 tendrá una importancia diferente: permitirá observar el comportamiento de la tecnología dentro de una operación real durante su ciclo de servicio. La experiencia obtenida puede ser utilizada para ampliar el empleo de TCP en líneas de flujo, puentes de conexión y otras aplicaciones submarinas donde el peso, la corrosión y la fatiga condicionan el diseño.

FUENTE y FOTO: https://www.offshore-energy.biz/

Escrito por
Autor Verificado

Cuenta con mas de 40 años en la industria del petróleo y gas, es un experto en mantenimiento e inspección de Ultrasonido Nivel I. Su compromiso con la excelencia asegura la confiabilidad de equipos críticos. Destaca por su vasta experiencia, comprensión integral de metodologías y adaptabilidad a nuevas tecnologías.